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Los problemas de servicio se agudizan

Eléctricas y gravel agravan el retraso en la entrega de bicis

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Las tiendas de ciclismo apuntan plazos de entrega demasiado largos para algunos modelos de bicicletas.

(22-11-2018). Los retrasos en la entrega de bicicletas no son novedad de esta campaña. Pero las tiendas de ciclismo señalan que esta temporada los plazos se están alargando incluso más. Una situación en la que, según inciden, tiene mucho que ver el aumento de la demanda de gravel y eléctricas.

Los problemas de servicio han sido una tónica general del mercado ciclista en los últimos años y se perfilan como una de las principales inquietudes de los detallistas. Dicen que el lapso de tiempo entre la presentación y la entrega del producto es muy largo y que el consumidor ‘se enfría’ cuando tiene que esperar más de dos meses por una bicicleta. En 2017, muchas marcas optaron por recortar producciones para atajar la sobreoferta del mercado. Pero encontrar el equilibrio entre la oferta y la demanda es complicado y siempre hay modelos, especialmente los de gama alta, que se hacen esperar más.

Las tiendas de ciclismo consultadas por CMDsport indican que la nueva temporada 2019 ha arrancado con los mismos problemas de servicio de años anteriores, o incluso más acusados. Javier García, cofundador de Bikephilosophy, constata que casi todas las marcas están retrasando las entregas. “Hay productos que tenían que llegar en septiembre y todavía estamos esperando”, afirma.

Si una enseña te falla, es fundamental que puedas ofrecer una alternativa al cliente

En la misma línea, Víctor Mariño, propietario de Millabikes, indica que la disponibilidad de material “es uno de los grandes problemas de este sector”. Su percepción es que los modelos pedidos en implantación tienen un tiempo de entrega más elevado que en campañas anteriores. Un plazo que se prolonga aun más en el caso de aquellas comandas efectuadas fuera de la programación. El detallista pone como ejemplo que “a principio de temporada pedí una bicicleta de ciclocross y me dijeron que no la tendría hasta el mes de febrero. No tiene sentido porque en febrero ya nadie corre”.

Por su parte, el propietario de Bicicletas Astolfi, Daniel Astolfi, valora que los proveedores “quieren estocar cada vez menos”. Una medida que obliga a las tiendas a trabajar “como mínimo” con dos o tres marcas de bicicletas para poder garantizar la disponibilidad de producto. “Si una enseña te falla, es fundamental que puedas ofrecer una alternativa al cliente”, subraya. El detallista asegura que el marquismo del ciclista se va apagando y que en un 70% de los casos está dispuesto a cambiar de opción.

Eléctricas y gravel complican el servicio

De la misma manera que sucedió en campañas anteriores, los modelos más afectados por los retrasos en las entregas son los de gama alta. Los comercios esgrimen que los proveedores “no quieren arriesgar” y fabrican prácticamente sobre pedido.

Es entendible que los proveedores arriesguen menos porque los comercios estamos haciendo lo mismo

El propietario de Golpe de Pedal, Juanjo Aparicio, lamenta que ya hay modelos de bicicletas que se han agotado y que no volverán a estar disponibles hasta el mes de marzo. Según precisa, las marcas van escasas especialmente de bicicletas eléctricas y de gravel, mientras que la oferta en plataformas clásicas como montaña y carretera es superior. El minorista comenta que “se han creado unas expectativas muy altas con el gravel entre el público y luego, sin embargo, nos encontramos con que hay marcas muy importantes que no tienen producto hasta después de Navidad”. No obstante, Aparicio añade que “es entendible que los proveedores arriesguen menos porque los comercios estamos haciendo lo mismo”.

Daniel Astolfi agrega que las eléctricas presentan una dificultad añadida respecto a las bicis convencionales: “Es un producto en constante evolución tecnológica y corre por tanto el riesgo de quedarse pronto obsoleto. Esto hace que las marcas no se arriesguen a estocar un determinado modelo si saben que a los cuatro meses se va a lanzar, por ejemplo, un nuevo motor”.

Desde Ciclos Quintena, Pedro Dapena coincide en que la falta de abastecimiento afecta sobre todo a las bicicletas eléctricas. “La demanda está superando la previsión o el riesgo que están dispuestas a asumir las marcas”, sostiene. A su juicio, esta situación se deriva de las “prisas” de los proveedores por ser los primeros en presentar colecciones y lamenta que “hoy día, las tiendas y los clientes somos el banco de pruebas de las marcas”.

Más previsión y colecciones carry-over

Los detallistas reclaman más previsión por parte de los suministradores. “Todos los años sucede alguna cosa que retrasa las entregas, que si el software, que si la pintura…”, expone Javier García. El copropietario de Bikephilosophy entiende que las marcas “son las primeras interesadas en servir producto y pueden tener sus dificultades”, pero sugiere que tengan más previsión en este sentido.

Con los timings actuales del mercado ciclista, las colecciones tienen una vigencia de ocho meses

Juanjo Aparicio, por su parte, propone que se trabaje para dinamizar más el producto del que se dispone en stock en tiempo real. En su opinión, además, “la obsesión de renovar la colección cada año es un error” y aboga por un mayor protagonismo de los modelos carry-over. “Con los timings actuales del mercado ciclista, las colecciones tienen una vigencia de ocho meses”, aprecia.

Pedro Dapena opina que este último cálculo es incluso muy optimista, ya que en marzo muchos proveedores ya dan la campaña por acabado y empiezan a pensar en las liquidaciones.


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