CICLISMO

El Gremi de Bicicletes pedirá al nuevo ayuntamiento de Barcelona mejoras en el Bicing

El colectivo brinda su colaboración en movilidad urbana

(8-7-2011). Miguel Santalices, propietario de la tienda barcelonesa Espai Bici y miembro de la Comisión de Bicicleta Urbana del Gremi de Comerciants de Bicicletes de Cataluña, asegura que en 2010 su establecimiento recuperó las ventas del año 2006, un resultado al que contribuyeron “las deficiencias” del sistema público de bicicleta de la ciudad, el Bicing.

“Con los 15 millones de euros anuales que supone el Bicing, se podría haber regalado una bicicleta a cada ciudadano de Barcelona”, declara convencido Santalices. Con la toma de posesión del nuevo Ayuntamiento de Barcelona, el Gremi de Comerciants de Bicicletes de Cataluña ofrece “toda su colaboración” al nuevo equipo de gobierno y se muestra esperanzado en que se produzcan cambios en el sistema público de bicicleta de la ciudad, el Bicing. De ahí que el gremio solicitará oficialmente al área de Movilidad que introduzca cambios en un servicio que considera “una agresión contra la iniciativa privada ya establecida”.

“Nuestra postura no es contraria al Bicing, pero la orientación que se le ha dado no es correcta porque no tiene profesionalidad ni calidad en su base. No está definido si es un transporte público porque, si lo fuera, debería estar englobado en el sistema metropolitano y tendría que existir una tarifa integrada que lo contemplase”, argumenta. Esta es una petición que el Gremi formula desde hace tiempo y respecto a la que Santalices tiene ahora “ilusión de cambio” tras el cambio de gobierno.

Por otro lado, valora que el Bicing “es un contrasentido”, ya que las bicicletas carecen de mantenimiento, el usuario no encuentra muchas veces sitio en las paradas y además “no se ha pedido consejo a ningún profesional”. “Un 50-60% de la bicicleta es ergonomía, un 20-30% es mantenimiento y el resto es calidad. En el caso del Bicing no se cumple ninguno de estos tres requisitos”, lamenta.

A todo esto, en su opinión, habría que sumar “los conflictos peatón-bicicleta” que la implantación del sistema ha supuesto en la ciudad condal, ya que faltan infraestructuras y el usuario no posee información sobre “cómo atar la bici o cómo circular por la ciudad”. El Gremi confía en que el nuevo equipo de gobierno municipal escuche sus proposiciones y le tiende la mano para contribuir a eliminar los puntos negros de este sistema.


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