“Echo de menos el Himalaya”

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Edurne Pasaban estuvo en la tienda Vèrtic de Barcelona.

Tiene un proyecto para 2015 que “puede ser un 8.000”. Edurne Pasaban, la primera mujer en ascender los 14 ‘ochomiles’ del planeta, dice que, después de cuatro años, echa de menos el Himalaya, “su gente y poder desconectar totalmente”.

¿Estás preparando algún reto deportivo?
Sí, algo tengo en mente pero aún no puedo dar más detalles. Tal vez será un ‘ochomil’. A finales de este año ya podré ser más concreta y anunciar de qué se trata.

¿Echas de menos el Himalaya?
Sí, claro que echo de menos el Himalaya. Peor durante estos cuatro años he buscado otros retos. He puesto en marcha una agencia de viajes, Kabi, para atraer turistas de fuera a los Pirineos y a mi tierra, Euskadi, para practicar trekking, ciclismo y otras actividades en la montaña. Es una lástima que España se conozca sólo por el sol y la playa cuando somos el tercer país europeo más montañoso.

¿Y qué es lo que echas de menos del Himalaya?
Echo de menos a la gente y el poder desconectar a tope. Las expediciones son de 40 a 60 días en los que, es increíble, si saben que estás en el Himalaya nadie te llama al móvil…

Cuando llegas a la cumbre de un pico, ¿qué es lo que ves? ¿Te asusta?
Una amplitud gigante. Cuando estoy allí no me da miedo, pero la verdad es que cuando vuelvo a mi casa y lo pienso me sudan las manos, veo lo que significa y lo que supone. Una vez que alcanzas la cumbre, además, lo más complicado es dar la vuelta.

¿Qué es lo mejor y lo peor que te ha pasado en la montaña?
Lo mejor, sin duda, ver a mis padres en la frontera del Himalaya, preocupados por ver y saber si todo había ido bien. Lo peor, la muerte de algún compañero.

Últimamente te hemos visto mucho sobre la bicicleta, Titan Desert, Andalucía Bike Race, Quebrantahuesos… ¿te volveremos a ver en 2015?
Sí, algo de bicicleta habrá. Estoy planteándome un reto en Chile, en la Pampa chilena. Y en la Quebrantahuesos casi seguro que también volveré a estar, es una clásica en la que no puedes faltar. Es espectacular ver cómo logra mover a tanta gente.

¿Por qué te gusta tanto la bicicleta?
Hace muchos años que me subí a la bicicleta. Cuando tenía veinte-veintipico años hacía triatlones. La bici siempre me ha gustado y es lo que mejor se me daba, quería hacer un Ironman. Pero luego me di cuenta que la natación no era lo mío.

Las sensaciones que tienes en la bicicleta, ¿son muy diferentes a las de la montaña?
Algunas veces, en salidas de una semana, he tenido esa misma sensación de desconexión que tengo en la montaña. La bicicleta me llena bastante, hago sobre todo mountain bike. Pero en las competiciones de bicicleta soy una más. Soy la cara conocida, pero voy por detrás, en el pelotón. Sobre todo me gusta porque me lo paso bien.

¿La bici te ayuda a prepararte para la montaña?
Sí, también es un objetivo para entrenar. Salir a rodar para una QB o una Titan Desert siempre me ayuda para mis retos en la montaña.

Como veterana montañera, ¿qué te parece el boom del trail running?
Respeto lo que hacen los otros y es una manera diferente de ver y vivir la montaña. Si a la gente que sale a correr por la montaña le sienta bien, adelante. Creo que el trail runnig ha favorecido que mucha gente se acerque a la montaña y me parece fantástico, siempre y cuando sean conscientes de sus límites y de que las condiciones de la montaña no son las mismas que las del asfalto.