ESENCI@L

QUERIDO/A PIONERO/A

La ‘cuesta de otoño’

Querido/a pionero/a:
(3-9-2012). INICIAMOS EL ‘CURSO’ MAS CALIENTE DE LOS ÚLTIMOS AÑOS DE ESTA ‘ERA DEL TUNEL’. La última edición de la Eurobike de Friedrichshafen hemos podido constatar que, en ese sector del mercado deportivo que es el que al cierre del primer semestre revalidó su condición de sector del deporte que mejor está sobrellevando las actuales dificultades económicas, no impera el desánimo pero sí la preocupación. Esa preocupación, sin embargo, es más acusada en el resto de canales de venta de productos deportivos, al igual que sucede en la mayoría de sectores de la economía española. Prácticamente todos los profesionales del sector ciclista y del resto de canales, incluidos los del running, avecinan que este otoño va a ser “muy, pero que muy caliente”. La incertidumbre existente es la que agudiza ese sentir generalizado.

Y ante esa incertidumbre, la consigna mayoritaria es la del ‘riesgo cero’. Eso ya ha podido verse en las programaciones que la mayoría de suministradores han recabado hasta ahora en vistas a la próxima temporada primavera-verano’2013. Una contención que hasta las marcas mejor posicionadas en el mercado estarían acusando, aunque la peor parte se la estarían llevando las que poseen posicionamientos más débiles.

Pero esa es sólo una muestra más de los efectos que está causando la incertidumbre actual ante la que se avecina. Porque ya no se trata sólo de aplicar la máxima prudencia de cara a la temporada para la que falta todavía un año, sino también de cara a los meses que restan de este complejísimo 2012, quinto año de esta ‘’Era del Tunel’ en la que andamos todos sumidos.

Todo el mundo se está guardando el dinero tanto como puede “por lo que pueda pasar”.

Cierto es que, como me decía un proveedor ciclista en Friedrichshafen, “ya llevamos cuatro años en los que en cada septiembre nos caen malos augurios como chuzos, con lo cual, otro septiembre de pronósticos adversos no nos asusta más que los anteriores”. Pero, como decía al principio, esa percepción está menos marcada por el espíritu apocalíptico en el mercado ciclista porque éste sigue siendo el único que, más o menos, sigue capeando relativamente bien el temporal.

La imagen que tenemos fuera
De todos modos, a la vuelta de Friedrichshafen y viendo la actitud que nos deparaba entre los detallistas, proveedores y prensa internacional el identificarnos como españoles, debo reconocer que asustaba algo. Fuera de aquí piensan que tenemos el país hecho unos zorros, que por las calles impera el caos y que nos precipitamos irreversiblemente hacia la bancarrota. Por eso recibimos algunas sonrisas conmiserativas y numerosas palmaditas de ánimos en la espalda como dicíendonos, “no me gustaría estar en vuestra piel”.

Pero llevamos la piel que llevamos y tenemos el terreno de juego que tenemos. Por eso, no dejamos de echarle valor y decir a nuestros interlocutores que los profesionales más proactivos no hemos tirado la toalla, que llevamos ya muchos años de dificultades y que, como hemos hecho siempre hasta ahora, acabaremos saliendo de ésta.

Porque, por mal que, realmente, estén las cosas, debe primar la serenidad. Aún a pesar de los negros vaticinios que proveedores y operadores multideporte hagan para después de septiembre, cuando el consumidor español constate los efectos de la subida del iva en sus presupuestos domésticos. Muy probalmente, octubre y noviembre van a ser meses complicados, mucho. Pero siempre lo han sido, ¿no?.

Prodigar la serenidad
Ánimos, pues, para esta ‘cuesta de otoño’. Y serenidad; mucha serenidad. Y, además de eso, rigor inversor, pero no en el sentido de no tocar un euro, sino de analizar muy bien dónde conviene poner cada uno de ellos. El mercado sigue abierto, aunque se haya estrechado. Y los consumidores, aunque menos proclives al gasto, seguirán comprando. Seguro.

En este otoño caliente va a tocarnos seguir estando muy atentos. Las oportunidades seguirán apareciendo. ¡A por ellas!


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