CICLISMO

Consejos de Pedro Maestre, propietario de las tiendas Maestre

El botiquín de la bici urbana

Pedro Maestre (Baracaldo, 1964), responsable de las tiendas y talleres ciclistas Maestre, con establecimientos en Bilbao, Santander y Vitoria, nos habla ‘botiquín de la bici urbana’: de lo que habría que llevar para tener cubiertas las posibles averías más habituales en ciudad. En general, Pedro no se muestra muy partidario de llevar un ‘kit de imprevistos’, al considerar que los problemas que puede causar son mayores que sus posibles beneficios. Aun así, nos da algunos consejos sobre las herramientas que nos pueden ‘salvar’ en algunas ocasiones.

¿Qué habría que tener en la bici para posibles reparaciones en la ciudad?
Antes de entrar en materia, me gustaría señalar que considero que el riesgo de que te roben las herramientas, dejando un kit para posibles averías en la bici es más probable que el de que te ocurra una avería, que en cualquier caso no podrías reparar si te han sustraído lo que llevas para repararla. En la ciudad se tiene todo más a mano, hay tiendas, ferreterías, etc. para una emergencia, y, en general, tampoco se está tan lejos de tu domicilio. En el peor de los casos, se puede dejar la bici aparcada, irse a casa por otros medios, y volver a repararla, en el caso de que no pueda transportarse.

Entonces, ¿es preferible no dejar ese kit en la bicicleta, y llevarlo encima?
La verdad es que tampoco lo aconsejo. Es muy incómodo tener que transportarlo cada vez que dejas o coges la bici.

En cualquier caso, ¿qué aconsejas llevar a los más prevenidos?
Para mí, lo único imprescindible, y lo nombro aunque no sirva para reparar, es un buen candado. Los cierres, tanto de rueda como de sillín, deben ser de seguridad, y no de cierre rápido. Es algo que repercute en menos averías, ya que los “amigos de lo ajeno” se animan menos a forzar sillines y ruedas con este tipo de seguridad.

Entrando en materia, en ese hipotético kit incluiría un juego de llaves Allen. Muchas veces, la gente pasa cerca de la bici aparcada, y puede mover algún elemento, como el manillar, el sillín, etc. Y no chafe por eso: es habitual que, en los aparcamientos, una bici se apoye en otra, la hagacaer, y la chafa, lo cual motiva tener que recolocar el manillar, y para eso es necesario disponer de la llave Allen adecuada.

¿Qué más habría que tener?
Un aspecto importante a tener en cuenta es el de los pinchazos. En ciudad en más fácil que ocurran que en otros entornos, ya que hay más cristalitos en el suelo, de vasos, de pilotos de coches rotos, etc. En ese caso, sería necesario tener un juego de desmontables para la cubierta, una cámara de repuesto, y una cajita-kit con parches.

¿Y para una rueda deshinchada?
Siempre es interesante tener la posibilidad de hinchar una rueda que haya perdido aire, y con la que apenas se pueda circular, pero aquí volveríamos a lo que comentaba antes: o se lleva encima una bomba, o es fácil que te la sustraigan si la dejas en la bici aparcada.

¿Algún ‘truco’ ante un imprevisto que nos pille sin ninguna herramienta?
Por ejemplo, si se corta la cubierta, se puede buscar un trocito de plástico, o mejor aún, de cartón de tetrabrick (esto sí que puede llevarse encima sin problemas), para recortarlo con la forma de la cubierta y meterlo entre ésta y la cámara, evitando así que se salga por el agujerito o la rajita que ha quedado. Muchas veces se repara el pinchazo, pero al quedarse abierto el corte, la rueda se vuelve a pinchar muy rápido.


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