Gerard Anton: “Uniré los volcanes más activos de Islandia en una fatbike”

gerard anton

Gerard Anton es un aventurero que unirá los volcanes de Islandia en bicicleta.

¿Qué te ha impulsado a acometer esta aventura?

Este proyecto nace de mi ilusión de volver a Islandia. Estuve allí hace cuatro años aproximadamente y quedé realmente fascinado de su entorno natural, que nada tiene que ver con el que estamos acostumbrados a ver aquí. Me prometí que volvería algún día y afortunadamente, en breve, partiré de nuevo hasta allí de una forma totalmente diferente y con un reto que me hace muchísima ilusión.

¿En qué consiste Volcanofatbike?

Volcanofatbike empezará en una playa volcánica al sur de la isla y finalizará en uno de los sitios más bonitos que he visto, Jokulsarlon, una salida de agua y hielo del glaciar Vatanajokull, donde miles de icebergs flotan en paz. Durante este recorrido uniré cinco volcanes, cuatro de ellos en activo. Para ello tendré que cruzar tres glaciares, uno de ellos es el segundo más grande de Europa. Mi medio de transporte será una fatbike que me permitirá no hundirme en el glaciar.

¿De cuántos kilómetros se trata y en cuánto tiempo tienes previsto realizarlo?

Más o menos estamos hablando entre 600 y 650 kilómetros, de los cuales unos 120 km. los realizaré en pleno glaciar. Mi idea es empezar la ruta entre el 9 y el 10 de julio y hacerlo en aproximadamente 12 días, si todo va bien, o entre 18 y 20 días, si me encuentro con alguna dificultad o problema de última hora.

¿A qué te refieres cuando dices dificultades o problemas?

Fundamentalmente a las condiciones climáticas de la zona. Es un lugar extremadamente frío, con nieve, tormentas, mucho viento y no puedes predecir con exactitud lo que va a ocurrir. Además, cuatro de los volcanes por los que voy a pasar están en activo y aunque sería mucha casualidad que se pusieran en erupción, siempre hay una probabilidad de que ocurra. Además hay momentos en que también tendré que hacer alpinismo, principalmente en las zonas de grietas.

Es un lugar extremadamente frío, con nieve, tormentas, mucho viento y no puedes predecir con exactitud lo que va a ocurrir

Vas a hacer la expedición totalmente en solitario, ¿por qué?

Me gusta ir solo. Me da mayor libertad y no dependes de nadie que pueda retrasarte en la ruta o que pueda incitarte a una retirada antes de tiempo sin haber cumplido con tu objetivo. Siempre lo he hecho así y disfruto mucho de esta manera.

Pero, ¿no te da un mínimo de respeto lanzarte tú solo a una aventura de similares características?

Sí, por supuesto. Siempre hay un poco de miedo, pero también voy a ir muy preparado. Llevaré en todo momento un teléfono tipo satélite con el que podré enviar y recibir sms. Además lleva incorporado un botón SOS que puedo activar en cualquier momento para que vengan a rescatarme inmediatamente, si surgiera algún imprevisto. Este dispositivo también emite una señal cada diez minutos que indica a través de un mapa en Internet, el lugar donde me encuentro en cada momento.

¿Cómo sobrevivirás durante todo ese tiempo?

Además de la de ropa adecuada, viajo con una tienda de campaña de expedición de muy poco peso donde dormiré. Para comer, me llevaré comida deshidratada en bolsas que llenándolas de agua caliente, a los pocos minutos están lista para comer.

¿Cuál es tu objetivo en este reto?

Sobre todo disfrutar y cumplir un sueño. También aprender sobre la logística y engranaje de una aventura en solitario y grabar un reportaje documental. Iré con cuatro cámaras para realizar la filmación durante el trayecto. Mi idea es poder emitirlo, una vez regrese, en webs especializadas, festivales de cine de montaña y, de esta forma, darme a conocer.

A tus 31 años, ¿la Volcanofatbike es tu reto más difícil?

Es uno de los más complicados. Hace dos años fui a California a hacer uno de los trails más espectaculares del mundo, el John Muir Trail, que va desde Yosemite hasta el monte Withney, en un recorrido de 330 km, en autosuficiencia total, sin ningún poblado ni ningún lugar de descanso en el camino. Logré hacerlo en nueve días cuando es un reto que normalmente se realiza en 15-21 días aproximadamente.

¿De dónde sale esta afición tuya por estas expediciones?

Mi cambio de chip se produjo en 2013 a raíz precisamente de mi travesía en el John Muir Trail. Hasta entonces había participado en muchas competiciones de triatlón, duatlón, raids de aventura, carreras de montaña, esquí de fondo…. De hecho, en el 2012 fui campeón de España en raids de aventura con el equipo Catraid-Trangoworld.

Cuando viajé a California, me di cuenta que se puede viajar ligero, rápido y disfrutar al mismo tiempo. Llevaba un tiempo en que la competición no me aportaba las mismas emociones del principio. Me sentía en un bucle haciendo siempre lo mismo. Por eso, decidí iniciar una etapa en mi vida y hacer lo que más me motiva que es unir el deporte con la aventura. Viajar, explorar y hacerlo de manera autosuficiente.

Por tanto, tu afición por los deportes de “riesgo” y de montaña siempre ha estado presentes en tu vida…

Así es. Desde bien pequeño siempre me ha gustado mucho la naturaleza. Subía a menudo con mis padres a los Pirineos. Me planté con 18 años sin saber muy bien qué hacer y me alisté en el ejército donde entré a formar parte del equipo militar de esquí (biathlon). Allí fue donde empezó todo y donde conocí la competición.

¿Te gustaría profesionalizar todo lo que estás haciendo?

Me encantaría. Ahora mismo todavía soy poco visible aunque, afortunadamente, para esta expedición de Islandia he encontrado sponsors que han confiado en mí desde el primer momento (Outdoor Research, Hoko, Suunto, Surly, Runners Tarragona, Adidas, Mediaframe) y todo eso me anima a seguir adelante y quizás a dar un salto a nivel más profesional en un futuro próximo, si se me da la oportunidad. Realmente no me importaría en absoluto. Lo mejor que te puede pasar en la vida es dedicarte a lo que te apasiona.

¿Cómo te definirías?

Soy una persona con las ideas muy claras que sabe muy bien lo que quiere en cada momento. Pese a que todavía soy joven, la experiencia que he ido adquiriendo a lo largo de todos estos años me ha permitido que ahora mismo me apetezca y tenga ganas de luchar por lo que realmente me gusta.

Soy una persona con las ideas muy claras que sabe muy bien lo que quiere en cada momento

Cuando vuelvas de Islandia, ¿qué harás?¿tienes pensada tu próxima expedición?

Tengo algunas ideas. Me gustaría ir a Groenlandia y atravesarla de este a oeste en esquís. De momento es algo que tengo en mente y que dependerá mucho de cómo acabe mi experiencia en Islandia.