“1,5 metros no es ni la mitad de lo que debería existir entre un ciclista y un vehículo”

Roger-serrano

Con tan sólo 23 años ya es campeón del Mundo. Es entrenador de natación, fisioterapeuta y administra una página web. Y, por si no tuviera suficiente con todo esto, es triatleta de montaña profesional. En su primera temporada internacional se proclamó campeón mundial de XTerra en Zittau. Empezó con la natación a los 8 años. Pero con la bici y la carrera a pie ha aprendido a amar el deporte. Dice lo que piensa. No se corta un pelo. A no ser que sea el de su barba poblada. Por ahora, no piensa quitársela. Así es Roger Serrano. Y, a quien no le guste, dos piedras. Hace menos de un mes, un coche le atropelló y le dejó tirado en la cuneta.

Una semana después del campeonato del Mundo XTerra en Hawái es tiempo para valorar, más fríamente, tu actuación. Cuentas que, en ningún momento tuviste buenas sensaciones. Al final, terminaste en el puesto número 27, a casi 20 minutos del ganador, Rubén Ruzafa.
La valoración general es negativa. Obviamente, no esperaba esta posición ni es la que creo que me merezco por el trabajo hecho durante toda la temporada. Pero el cuerpo humano es muy complejo y hay días en que las sensaciones no son las adecuadas. Nadé muy lento con el primer grupo, nadie tuvo el valor de tirar más rápido. La primera parte del tramo de bicicleta fue buena y coroné en quina o sexta posición. Pero, después, en el llano y la bajada me relajé bastante y me confié. En ningún momento cogí el ritmo de carrera y varios corredores me atraparon. En un momento dado, en la bajada, me perdoné a mi mismo porque las cosas no estaban saliendo bien. Busqué justificaciones: es mi primer año, soy un novatillo… fue un bajón bastante psicológico. Y en el tramo a pie, las piernas tampoco me respondieron y me centré en disfrutar un poco y acabar la prueba como fuera.

¿Se te ha hecho muy larga la temporada?
Mucho. La temporada empezó en el mes de marzo en Australia. Han sido muchos meses de entrenamientos muy duros. Estoy muy contento y satisfecho con los entrenos, pero el período competitivo ha sido muy largo. Excesivo. Y más teniendo en cuenta que era mi primera temporada como profesional y a nivel internacional.

Echando la mirada hacia atrás, lo mejor, ser campeón del Mundo de la ITU en categoría sub-23, el 16 de agosto, en Zittau (Alemania).
Ser campeón del Mundo no lo puede decir todo el mundo. Fue una satisfacción muy grande. Y más en las condiciones en las que se produjo la carrera. Tuve una caída fuerte con la bici, rompí el manillar y me hice daño en una pierna. Terminé la carrera cojo… y casi no pude caminar durante dos semanas. Conseguir este título fue un subidón de adrenalina muy fuerte. De hecho, creo que he podido terminar la temporada gracias a la fuerza que me dio. Sin él, no creo que hubiera podido llegar a Hawái.

Rubén Ruzafa ha arrasado este año con un 10 de 10 en las pruebas internacionales. Además, ha sido el primer triatleta con la doble corona, XTerra e ITU. ¿Es tu referente a seguir?
(Piensa). Con estas cosas soy un poco especial. Deportivamente, Rubén es excelente. Ha habido carreras donde ha hecho cosas increíbles. Sí podría ser un referente deportivo para mí y para todo el mundo que hace XTerra. Por otra parte, no sé si por suerte o por desgracia, vivo el mundo del deporte desde la distancia. Tengo muy claros mis objetivos en la vida y sé que para llegar a su nivel hay que sacrificar muchas cosas y trabajar muy duro. Yo estoy en el camino, aprendiendo, pero no sé dónde estaré dentro de unos años. Está claro que llegar a hacer lo mismo que él ha hecho es muy duro.

Eres una persona que habla claro. ¿Qué les dirías ahora, en frío, a los dos hombres que te atropellaron con una furgoneta y después te lanzaron piedras, a mediados de octubre, en una estrecha carretera de Tarragona? ¿Les dirías lo mismo que entonces?
(Reflexiona). Mira, soy un chico que ha nacido en un pueblo muy pequeño, muy humilde y trabajador. Ni estas dos personas, ni yo, nos merecemos lo que sucedió aquel día en la carretera. Fríamente, después de todo, creo que algún día debería hablar con estas dos personas. La verdad, no sé qué sucedió. Son dos hombres mayores, pero no son violentos. Tenemos conocidos en común y me han dicho que son tranquilos.

Y hay un proceso judicial entremedio…
Así es. Yo les he denunciado y ellos han hecho lo propio conmigo. Iremos a juicio porque hay unos daños y unos procesos que hay que seguir. Pero, sinceramente, no sé cuál es la mejor forma de arreglar estas cosas. Ahora mismo, la verdad, si hablara con ellos, no sé qué les diría.

¿Existe poca cultura de respeto hacia el ciclista en España o bien es el ciclista que respeta poco al conductor?
Creo que es normal que los ciclistas tengamos unas reacciones más viscerales cuando nos sentimos atacados por un coche. Es algo que podemos ver en el mundo animal. El perro pequeño siempre ladra porque se siente más vulnerable. En cambio, el perro grande directamente muerde y no ladra. Creo que sucede lo mismo. Cuando un coche nos pasa muy cerca o bien nos pita, nuestra primera reacción es más efusiva. ¡Nos va la vida en ello! Cuando un coche no respeta ni la distancia ni la velocidad, es muy difícil que un ciclista sea más educado con el conductor a la hora de contestarle. Cuando ha habido una vulneración del respeto hacia el ciclista, creo que deberíamos exigir un plus de respeto a los conductores.

1,5 metros de distancia entre vehículo y ciclista. ¿Es suficiente?
No, ni mucho menos (se muestra tajante). 1,5 metros no es ni la mitad de la distancia que debería existir. Sobre todo, si tenemos en cuenta que las velocidades son irregulares. Un camión que va a 50 km/h, si te pasa a un metro y medio, te asusta. Te absorbe el aire y puede llegar a hacerte mucho daño. No es la distancia suficiente para que un cuerpo macizo de 1.000 quilos más que tú te pase al lado a esta velocidad.

A diferencia de otros triatletas, empezaste con la natación. Pero dices que no aprendiste a amar el deporte hasta que no te pusiste unas zapatillas de correr y te montaste encima de una bicicleta. ¿Por qué?
Empecé a nadar a los 8 años en el Club Natació Igualada y seguí un régimen bastante estricto hasta los 18 años. Casi me metí de lleno en la natación de forma involuntaria, como una rutina adquirida desde pequeño. No sabía realmente si era mi pasión. Decidí romper con esta rutina y empecé con el triatlón. Y este deporte realmente ha sido el que he empezado por voluntad propia. Me ha interesado correr, ir en bici. Poco a poco, y por decisión propia y porque me ha gustado, me he metido de lleno en este deporte. En cambio, la natación casi fue una imposición en mi vida, sin llegar a preguntarme si lo que estaba haciendo me gustaba o no.

Compaginas tu faceta de triatleta con la de fisioterapeuta, entrenador de natación y administrador de una comunidad online de deportistas. ¿Tus días tienen más de 24 horas?
Es cuestión de organización. Los entrenos me llevan entre 3 y 5 horas al día. Después, administrar una página tan joven como es www.sportsofing no me lleva, por ahora, mucho tiempo. Y en cuanto a la fisioterapia, la suerte es que puedo coger las horas que quiero y me lo combino con los entrenamientos. Como bien dices, también soy entrenador de natación, un grupo de triatletas de Tarragona me pidió si les podía dar clases. O sea que dos días a la semana estoy un rato con ellos. Es sólo cuestión de organizarte, y así los minutos no se te escapan.

Y a todo ello, también hay que sumar que eres un deportista bastante activo en las redes sociales. De hecho, eres muy crítico con algunos perfiles de deportistas amateurs que comunican excesivamente sus logros deportivos.
Hay gente que se ha visto más limitada a nivel deportivo o a la que simplemente le gusta hablar de su vida por internet. Esta gente ha puesto el listón comunicativo muy alto. Tienen mucha facilidad y mucho tiempo para comunicar. Han acaparado la atención de nuestros potenciales espónsores. Lo que debemos hacer los deportistas es aprender de ellos e intentar seguir su ejemplo. Eso sí, ponerse a su nivel es imposible, ya que no tenemos el tiempo como para hacerlo. Llegas a un nivel de estrés físico y psíquico al final del día que es muy difícil ponerse a editar un vídeo o bien escribir un post en Facebook de 500 palabras.

Tienes una imagen singular en el mundo del XTerra con tu poblada barba. ¿Es por algún motivo en particular?
Todo empezó por una cuestión familiar, antes de empezar en el triatlón. Empezó con la típica discusión en que mi madre, mi abuela… me pedían que me afeitara. Tenía 18-19 años y quería empezar a tomar mis propias decisiones. O sea que me dejé la barba. Ahora la llevo porque me he acostumbrado a ella. No porque sea un reclamo de marketing ni nada, sino todo lo contrario, no creo que me beneficie mucho (y se ríe). Algún día me la sacaré, no sé cuando. Eso sí, le empiezo a tener un poco de cariño (y vuelve a reírse abiertamente).

Información de contacto:
www.rogerserrano.es
@RogerSerranoS