CICLISMO

Cómo hacer frente a las grandes comidas navideñas

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La nutricionista Núria Ibarrola nos da algunos consejos para ciclistas de cara las comilonas que se nos avecinan para no tener que quemar en enero “esos quilos ganados”. El gran peligro serán los dulces en las largas sobremesas.

La Navidad es sinónimo de comilonas y algún que otro sorbito a la botella de licores. Una combinación calórica que puede que, sin control, nos haga perder ese punto de forma que ya tenemos o hacernos ganar algún que otro quilo de más, que afecte a nuestro rendimiento. La nutricionista Núria Ibarrola nos aclara que “es importante tener un poco de control con las cantidades. Estas fiestas no implican comer mal. El mayor peligro son las sobremesas llenas de dulces”.

 

Muchas de las comidas que tendremos estos días serán a base de alimentos que ya de por sí incluimos en nuestra dieta como pueden ser las sopas, carnes, pescados o mariscos, acompañados de sus salsas. El verdadero problema está “en los dulces, turrones y polvorones, que tenemos en las largas sobremesas y que siempre acabamos comiendo más de la cuenta. Por eso es importante intentar mantener el control y sobre todo comprar cantidades exactas, para que después de fiestas no tengamos aún turrón por casa. Este tipo de dulces son una dosis extra de hidratos. Los más peligrosos son los polvorones, porque tienen más calorías y grasas”, nos explica Núria.

“Un poco de movimiento”

Otro factor a tener en cuenta es que aunque las fiestas sean casi dos semanas, las grandes comidas se reducen a 5 días máximo, hecho que no sea tan dramático la ingesta de grandes cantidades de comida. Núria nos recomienda que después de cada gran comida “intentemos movernos un poco para ayudar a la digestión. Lo perfecto sería salir a dar un paseo con la familia para estirar las piernas y así rebajar la sensación de pesadez.”

Otro consejo que la gente pasa por alto es que después de una comida copiosa, se tendría que ingerir “algo ligero antes de irnos a la cama, como puede ser una ensalada, una pieza de fruta y un yogurt, por ejemplo, para así tener algo en el estómago durante la noche. Y este consejo no es tan solo para las navidades, sino para todo el año”, advierte la experta.

No abandonar la bicicleta del todo

Aparte de las comidas, durante estas fechas nuestros entrenamientos o salidas se verán alteradas por el hecho de dedicar más tiempo a la familia y menos a la bicicleta. Por ello es importante no dejarla de lado las dos semanas. Si puedes encontrar unas horas siempre será mucho mejor salir a rodar suave para que el cuerpo no se pare. Esto nos ayudará a no tener que empezar prácticamente de cero en enero y no tener que repetir esa frase tan popular de “ahora tengo que quemar esos quilos que he ganado estos días”.

Así pues, en definitiva, disfruta comiendo estos días con los tuyos pero siempre con control y conocimiento. Especialmente en lo que a los dulces se refiere. Y si puedes, sal a dar un paseo después de cada gran comida y no dejes la bici totalmente aparcada. Tu forma física y tu rutina de entrenamiento lo agradecerán.

 


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