CICLISMO

La marca fue creada en 1972 por el ingeniero Ike Tseng

Merida alcanza el medio siglo de vida con ánsias de más kilómetros

"Tras cincuenta años, sabemos que eso es sólo el comienzo“

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Uno de los objetivos del creador de Merida, Ike Tseng cuando emprendió su aventura empresarial en 1972 fue demostrar al mundo que las bicicletas en Taiwan podían ser de gran calidad, algo que, a principios de los setenta, era cuestionado en Occidente.

(29-4-2022). Merida cumple este 2022 el vigésimo quinto aniversario de su fundación. Tras medio siglo de trayectoria, la marca creada por Ike Tseng ha pasado de ser una compañía dedicada a fabricar bicicletas para otras marcas a erigirse en una marca reconocida a nivel mundial por la calidad de sus productos.

Todo comenzó con un letrero infame pegado a la puerta del taller de una tienda de bicicletas en los Estados Unidos que decía: “no reparamos bicicletas taiwanesas de mala calidad”. Esto fue visto por el ingeniero Ike Tseng, que estaba de visita en los Estados Unidos en ese momento, lo que provocó el deseo en él de cambiar esto y mejorar la reputación de las bicicletas ‘Made in Taiwan’.

Ike Tseng era un ingeniero talentoso y un visionario que tenía una obsesión con la calidad. Fue esta obsesión la que le llevó a establecer una fábrica de bicicletas en 1972, decidido a mejorar la reputación de las bicicletas taiwanesas y la ingeniería.

AFIANZAMIENTO

A lo largo de los años, Merida pasó de ser una fábrica que ofrecía sus instalaciones de producción y soluciones de calidad a otras marcas de bicicletas a ser una marca por derecho propio, que representa la calidad, la durabilidad, la innovación y la fiabilidad.

Con una de las instalaciones de producción más avanzadas en el mundo de la producción de bicicletas con sede en Taiwán, junto con el centro de I + D altamente calificado y con visión de futuro en Alemania, la marca ha sido capaz de producir una amplia gama de bicicletas. Además de bicicletas infantiles hasta máquinas de carreras ganadoras del World Tour y la Mountain Bike World Cup, también ha creado algunas bicicletas de renombre mundial como la ‘Reacto’, la ‘O.Nine, la ‘Ninety-Six’. La ‘Big Nine’, la ‘Silex’, la ‘Scultura’ y la ‘One-Sixty’.

EFICIENCIA

Merida siempre ha sido, ante todo, una fábrica muy bien gestionada y eficiente. A través de la fuerte influencia de Ike Tseng, se ha obsesionado con la calidad y el constante esfuerzo para mejorar el proceso de producción. Sin embargo, a lo largo de los años, ha añadido un fuerte enfoque de marca y una red de distribución internacional en constante crecimiento que ha ayudado a MERIDA a convertirse en un nombre conocido y de confianza en los 70 países en los que opera.

La vocación de Merida de controlar su producción la distingue de la mayoría de sus competidores, que dependen de instalaciones de producción de terceros. La compañía gestiona cada paso del proceso de creación de una bicicleta, desde el primer trazo de lápiz del concepto de diseño hasta el producto terminado que luego se embala en un contenedor, listo para el envío internacional.

Mientras que Merida fue uno de los primeros fabricantes de bicicletas de comercio público en la bolsa de valores de Taiwán, la compañía sigue siendo un negocio eminentemente familiar, con el hijo de Ike Tseng, Michael Tseng, que ahora es quien lleva el control de la empresa.

ADN COMPETITIVO

En los últimos años, las carreras han sido una parte importante del ADN de la marca. El ciclismo de montaña se emprendió con la creación del equipo de ciclismo, Multivan Merida el cual cosechó un  gran éxito, conquistando una cantidad incomparable de victorias en la Copa del Mundo y en el Campeonato Internacional. De todos modos, en los últimos años, ha sido el emocionante mundo de las carreras del Circuito Mundial lo que ha inspirado a los fanáticos de Merida en todo el mundo.

El interés en las carreras ha impulsado, asimismo, un sinfín de desarrollos de productos y ha ayudado a dar a los modelos clave de bicicleta de la marca su ventaja ganadora.

EVOLUCIÓN

A lo largo de los años, el mundo del ciclismo y la forma en que se producen las bicicletas ha cambiado. Lo que queda es la indiscutible ambición de la marca de construir las mejores bicicletas del mundo, ofrecer una calidad inigualable a sus clientes y diseñar y fabricar bicicletas que sigan los elementos clave de su mission que es: ‘Empoderar a todo el mundo para llegar a su destino de la manera más agradable’ mediante la creación de bicicletas que ofrecen un poco más que ‘cualquier’ bicicleta.

Desde Merida concluyen que “miramos hacia atrás con orgullo por lo que hemos logrado en los últimos 50 años, pero sabemos que eso es solo el comienzo”.


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