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La cadena mallorquina prevé crecer este 2022 un 5% sobre el año pasado

Bimont advierte a las marcas del ahogo económico de ciertas tiendas a causa del sobrestock

“Nosotros tenemos todos los beneficios del bike-boom invertidos en stock de bicicletas”

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En los últimos meses, según explica Enrique Riera, gerente del establecimiento, las compras de bicicletas en Bimont han estado protagonizadas por extranjeros de gran capacidad adquisitiva, que tienen una segunda residencia en la isla o que pasan largas temporadas en viviendas de alquiler.

(13-10-2022). Desde la cadena mallorquina de tiendas de bicicletas, Bimont, su máximo responsable, Enrique Riera, subraya el ahogo económico que ciertas tiendas, sobre todo de la península, están sufriendo a causa del sobrestock y que ello está disparando las cancelaciones de pedidos y diversificando las reacciones entre los suministradores.

El gerente de Bimont Bikeshops de Palma de Mallorca, Enrique Riera, se congratula de mantener los ingresos por encima de los resultados récord de 2021 pero lamenta que ello sea a “a costa de haber duplicado el stock con respecto a 2019, lo cual no es fácil de llevar”. El detallista señala que, a día de hoy, todos los beneficios de la empresa están invertidos en stock y aguarda, con ansias, que llegue la regularización del mercado para poder disponer de efectivo.

Riera recuerda que, debido a los problemas en las cadenas de suministro provocados por la pandemia, ya son tres las campañas en que las tiendas de bicicletas realizan compras para el año entero, y no como anteriormente, cuando se hacían programaciones de menor cantidad de producto y, más adelante, reposiciones, según fuera preciso.

El gerente explica que inicialmente, dada la gran demanda del bike boom, “los que tuvimos suerte y pudimos adquirir stock obtuvimos un crecimiento que, en realidad, nos está permitiendo soportar el aumento de stock que continuamos llevando”. Sin embargo, advierte que a las tiendas más pequeñas les está resultando difícil soportar inmovilizados abultados desde que ha bajado la demanda.

Anulaciones de pedidos

Según le consta a Riera, numerosas tiendas en la península han anulado pedidos porque “prefieren quedarse sin bicicletas a estar ahogadas financieramente”. En otros casos, según explica, algunos detallistas han presionado al proveedor diciéndole que no pagarían las letras si no se retrasaba la entrega del producto.

El detallista mallorquín manifiesta que, al principio, ninguna marca permitía anular pedidos o retrasar las entregas. Sin embargo, según añade, “con posterioridad, ha habido fabricantes que han entendido la situación y han mostrado cierta flexibilidad, aunque  otras marcas no han sido tan comprensivas y han aplicado penalizaciones”.

LA NORMALIZACIÓN PARA MEDIADOS DE 2023

Para Riera, la normalización de los stocks y programaciones podría llegar a mediados del próximo año. En cualquier caso, afirma que actualmente el crecimiento solo es posible para las tiendas que cuentan con stock y pueden entregar la bicicleta de inmediato al cliente. “No se puede hacer esperar meses a un cliente. Las tiendas que tienen producto venden y crecen”, sentencia.

Facturación récord

El gerente de Bimont ve factible conseguir este año un crecimiento de un 5% en la facturación de su tienda central de Palma de Mallorca que cuenta con 700 metros cuadrados de superficie y que el pasado año ingresó 900.000 euros.

El minorista valora positivamente esos resultados, dado que en 2021 alcanzaron una facturación récord y “es difícil seguir creciendo cuando se ha llegado a un punto tan alto, sobre todo teniendo en cuenta la situación económica global este año”. Y es que según precisa Enrique Riera, las ventas de su cadena están llegando en mayor proporción de clientes extranjeros que de españoles.

EL TURISMO, IMPULSOR DE VENTAS           

En los últimos meses, según explica el detallista, las compras de bicicletas en Bimont han estado protagonizadas por extranjeros de gran capacidad adquisitiva, que tienen una segunda residencia en la isla o que pasan largas temporadas en viviendas de alquiler. Ese cliente demanda bicicletas de gama alta, principalmente bicicletas eléctricas, y tanto de montaña como de ciudad, mientras que la venta de bicis musculares va a la baja.

También ha caído la demanda de bicicletas de entre 700 y 2.000 euros, lo cual Enrique Riera atribuye a que se trata de la gama de acceso del cliente nacional, desaparecido últimamente del mercado debido, probablemente, a que está sufriendo más los vaivenes económicos.

Frente a ello, el minorista pone como ejemplo una situación recientemente vivida con dos turistas residentes en la zona: llegaron queriendo alquilar dos bicicletas, pero como no había ninguna disponible, acabaron comprando dos bicicletas.

Recuperando el alquiler

Bimont cuenta con una división de alquiler en la misma isla, en la localidad de Alcúdia, que tiene como principales clientes a los turistas que pasan sus vacaciones en la isla. Este año se ha recuperado esta actividad después de la interrupción del turismo durante la pandemia.

Según Riera, la campaña de alquiler de este año ha sido “decente pero no al mismo nivel que la del año 2019”. Hay que tener en cuenta que sobre la mitad de servicios realizados este año han correspondido a reservas pagadas antes de la pandemia que habían quedado aplazadas. El gerente espera que el próximo año regrese la completa normalidad en este ámbito.

Por otra parte, Bimont dispone de una tienda Coffee & Shop de 140 metros cuadrados en la localidad de Santa María del Camí, también en la isla de Mallorca. El detallista destaca que dicho establecimiento ha estado este verano atrayendo numerosa clientela extranjera y que el próximo objetivo es consolidar también al cliente local. La empresa quiere dinamizar la venta de bicicletas, ropa y accesorios, teniendo el servicio de bar y cafetería como un complemento.


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