MONTAÑA

Ruta en Lahul, Ladakh y Zanskar

Trekking en los valles más recónditos de la India

(2-7-2013). Los valles de Lahul, Ladakh y Zanskar, en el norte de la India, se libran del monzón que durante los meses estivales barre el resto del país asiático. La cultura y la religión tibetana se han preservado en esta región más intensamente que en el propio Tibet y los valles están plagados de monasterios budistas que se pueden visitar como colofón a 10 días de trekking entre impresionantes montañas. José Antono Masiá, fundador de Trekking y Aventura, nos da más detalles de este viaje a uno de los lugares menos conocidos de la India.

Masiá explica que estos valles “son aislados y recónditos y permanecen cerrados por la nieve que se acumula en sus altos collados casi once meses al año. Solo desde finales de julio hasta mediados de septiembre son accesibles, de ahí que organizamos este viaje de trekking durante el mes de agosto”. Esta es, asegura, la única zona del Himalaya indio a la que se puede acceder en verano.

En estos valles, según precisa, se han conservado celosamente la religión y cultura tibetana más intensamente incluso que en el propio Tíbet, que hace frontera por el norte y desde donde se desplazaron numerosos monjes. “El paisaje es desértico con pequeños oasis donde se ubican monasterios y poblados que, en el mes de agosto, están llenos de actividad ya que es prácticamente el único mes del año que no hay nieve y se aprovecha para recoger la cosecha”, explica Masiá.

El trekking, de 10 días de duración, discurre por caminos y collados transitados por las caravanas que entran mercancía a los valles, con el telón de fondo del macizo del Nun-Kun, de más siete mil metros. En un par de ocasiones, precisan desde Trekking y Aventura, se superarán los 5.000 metros de altitud, sin entrañar gran dificultad ya que previamente se hace una correcta aclimatación.

El punto de partida, la pequeña población de Manali, está ya a 1.950m de altitud, rodeada por espectaculares cumbres nevadas y envuelta en “un auténtico halo de tranquilidad”. Desde aquí la ruta se adentra en la Cordillera del Himalaya, “disfrutando de su color verde esmeralda”, destaca.

Monasterios

Este viaje que organiza Trekking y Aventura está orientado, tal como explica José Antonio Masiá, tanto al trekking en sí como al descubrimiento del legado histórico y cultural de estos valles, marcados por la influencia tibetana. Los monasterios con la máxima expresión de la religión budista y se pueden visitar los más famosos de la región, como Phuktal, Hemis, Alchi, Spiti, Lamayuru, etc.

El primero que se visita es el de Phuktal, una de las gompas más espectaculares del valle de Zanskar y que, excavado en el borde de un acantilado con más de 3800 metros de altura, parece que está incrustado en la piedra. Una vez en la ciudad de Leh, destinación final de la ruta de trekking, se pueden visitar monasterios como el de Thiksey, situado en un pintoresco enclave que domina el río Indo.

Forma física necesaria

José Antonio Masiá asegura que para participar en este viaje no hay que tener una forma física “espectacular”, sino que basta con estar “mínimamente acostumbrados” a caminar, ya que las jornadas de trekking tiene una duración diaria de entre seis y siete horas. La ruta no entraña gran dificultad técnica y está por tanto indicada para una amplia variedad de público.

Alojamiento y comida

Durante los días de trekking, el alojamiento se hará en tienda de campaña para dos personas, por lo que es necesario llevar con nosotros el saco de dormir. José Antonio detalla que la ruta se hace con porteadores y que se forma una “pequeña caravana” de caballos, en la que se lleva consigo no solo el equipaje sino también la tienda comedor y todo lo necesario para las comidas en camino.

La agencia también se encarga de las comidas, que se basan fundamentalmente en productos locales tales como arroz, pasta, verdura y carne.

Más información: http://www.trekkingyaventura.com


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