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Tiendas de ciclismo analizan las opciones de éxito de las nuevas marcas

nuevas marcas

(2-6-2016). En los últimos años, atraídas por el crecimiento del mercado ciclista español, han surgido nuevas marcas de ciclismo, tanto nacionales como extranjeras. Las tiendas se muestran escépticas sobre su cabida, pero también las ven como una alternativa ante la “rigidez” de los proveedores más consolidados.

La sobreoferta del mercado ciclista español ya no afecta sólo al exceso de tiendas sino también al de marcas. Son muchos los sellos de bicicletas, accesorios y complementos que han empezado a operar en nuestro país en los últimos años al compás del auge del ciclismo. Hemos preguntado a algunos detallistas líderes de ciclismo si realmente hay hueco para estas nuevas enseñas.

Jesús García, propietario de las tiendas Mammoth, sostiene que el mercado se muestra muy dinámico y cambia cada vez más rápido. Cree que, con buen producto y buen trabajo, las marcas nuevas podrán salir adelante, pero se teme que “seguramente el 80% de ellas no podrán subsistir”. A su juicio, durante estos años de crisis el mercado ciclista ha sido “un refugio” para aquellas personas que querían invertir, pero aprecia que “ahora parece que hay un cambio de tendencia, el mercado está sobredimensionado y vivimos en una burbuja”.

Desde Ciclos Quintena, Pablo Gómez aprecia que el mercado “está un poco colapsado y no sólo de puntos de venta sino también de marcas”. En su opinión, hay marcas muy consolidadas y será difícil desbancarlas. Por su parte, Juan Luis Rosco, propietario de Bicicletas Blas Lillo, asegura que es una cuestión de cifras porque el volumen de ventas del mercado ciclista español “no da para muchas marcas más”. Asimismo, esgrime que algunos de estos nuevos suministradores “entran en el mercado por precio y reavivan aún más la guerra por el descuento”.

Alternativa a los proveedores más posicionados

A pesar de todo lo anterior, las nuevas firmas que se introducen en nuestro país también pueden ser una alternativa a otros proveedores más consolidados. Así lo considera Víctor Picos, propietario de Galiorient, quien confía en que, con estas nuevas incorporaciones, “las marcas tradicionales se pongan las pilas en cuestiones como las programaciones, el lanzamiento constante de novedades, las liquidaciones en plena campaña, etc.”. El minorista señala que la distribución se puede beneficiar de la instauración de marcas “con nuevas políticas” y añade que “de momento no hemos hecho cambios en nuestro surtido pero no descartamos hacerlo y empezar a trabajar con otros sellos que nos convenzan, por productos y por política”.

Juan Luis Rosco está de acuerdo en que las nuevas propuestas pueden ser una opción ante la “rigidez” en las programaciones de las marcas consolidadas, aunque puntualiza que esto dependerá del margen que puedan ofrecer.

Aunque también duda de que los nuevos sellos tengan cabida, Ramón Medina, propietario de Bicicletas Medina, anuncia, en la misma línea, que su consigna “será apostar por marcas que no nos aprieten, que miren los números a final de año y no durante la temporada”.

Marquismo

Eso sí, Medina añade que uno de los inconvenientes para la implantación de estas nuevas marcas sería el marquismo del cliente final, que busca unas determinadas enseñas “al mejor precio”. Jesús García matiza que efectivamente existe este marquismo, pero se concentra en muy pocos sellos.

Víctor Picos también observa “un cierto marquismo” en el mercado, pero afirma que “el precio se está imponiendo y, en consecuencia, la marca da un poco igual”.


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