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Bicicletas Monty concluyó 2017 facturando cerca de 4 millones de euros

La gerente de la empresa evalúa la situación del mercado ciclista español

Lola_Sangrá

La directora general de Monty, Lola Sangrá, opina que la guerra de precios no es sólo consecuencia de los operadores online.

(1-3-2018). Bicicletas Monty facturó el pasado 2017 cerca de 4 millones de euros. La cifra, según ha reconocido la gerente de la firma, Lola Sangrá, estuvo “ligeramente por debajo de la facturación de 2016”. Según el registro mercantil en 2016, la firma catalana giró 3,96 millones de euros.

¿Cuál ha sido la facturación de Monty en 2017, en números absolutos y en comparación con el año anterior?

Aunque hacemos un balance positivo, nuestra facturación de 2017 se quedó en los 4 millones, muy ligeramente por debajo del ejercicio 2016.

¿A qué se debió este ligero descenso?

En 2017 sufrimos importantes retrasos en el abastecimiento de piezas para montaje y esto nos ha pasado factura. Estamos trabajando fuertemente para evitar estos problemas.

¿Cómo se reparten las ventas entre España y el resto de los países? ¿Cómo han evolucionado las exportaciones?

En España, para nosotros, las ventas se mantienen en general estables. Dentro de este mercado hemos tenido variaciones en las diferentes zonas, con la subida de unas y la bajada de otras, pero finalmente se han equilibrado. La bajada más importante la tuvimos en exportación, debido principalmente por la rotación que ha habido en el puesto de export manager. Esto, junto con la bajada de ventas de dos importantes clientes, han promovido un descenso. Por suerte, ya hemos encaminado nuestra estrategia internacional y prevemos un incremento notable para 2018.

Uno de sus puntos fuertes es la bicicleta de Trial. ¿Qué tanto por ciento supone de la facturación? Cree que es un mercado aún en expansión?

El Trial es para nosotros el alma de la empresa y la gama de la que nos inspiramos para el desarrollo del resto de colecciones; nos da nuestro carácter. Con todo, somos conscientes que el deporte del trial es de los más difíciles y significa un pequeño nicho de mercado que no sirve para mantener una empresa. Aunque represente un 9% de nuestra facturación, disfrutamos muchísimo viéndolo crecer.

Se debate mucho sobre las bicicletas elécricas. ¿Qué incidencia tienen en Monty?Consideran que estamos cerca ya del esperado boom?

La bicicleta eléctrica lleva ya unos años de fuerte crecimiento y sus posibilidades cada vez son más evidentes. Sí que es cierto que en España ha llegado un poco más tarde y la notoriedad no es tan obvia, pero en cuanto cruzas los Pirineos la extensión del mercado es impresionante. Llevamos ya muchos años ofreciendo a nuestros clientes bicicletas eléctricas enfocadas a desplazamientos urbanos. Hoy por hoy, esta línea de producto representa el 25% de nuestra facturación mientras que en 2016 suponía el 19%. Seguimos confiando en este tipo de producto y trabajando en el desarrollo de nuevos modelos que puedan hacer más accesible la práctica del ciclismo.

¿Hasta qué punto en España hay un mercado de bicicletas urbanas?

Es cierto que en España relacionamos, muchas veces, la bicicleta con el hecho de hacer deporte y que los desplazamientos urbanos quedan en segundo plano. Pero también lo es que los gobiernos locales, al hilo de la mayor consciencia en la necesidad de un mundo sostenible y menos contaminado, están haciendo una gran labor en proporcionar más medios para que los desplazamientos urbanos sean más amables, ya sea invirtiendo en carriles bici o haciendo campañas de movilidad sostenible.

Esto poco a poco va calando, sobre todo en las zonas urbanas, y prueba de ello es la cantidad de bicicletas que, por ejemplo, se ven en las calles de Barcelona todos lo días. Queda mucho por hacer si nos comparamos con nuestros vecinos europeos pero lo importante es haber empezado a pedalear.

¿Cómo afrontan en Monty la consolidación del comercio online?

El online está bastante establecido en el mercado español, y lo que hay que tener muy claro cuando se decide trabajar con plataformas e-commerce es la implicación que éstas pueden tener para la marca y todos los que la conforman. La competencia online basada en guerras de precios no es más que una foto de lo que está pasando en el offline desde hace unos años. Para nosotros la guerra de precios no es una estrategia de marca, sino más bien “pan para hoy y hambre para mañana”. El online ha de ser un escaparate más de la marca, que complemente información, que apoye la comunicación  y que sirva para llegar a todos los usuarios amantes del ciclismo.

¿Cómo valora la situación actual de los puntos de distribución física en España?

Las tiendas offline, como el resto de los actores de este mercado, han sufrido mucho en los últimos años. Se le achaca gran parte de la culpa al online, pero desde nuestro punto de vista, lo que más daño ha hecho ha sido la tan famosa como absurda guerra de precios generada, en parte, por una falta de respeto de las zonas comerciales y por la necesidad de vender a toda costa en un país económicamente en crisis.

El resultado ha sido márgenes cada vez más bajos para todo el sector y la consecuente dificultad de mantener estructuras a medio y largo plazo. Hemos visto en los últimos años muchos cierres y deslocalizaciones de los puntos de venta, pero también muchas aperturas y apuestas fuertes por grandes exposiciones. La sensación que tenemos es que todo este movimiento vivido se va a ir calmando y estabilizando.

¿Es partidaria de que las tiendas reduzcan las marcas con las que trabajan para mejorar el servicio hacia el consumidor y evitar la devaluación del producto?

Las tiendas tienen que disponer de las marcas necesarias para dar servicio a sus clientes y a los potenciales usuarios de su ecosistema. En unas serán más y en otras serán menos, no hay una norma común, pero es importante que se sientan cómodas trabajando con todas y cada una de las marcas que tengan y, sobre todo, que las sientan como un ‘compañero’ de ruta.

¿Cómo ve el consumo en el mercado ciclista?

Hay muchísima oferta. Esto enriquece a todos los usuarios y deportistas amantes de la bicicleta que tienen variedad dónde escoger para cada una de sus diversas necesidades.

Hace años, cuando nos planteábamos comprarnos una bicicleta, el planteamiento era comprar solo una. Ahora, podemos tener una bicicleta para cada tipo de actividad diferente que queramos realizar, la demanda también ha aumentado. ¿Cuál es mayor? La sensación es que es mayor la oferta, no sólo por la gran cantidad de marcas nuevas que se ven ahora, sino también porque el fenómeno de las liquidaciones es una constante en nuestro mercado desde hace ya demasiado tiempo. Ajustar la una a la otra es tan complicado como necesario, pues la afectación a los márgenes podría acabar con esta gran variedad de producto de la que ahora puede disfrutar el usuario.

¿Cuáles son los objetivos de Monty para este 2018?

Nos hemos marcado un plan estratégico muy definido para este año, el cual estamos convencidos que podremos asumir. Además, 2018 lo arrancamos con mucha ilusión pues cumplimos 35 años dedicados al ciclismo. Lo celebraremos con todos los que, año tras año, han confiado en nosotros.


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