ESENCI@L

A raíz de la escalada de los precios de los carburantes

Adrenalina Bikes detecta un repunte del regreso al taller de bicicletas viejas

Su propietario aboga por las entregas continuas a lo largo del año

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El propietario de la tienda aragonesa Adrenalina Bikes, Diego Tomé, reconoce que tras un enero y febrero bastante favorables, las ventas han sufrido un parón en marzo.

(31-3-2022). Desde Adrenalina Bikes, su propietario, Diego Tomé, dice haber detectado un aumento de clientes que acuden a su taller para acondicionar viejas bicicletas a raíz de la escalada de los costes energéticos. El detallista defiende la actual operativa de entregas de las marcas a las tiendas a lo largo de todo el año, en vez de volver a la de antes de la pandemia.

El propietario de la tienda aragonesa Adrenalina Bikes, Diego Tomé, considera que en el futuro las marcas deberían continuar entregando las bicicletas de forma escalonada a lo largo del año tal como se están viendo obligadas a hacer actualmente a causa de los problemas en la cadena logística. Tomé opina que para las tiendas es más conveniente recibir el producto repartido durante el año natural y no como sucedía antes, cuando en el mes de marzo las marcas ya prácticamente habían finalizado sus entregas.

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Tomé recuerda que la planificación habitual antes de la pandemia requería a las tiendas hacer los pedidos y descapitalizarse en invierno, precisamente en la temporada más floja en venta. Después, hacia el mes de marzo, casi todas las marcas tenían servidas sus bicis para la temporada de distribución en curso, que finalizaba en septiembre. El detallista  continúa diciendo que a partir de abril, una vez entregado el grueso de la programación, a las marcas les empezaban a fallar modelos.

MANTENER LA ACTUAL CADENCIA DE ENTREGAS

Al respecto de lo habitual antes de la pandemia, Tomé se pregunta: “¿Cómo es posible que las tiendas tengamos todo el material servido entre octubre y marzo y que luego en verano, cuando más demanda hay de bicicletas, estemos liquidando temporada; resulta que las marcas no tienen bicis porque ya nos han servido todo lo de la temporada pero aún no ha llegado lo de la siguiente”. El detallista asegura que en sus 20 años de experiencia siempre se había repetido la misma situación de falta de producto en verano.

En cambio, Tomé explica que “este año 2022 no se parece en nada al calendario de entregas de un año normal” pues todavía esperan la llegada de muchas bicicletas y tienen entregas planificadas para mayo, junio, julio, agosto y más adelante. El detallista dice que “ojalá ese rimo se convierta en la forma habitual de distribución porque el que anteriormente se había estado aplicando solo beneficiaba a fábricas y distribuidores”.

El propietario de Adrenalina Bikes explica que actualmente existe una inquietud, compartida por otros detallistas, sobre sobre qué ritmos de temporadas va a haber a partir de ahora y sobre cómo y cuándo va a finalizar la temporada 2022. Tomé sostiene que la actual campaña no se podrá cerrar en septiembre porque, este año, hay entregas programadas hasta noviembre. Al respecto se pregunta “¿cuándo se cerrará la temporada 2022 y cuándo comenzará la 2023?”

Auge bici eléctrica

El detallista, propietario de dos tiendas (una en Zaragoza y la otra en Utebo) coincide con la visión general de que actualmente “la mayor intención de compra es de bicis eléctricas”. Además, específica que mayormente se están vendiendo ebikes de montaña y especialmente las de doble amortiguación. Según explica, esa demanda llega tanto de nuevos clientes como de los habituales, pero, en general, de aficionados de 35 años en adelante.

También señala que “parece que entre los ciclistas se está desmitificando eso de que la bici eléctrica es para el que anda poco. Por fin, se está entendiendo lo que realmente aportan”.

Más mujeres ciclistas

Las bicicletas eléctricas también estarían ayudando a la incorporación de clientes femeninas. Tomé explica que en sus tiendas han vendido ebikes a mujeres motivadas en acompañar a sus parejas en las salidas.

A partir de ahí, en algunos casos la afición ha ido a más: “tenemos algunas chicas que no salían en bici, pero cogieron eléctricas de carretera para acompañar a sus parejas; al final, se han aficionado tanto que salen con el grupo incluso cuando sus parejas no lo hacen”.

Bicis viejas contra la subida de carburantes

Otro fenómeno que está observando el detallista últimamente es que, tras las fuertes subidas de la gasolina y gasóleo, esta volviendo a llegar una destacada cantidad de gente al taller con bicis viejas o baratas para acondicionarlas y poderlas usar como vehículo de transporte para ir al trabajo y desplazarse.

Tomé considera que para ese uso esas personas prefieren utilizar ese tipo de bicicletas ante el peligro de que unas de mayor calidad pudieran ser robadas.

Incertidumbre

De cara al futuro inmediato, el detallista observa diferentes incertidumbres que se ciernen sobre el sector. Por una parte, hay que ver qué pasa con los fabricantes y si van a regularizar las entregas de producto para poder vender; por otra parte, cómo afecta y afectará la crisis actual a los clientes.

Respecto a esto último, Tomé considera que  “siendo optimistas podríamos pensar que cuando a la economía le va mal, a nuestro sector le va bien como sucedió en la última crisis inmobiliaria”.

No obstante, añade que la crisis actual afecta a más sectores y, además tras el bike boom, una parte del sector se ha convertido en “ocio” y cuando es necesario recortar gastos, el apartado del ocio es el primero del que prescinde el consumidor.

La innovación, clave

Tomé añade que el sector de la bicicleta en los últimos años “se ha venido alimentando de lo vivo que ha estado el producto. Las continúas innovaciones y mejoras técnicas han motivado las compras”.

Pero, según añade, actualmente los precios de las bicicletas ya están muy altos y los clientes se lo piensan más para cambiar de vehículo. Así, el detallista concluye que hay que ver qué inversiones en I+D van a seguir realizando los fabricantes y qué avances ofrecerán porque “es necesario seguir aportando un ‘extra’ para motivar al aficionado a renovar su bicicleta”.

Parón en marzo

Respecto a los inicios de este 2022, Tomé señala que enero y febrero arrancaron bien a nivel de ventas, gracias a la llegada de bicicletas y a la buena climatología.

Sin embargo, en el mes de marzo se produjo un parón, el cual atribuye al mal tiempo y a la preocupación del cliente ante la situación económica y la guerra en Ucrania.

Respecto a este primer trimestre, el detallista expone que está siguiendo la dinámica de un año normal pre-pandemia pero todavía con las anomalías de la falta de bicis¡cletas: “aunque empieza a normalizarse el ritmo de entregas, no terminan de llegar todas las necesarias”.

El CEO de Adrenalina opina que “ya ha pasado el bike-boom pero todavía queda una resaca de nuevos clientes que le han cogido afición y ahora están comprando bicis de gama más alta, sobre todo en torno a los 1.500 euros”.

No arriesgar

En todo caso, el minorista manifiesta que, ante la incertidumbre de la situación actual, la enseña ha paralizado sus proyectos de ampliación. Plantea que “estamos en unos momentos complicados, de esos en los que quien arriesga puede ganar mucho o perder mucho”.

Ante ello, su postura no es buscar un “crecimiento desenfrenado” sino ser continuista. Tomé concluye que “las tiendas que ya estamos asentadas desde hace años y con una clientela fiel debemos ser conservadores; en todo caso, que arriesgue el que tenga que conseguir mercado”.


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