“El Mundial nos ha dado un toque de atención para entrar en cada partido a por todas”

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Con casi 29 años, Alejandra se ha convertido en uno de los nombres propios del pádel. El pasado fin de semana ganó el Mundial por equipos junto a sus compañeras de la selección española, tras derrotar a Argentina.

La selección española femenina ha revalidado, un año más, el título de campeona en el Mundial de pádel que se celebró el pasado fin de semana en Palma de Mallorca. ¿Cómo te sientes tras la victoria?
La verdad es que muy contenta y satisfecha del trabajo realizado y el resultado obtenido y, por supuesto, muy orgullosa del título de campeonas en este Mundial. El torneo ha sido una experiencia inolvidable tanto en pista como fuera de ella porque ha permitido compartir momentos muy especiales con el resto de compañeras, fortalecer aún más nuestros lazos y hacer que se note en el terreno de juego a la hora de enfrentarnos a otras selecciones.

En la final os enfrentabais a un gran rival, Argentina. ¿Ha sido difícil?
Nos impusimos en los tres sets disputados con resultados bastante abultados, algo que realmente no esperábamos. En la victoria, han influido una serie de factores a nuestro favor. Por una parte, la mitad del equipo argentino no viene a jugar aquí el circuito y, por tanto, no estaban acostumbradas a enfrentarse en una superficie de césped. Normalmente juegan en terrenos más duros. Por otra parte, nuestras tres parejas están totalmente adaptadas, jugamos juntas durante todo el año y nos conocemos muchísimo. Eso suma a la hora de enfrentarse a una pareja que se ha formado sólo para un torneo, como ha sido el caso de las argentinas. Y por último, jugar en casa da mucha ventaja. La afición se vuelca más con su equipo y el ánimo es diferente.

Junto a Iciar Montes fuisteis las encargadas de abrir el partido con el primer set. ¿Implica más responsabilidad?
Sí que hay responsabilidad porque si pierdes, dejas al resto de compañeras en una situación de no poder fallar en sus sets. Por otro lado, salir las primeras al terreno de juego supone pasar muchos nervios porque todavía no has tenido tiempo de vivir y experimentar las sensaciones de jugar ahí. En mi caso, al principio entré muy tranquila, pero después, a medida que avanzaba el juego, me fui poniendo muy nerviosa. El hecho de estar disputando un Mundial en tu país y ponerte una camiseta de tu selección implica realmente mucha responsabilidad.

En la competición por parejas llegasteis a cuartos de final. ¿Qué valoración haces?
Tengo un cierto sabor agridulce. Nos enfrentábamos a una pareja española que nunca había jugado junta y con la que nunca habíamos tenido la oportunidad de encontrarnos cara a cara en el set de juego. Al principio nos hizo ir un poco perdidas porque no sabíamos cómo jugarles y tampoco conocíamos sus puntos débiles. Ellas realmente jugaron muy bien, prácticamente sin errores. A pesar de que levantamos el primer set y nos dio bastante empuje, durante el segundo y tercero ellas se vinieron arriba y no pudo ser.

¿Qué te llevas de este Mundial?
Me llevo muy buenas cosas de todas mis compañeras, muy buenos momentos y una serie de valores que creo que sólo se viven cuando juegas en equipo. Y también para mí y para mi compañera Iciar un toque de atención para entrar a por todas en cada partido, independientemente de la pareja contra la que te enfrentes, hayan jugado juntas antes o no y saber que igualmente pueden rendir al cien por cien.

Este próximo fin de semana tenéis por delante el último torneo de la World Padel Tour, en Valencia ¿Con qué expectativas os presentáis?
Tenemos muchísimas ganas de disputar la última prueba. Es el último torneo del año que decidirá si mantenemos o no la posición número uno en el ranking mundial. Nos enfrentamos a una pareja fuerte como son las gemelas Sánchez Alayeto y, la verdad, es que será un partido duro. Pese a ello, saldremos a darlo todo.

¿Cuáles son tus metas en el mundo del pádel?
Desempeñar mi mejor juego e ir mejorando año tras año en todos los niveles: físico, técnico y psicológico. Y, por supuesto, aprender de la persona con la que juegue y de mis adversarias.