CICLISMO

Cesc Llovera, propietario de Vanderbike (Barcelona), explica los aspectos que hay que considerar

Cómo comprar una bici urbana

bici urbana

La bici urbana va ganando presencia en las ciudades y son cada vez más las personas que se decantan por ellas como medio de transporte habitual. Cesc Llovera, propietario de la tienda Vanderbike, indica cuáles son los principales factores que el usuario tiene que evaluar en la compra de un artículo que, si se elige bien, puede suponer una excelente inversión.

Cuando un cliente acude a tu establecimiento para comprar una bici urbana, ¿cuál es la primera pregunta que le haces?
El primer aspecto que hay que tener en cuenta es la intensidad de uso. No es lo mismo una bici para todos los días que para un empleo más esporádico, por ejemplo de fin de semana. Cuanto más se utilice la bicicleta, recomiendo que menor sea el peso, ya que unos kilos de más pueden llevarnos a cogerle cierta manía. Comodidad y ligereza son dos elementos esenciales.

¿Qué aspectos técnicos de una bici urbana mejoran su practicidad?
En Europa hay una tendencia, que ahora se está extendiendo a Europa, a incorporar un cambio a buje. Este cambio de marchas no queda a la vista como el tradicional, evita que se salga la cadena y permite cambiar de marcha cuando se está parado, lo que aporta gran comodidad en ciudad.

Y las ruedas, ¿cómo tienen que ser?
Las ruedas de la mayoría de los modelos urbanos están preparados para ciudad, pero, en función del presupuesto, pueden ser más lisas, lo que evita la resistencia al suelo y permite, por tanto, ir más rápido y cómodo.

¿Qué tamaño aconsejas?
De 28’’. Es la medida que corresponde para que con una pedalada se pueda recorrer una distancia más larga. Si se emplea una mountain bike, con rueda de 26’’, hay que pedalear más.

¿Cuáles son entonces las ventajas e inconvenientes de las plegables?
Hay plegables que tienen ruedas de 16’’, una medida que resulta muy práctica a la hora de plegarlas pero que obliga al usuario a pedalear más, el cliente tiene que valorar las distancias que va a realizar. Los ingleses dicen que las plegables son las bicis de ‘the last mile’ –la última milla-, es decir, están pensadas para trayectos cortos o para personas que combinan su uso con el transporte público, ya que resultan muy cómodas para subirlas al tren o al autobús.

¿Qué otros aspectos se tienen que mirar si nos decantamos por una plegable?
Que el sistema de cierre una vez plegada la bici sea muy seguro para que no se abra inesperadamente. En función del presupuesto también es importante el peso: los componentes de aluminio son más caros, pero más ligeros que los de acero.

¿La edad del usuario es importante?
Para una persona joven, de hasta más o menos 50 años, recomiendo una urbana convencional, pero a partir de esta edad, teniendo en cuenta la forma física del ciclista, aconsejo una eléctrica, ya que el pedaleo asistido es muy útil en subidas.

¿Y el sexo?
No hay muchas diferencias. Incluso aumenta la tendencia masculina a utilizar las bicis con forma de cisne, tradicionalmente más de mujer. Por otro lado, hay más hombres que usan la mountain bike para desplazamientos en ciudad pero, si están bien asesorados, o cambian de bici o la adaptan mediante la incorporación de una rueda más fina o bloqueando un poco la suspensión. Nosotros tenemos incluso casos de clientes a los que les guardamos las ruedas de montaña y el fin de semana vienen a recogerlas.

¿Algún consejo más?
Recomiendo al cliente que acuda a una tienda especializada en la que se le preste asesoramiento y garantías de mantenimiento. Conforme a la normativa europea, los fabricantes con los que trabajamos están obligados a tener stock de piezas durante 10 años

Más información: www.vanderbike.com


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