CICLISMO

En seis años han detectado dos unidades sustraídas

Tuvalum extrema su vigilancia para evitar comercializar bicicletas robadas

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El CEO de Tuvalum, Alejandro Pons (izquierda), junto con el también cofundador y CMO de la empresa, Ismael Labrador.

(3-6-2021). Tuvalum, el e-commerce de compraventa de bicicletas de segunda mano, ha reforzado su sistema de vigilancia para asegurar que la procedencia de las unidades que comercializan no son robadas a otros usuarios. En seis años de andadura, el portal sólo ha detectado dos unidades robadas.

El 17,8% de los españoles sufrió, entre 2015 y 2019, el robo de una bicicleta, según el Barómetro de la Bicicleta 2019. A la espera de conocer los datos oficiales del Barómetro que saldrá a la luz el próximo mes de agosto, el robo de bicicletas se duplicó durante 2020, según la aseguradora británica Bikmo, especializada en asegurar bicicletas.

Se trata de una tendencia que no ha pasado desapercibida por parte del marketplace español de bicicletas Tuvalum, que lleva tiempo reforzando los filtros que aplica en sus operaciones de compraventa para evitar que entre en su sistema ningún modelo robado.

El auge de la compra de bicicletas que se ha producido como consecuencia de la pandemia, juntamente con el encarecimiento del precio de las unidades, son dos factores que han propiciado que cada vez haya más bicicletas y de más valor en circulación. Un contexto que los ladrones quieren aprovechar para hacer negocio a costa de la venta de bicicletas que roban.

Trazabilidad completa

Tuvalum realiza una trazabilidad completa del recorrido que tienen las unidades que compran y venden. “Sabemos quién compra la bicicleta y dónde va, y también a quién la vende y su domicilio. Todas las bicicletas que vendemos pasan por un riguroso sistema de certificación”, explica a CMDsport el CEO de Tuvalum, Alejandro Pons.

Durante el proceso de certificación, la plataforma anota el número de serie de cada bicicleta -que es único para cada unidad- y contrasta este dato, junto con la marca y el modelo, con la policía, por si les consta alguna denuncia sobre aquella bicicleta. En el caso de que, en el plazo de una semana, no les notifiquen que nadie ha denunciado su robo, pueden venderla.

Si el número de serie, que suele encontrarse inscrito en la parte baja del cuadro, en el lateral del tubo vertical, o en la zona del eje de pedalier, no se puede leer correctamente, Tuvalum pide la factura o algún comprobante de compra, como el resguardo de la garantía, donde consta el número de serie. “Si alguien no sabe el número de serie, no tiene factura y tampoco tiene registrada la garantía, donde aparecen todos los datos de su comprador de primera mano, nos hace sospechar”, admite Pons.

Dos bicicletas robadas en 6 años

Gracias a todos los pasos que sigue, Tuvalum se ha consolidado como una plataforma segura para compradores y vendedores. Desde su fundación, en 2015, han detectado tan sólo dos bicicletas robadas.

Sus respectivos propietarios las encontraron tras buscarlas en diferentes plataformas online de venta de productos y alertaron a Tuvalum, que simuló una venta de esa unidad. Cuando pudieron recogerla, constataron que el número de serie de esa bicicleta coincidía con el aportado por el denunciante y alertaron a la policía, que intervino la bicicleta.

“Quien quiera vender una bicicleta robada no nos va a utilizar a nosotros, porque nuestro sistema lo impedirá”, expone Pons. El CEO de la compañía asegura que este sistema de vigilancia les ha ayudado a consolidar la reputación de la empresa entre los usuarios, a quienes ofrecen muchas más garantías que otros marketplaces de que los productos que ofrecen no han sido robados.


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