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Las tiendas de ciclismo confían en que se suavicen las programaciones

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Las tiendas piden más flexibilidad con las programaciones.

(18-5-2017). Las tiendas de ciclismo piden a los proveedores que asuman más riesgos con los stocks de bicicletas y confían en que las programaciones para la próxima temporada ciclista 2018 se suavicen. Algunos detallistas proponen un sistema por el que la marca les deje las bicicletas en depósito.

La menor predisposición de las tiendas de ciclismo a programar ha quedado patente en las últimas campañas, pero los puntos de venta avisan de que este año, ante el menor dinamismo del mercado, se muestran aún más reacios a hacerlo. Confían en que los proveedores rebajen exigencias de cara a la próxima temporada 2018 y se muestren más flexibles.

Determinados detallistas sostienen que algunas marcas ya se están adaptando al nuevo escenario o están en vías de hacerlo. Guillermo Gutiérrez, propietario de Bicicletas Jose Mari, está convencido de que “este año las cosas van a cambiar y las exigencias de las implantaciones serán menores”. El detallista defiende que es fundamental que los suministradores busquen fórmulas de apoyo “ahora que las cifras de ventas han bajado” ya que “es muy complicado seguir el ritmo de algunos proveedores y cumplir sus expectativas”.

También Miguel Ángel Muñoz, propietario de MBici, cree que los proveedores “por fin se han dado cuenta de que el mundo de la bicicleta está cambiando y tendrán que rebajar sus condiciones”.

Muchas enseñas están pensando en posicionarse encima de un mapa, sin tener en cuenta factores como la ubicación o el poder adquisitivo de la zona

Por su parte, José Fresco, propietario de los Trek Bicycle Stores de Galicia y de LaFuga Cycling, indica que “todas las marcas anuncian que van a mejorar las condiciones para la campaña que viene, pero ya veremos qué pasa. Algunos sellos ya lo anunciaron así el año pasado y luego no fue realmente para tanto”. En su opinión, “muchas enseñas están pensando en posicionarse encima de un mapa, sin tener en cuenta factores como la ubicación o el poder adquisitivo de la zona. Las tiendas nos hemos convertido en números”.

Compras a la baja en programaciones

Carlos González, propietario de Bicicletas Carlos, recuerda que la disposición de los comercios a programar ha ido a la baja en los últimos años: “Hasta ahora las tiendas hemos entrado al trapo pero hay que ver qué sucede de cara a la próxima temporada. El año pasado las programaciones ya descendieron y lo van a volver a hacer en 2018. Estamos en una situación de ‘sálvese quien pueda’”.

Y es que los minoristas hacen hincapié en que de poco les sirve beneficiarse de buenos descuentos en programación si luego se ven empujados a liquidar el producto. Óscar García, propietario de Ciclos García, señala en este sentido que “prefiero vender menos bicicletas pero con un margen más elevado”.

Concentración

Miguel Ángel Muñoz sostiene que es “vital” que las tiendas tomen medidas porque “ya no nos podemos permitir ciertos errores” y anuncia que han decidido tomar cartas en el asunto. El primer paso de MBici será dejar alguna de las marcas con las que trabaja para 2018 “para no duplicar material”. De este modo, el establecimiento quiere potenciar las enseñas que seguirá comercializando y negociar mejores condiciones con sus suministradores.

“La idea es avisar a nuestros proveedores, antes de la celebración de las presentaciones, de cuáles son nuestras condiciones. Tal vez incluso nos saltaremos alguna presentación o, si acudimos, no programaremos en ese momento. Queremos transmitirles que el modelo de negocio ha cambiado y que las condiciones tienen que ser ventajosas para las dos partes”, explica.

No hay que confundir programación con compromiso

Muñoz subraya que no hay que confundir “programación” con “compromiso” y es consciente de que es necesario un apoyo mutuo, pero insiste en que “hay que hacerlo de una manera favorable tanto para las tiendas como para las marcas”. Así, por ejemplo, indica que los comercios no pueden asumir todos los riesgos al principio de la temporada ni afrontar el grueso de los pagos en noviembre y diciembre, cuando más bajan las ventas.

Bicicletas en depósito

Jacobo Fernández, copropietario de N Bike, se muestra convencido de que “la mayoría de las tiendas va a decir no a las programaciones este año” y sugiere volver a fórmulas anteriores, “cuando las marcas enviaban las bicicletas en depósito”. El detallista propone un sistema mediante el cual los proveedores depositen las bicicletas en los puntos de venta y controlen sus stocks a través de ellos, de manera que se pueda enviar bicicletas de un comercio a otro según las necesidades.

Por una parte, defiende que esta táctica sería beneficiosa para las marcas, que tienen “miles de bicis estocadas” y que podrían así disminuir su inversión en centros logísticos y almacenes. Por otro lado, las tiendas tendrían la oportunidad de contar con una mayor exposición de producto, originando más posibilidades de venta. “Las tiendas no podemos arriesgarnos tanto con las programaciones y tener inmovilizados 20.000 o 30.000 euros en stock. Hay que buscar un sistema más ágil como el de los concesionarios de coches, en los que los vehículos expuestos no son propiedad del concesionario sino de la marca”.


Hay 1 comentario

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  1. José Antonio

    Torpeza por parte de las marcas, o mejor dicho, de los representantes de estas en los diferentes mercados. Ahora vamos a retornar a métodos “antíguos”, pero no menos eficaces. Las bicis, como cualquier artículo de consumo, se vende “in situ”. Con la colaboración de todo el sector, y no vernos como una competencia. Tiene que ser como cadena perfectamente limpia y lubricada. A buén entendedor….
    Saludos.


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