ESENCI@L

¿Cobrar por probar? El debate llega a las tiendas de ciclismo

Algunas se plantean hacerlo en zapatillas y textil

zapatillas bike

Las tiendas de ciclismo detallan que el calzado y la ropa son los renglones más sensibles al 'showrooming'.

(29-1-2019). Al igual que ha sucedido en otros segmentos del mercado deportivo, las tiendas de ciclismo empiezan a valorar la posibilidad de cobrar al cliente por probarse determinados productos, especialmente ropa y zapatillas. Una medida para plantar cara al ‘showrooming’ que tiene defensores y detractores.

Algunas tiendas de ciclismo españolas ya han puesto sobre la mesa la posibilidad de cobrar, o advertir al cliente de que se cobrará, por probarse ciertos artículos. Los detallistas barajan esta medida después de ver que, en los últimos años, va ganando más fuerza el ‘showrooming’, es decir, la tendencia del consumidor a informarse y probarse el producto en la tienda física para luego buscar el mejor precio en Internet. Un comportamiento que, en el caso del ciclismo, se detecta sobre todo en textil, calzado y complementos como cascos.

Así lo han indicado a CMDsport algunos minoristas del canal ciclista, que han preferido no desvelar sus nombres hasta que no apliquen en firme la iniciativa. “La actitud del cliente se ha vuelto más descarada. Ya ni espera a salir de la tienda. Se está probando la zapatilla y, al mismo tiempo, está consultando desde el móvil dónde puede conseguir un precio más bajo”, lamenta un veterano comercio. Desde otro establecimiento sostienen que “el cliente final se aprovecha de la situación actual de descuentos y ofertas. Como consumidor, lo puedo llegar a entender, pero el comprador no puede exigir que las tiendas estemos aquí de probador”.

Seguir el ejemplo de otros canales

Los detallistas de ciclismo son conscientes de que en otros canales como el esquí y el running se ha dado el paso. Por ejemplo, en el caso del esquí, algún comercio ya advierte de que el servicio de asesoramiento y prueba de botas tiene un precio. Si el cliente compra las botas, esta cantidad se descontará del importe del producto. Las tiendas que han implementado esta medida aseguran que no han llegado a cobrar por este servicio, pero el aviso ha tenido un efecto disuasorio sobre aquellos consumidores dispuestos a practicar el denominado ‘showrooming’.

No podemos dejar que todo nuestro trabajo de asesoramiento se quede en balde

Del mismo modo, algunas tiendas de ciclismo se están planteando aplicar la misma iniciativa para el calzado, el textil y los complementos. “No podemos dejar que todo nuestro trabajo de asesoramiento se quede en balde. Estamos para ayudar al cliente a encontrar el producto que mejor se adapta a sus necesidades, pero no para que nos tomen el pelo. El consumidor viene al establecimiento a probar y luego busca el mejor postor”, comentan desde un negocio ciclista.

La ropa, un producto delicado

Este comportamiento se produce sobre todo con las zapatillas, pero también se da con el textil. Los detallistas explican que esto supone un problema añadido con la ropa, ya que “muchas veces se trata de productos caros, delicados, que se pueden manchar. Lógicamente, el siguiente cliente quiere que las prendas estén impolutas”.

Se trata, por tanto, según inciden “de que no nos tomen el pelo y pongamos en valor nuestro trabajo”.

Una medida “agresiva”

Otros detallistas, sin embargo, no se muestran muy partidarios de cobrar por probar. “Es un tema complicado, se va hablando del tema pero nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato. Me parece una medida muy agresiva, es poner puertas al campo”, valoran. Eso sí, también admiten que tampoco saben “cuál es la manera correcta de atajar esta situación, con la que es cierto que nos encontramos cada vez más en nuestros negocios. El cliente está dispuesto a pagar 10 euros de diferencia por el servicio y el asesoramiento, pero si la diferencia de precio es más alta, entonces no compra en el comercio especialista”.

La clave está en realizar una buena selección de proveedores

En su opinión, la clave está en realizar una buena selección de proveedores y apostar por aquellas marcas que trabajan para evitar que sus precios estén devaluados, dejando de lado, por el contrario, a aquellas otras con precios ‘machacados’.

Las tiendas entienden que los hábitos de compra han cambiado y que se trata de una cultura y una situación nuevas, pero esgrimen que “el canal tradicional somos los que más estamos sufriendo las consecuencias. Hoy en día hay que competir en todo. La logística de las plataformas online funciona muy bien: te traen el producto a casa, te lo pruebas y, si no te queda bien, te lo recogen y puedes cambiar de talla. Todos lo estamos viviendo como clientes”.


Hay 3 comentarios

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  1. José Antonio Díaz Peña

    Me parece una situación totalmente ridícula. Qué le parecería a ese “consumidor responsable”, el que sacaran su puesto de trabajo a concurso. Eso a ver quien realiza su trabajo, que por su puesto es muy importante y nada más que él lo puede desarrollar de forma adecuada y competente, lo más barato posible. Absurdo no?.
    Pues eso es lo mismo pero en otra dirección, que en esta si se entiende, pero en la que nos afecta no.

  2. JOSE GARCIA

    Lo ideal seria comunicar al cliente de una forma menos agresiva que cobrandole por
    probar,que estamos realizando un trabajo y que tiene un precio o por lo menos un
    respeto ,pero como ¿¿¿¿¿¿

  3. Peter Sagaz

    Me parece una barbaridad que se pretenda cobrar al cliente sólo por probar. Se están quejando las tiendas físicas de que no pueden competir con las on line y ¿esto es lo que se les ocurre? Bonita manera de espantar al cliente en lugar de seducirlo. Jamás entraré en una tienda que cobre por probar.


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