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Entrevista al economista, experto en negocio concesional, Paco Subías

“Los ayuntamientos ven los gimnasios concesionales como un gran negocio, cuando la realidad puede ser otra”

paco subias economista

El economista Paco Subías, trabaja con empresas en su planificación económico-financiera y en control de gestión. Ha realizado modelos económico financieros de valoración de concesiones y, en especial, algunos relacionados con la concesión de obra y gestión de diversas instalaciones deportivas.

(19-4-2022). El economista Paco Subías advierte que ni la Administración pública ni las empresas concesionarias de centros deportivos “han sabido adaptarse a la situación económica actual”, llevando a grandes diferencias entre la realidad que dice pasar el sector fitness y la que perciben los poderes públicos. Augura un proceso de concentración en el segmento concesional y una fuga hacia otros segmentos, al tiempo que lanza algunas recomendaciones para capear el temporal.

El segmento concesional de instalaciones deportivas tiene por delante un periodo muy activo en lo que se refiere a licitación pública de instalaciones deportivas. Y, sin embargo, la sensación general en el sector es que ni es el momento idóneo, ni las condiciones acompañan.

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El malestar es creciente entre los operadores concesionales que reconocen que su recuperación económica estaría siendo, en línea al sector fitness en general, más “lenta de lo deseado”. Y, en cambio, la Administración no haría más que elevar sus pretensiones y exigencias en unos pliegos de proyectos cuya futura viabilidad siembra dudas, como recogió CMDsport en este pasado artículo.

Para el economista, experto en el segmento concesional de instalaciones deportivas, Paco Subías, el sector se enfrenta a un “problema de base” y es la “menor solvencia económica que presentan los operadores”. Unos futuros concesionarios que, en la primera fase de una concesión, se ven obligados a invertir una gran cantidad de dinero, difícil de reunir actualmente, y a recuperar con el capital generado por la gestión en el plazo de la concesión, que ha tendido en los últimos tiempos a acortarse.

Analizamos con el economista las implicaciones que genera este escenario actual en el segmento concesional de centros deportivos.

Diversos operadores del segmento concesional han manifestado recientemente su malestar por la pérdida de atractivo de los concursos públicos de licitaciones administrativas. ¿Está de acuerdo? ¿Qué factores estarían incidiendo en ello?

Sí, es cierto. El principal factor que incide es que los concursos de concesiones deportivas están basados en un plan de viabilidad en el que se detalla una obra, una proyección de ingresos y unos gastos futuros, que se desgranan en subapartados, cada uno con un formato distinto. Esto ya provoca alguna duda de su corrección y de si está bien formulados.

Por otra parte, están los estudios de demanda potencial y de costes de obra, que suelen hacerse a base de extrapolar resultados de otros estudios y no teniendo en cuenta la situación actual. El resultado suele ser tener que lidiar con sobre costes no previstos en la partida de obras. Motivo por el que los planes de viabilidad suscitan mucho recelo y deben ser analizados al detalle.

¿Qué estaría llevando a que la Administración pública no esté adaptando mejor a la realidad actual estos estudios de viabilidad?

En realidad, parece ser que no puede. El motivo es el reglamento de Desindexación de la Economía Española, que buscaba eliminar el IPC como referencia general para recalcular los precios del sector público y así evitar la generación de más inflación. Dicho reglamento establece, en el artículo 10, que la recuperación de la inversión se calculará con el método de descuento de flujos de caja, que ahora daría como resultado un valor muy bajo y fuera de mercado. En concreto, este valor se encuentra ahora un poco más alto del 2%, lo cual hace que la Administración pueda incluir en sus pliegos un plan de viabilidad que proporciona unos flujos que, al ser descontados a un tipo tan bajo, lleva a que un mal proyecto parezca rentable. Si la tasa de descuento fuera más alta y parecida al mercado (ahora la tasa podría estar entre un 7,5% y un 8,5%), ese proyecto no sería tan rentable y llevarlo adelante implicaría más ayuda por parte de la Administración.

Este tema es crítico ya que, en un proyecto de concesión, los licitadores realizan propuestas de mejora sobre estos números para mejorar su oferta económica. Pero si un licitador aplica al plan de viabilidad presentado un coste de estructura financiera del 7 ó 8%, no le quedará mucho margen de mejora.

¿Realmente la Administración no es conocedora de la situación por la que el sector fitness y deportivo dice pasar?

No lo sé. El sector se relaciona en su mayoría con Administraciones locales y cada una es bastante autónoma en su gestión. Sí que es cierto que los Ayuntamientos también están notando esta crisis en sus ingresos y están acostumbradas a que el sector proporcione un buen servicio a los ciudadanos y además les pague unos cánones.

Los Ayuntamientos están acostumbrados a que el sector concesional proporcione un buen servicio a los ciudadanos y además le pague unos cánones

Además, si se creen de verdad sus planes de viabilidad, su opinión es que el futuro concesionario está haciendo un gran negocio, cuando la realidad puede ser otra.

Y, sin embargo, los concursos van adjudicándose y los operadores ven la apuesta y la suben. ¿Qué consecuencias puede tener esto para el conjunto del segmento?

Hay operadores que han visto en esta situación una oportunidad de ganar volumen y facturación, e intentan rentabilizar su operativa confiando en el volumen. Es posible, además, que sean capaces de intuir una oportunidad al analizar los planes de viabilidad y creer que pueden mejorar sus resultados mediante una mejor gestión de gastos e ingresos. Otro aspecto es que algún operador esté buscando ser comprado por otro y busca mejorar su valoración a partir de más volumen.

Seguramente todo esto llevará a cambios reflejados en una fusión de operadores para hacerlos más grandes y entradas en mercados no concesionales.

El escenario actual presenta un gran desafío a nivel económico-financiero. Bajo su punto de vista, ¿están sabiendo afrontarlo tanto la Administración como los operadores concesionales?

Claramente ni uno ni otro han sabido adaptarse a la situación actual.

Un contrato de concesión ha de presentar un equilibrio entre riesgo y rentabilidad. A más riesgo, más rentabilidad, y viceversa. Pero ahora la rentabilidad está limitada y el riesgo continúa siendo el mismo.  Las concesiones son un tipo de negocio que debería ser un win-win. El coste para una Administración de rescatar o intervenir una concesión es muy importante y no se lo puede permitir.

Actualmente planean sobre el sector importantes incógnitas que repercuten en el equilibro económico-financiero de una concesión. Por ejemplo, la inflación y los costes de suministros. Tanto los contratos actuales como los futuros deben ser capaces de adaptarse a estas circunstancias, y por ahora no se está dando, en líneas generales.

Quizás la solución pasa por que haya un mayor diálogo entre licitadores/concesionarios con las administraciones.

Se van a dar fusiones de operadores para ser más grandes y entradas en mercados no concesionales

4 básicos para mejorar la salud económico-financiera

Costes energéticos disparados, gastos salariales amenazando subir por el nuevo convenio en negociación, la inflación, y la falta de recuperación de casi el 20% de clientela respecto a antes de la pandemia. ¿A qué oportunidades de mejora económica y financiera pueden optar los operadores de centros deportivos y gimnasios en la coyuntura actual?

Las oportunidades ahora pasan por, primero, digitalizarse si aún no se ha hecho. Las posibilidades de ofrecer un buen servicio digital a los socios y por tanto actuar proactivamente para fidelizarlo, son enormes. Segundo, aprovechar las subvenciones que estén ofreciendo las comunidades.

Tercero, estamos obligados a gestionar muy bien el servicio que ofrecemos, la captación de socios y su fidelización. En definitiva, incidir sobre la partida de ingresos. Y revisar tarifas por si alguna de ellas no es acorde con la estructura de precios actual. En épocas de inflación no se hace extraño subir tarifas, pero por lo menos se han de analizar y plantear nuevos precios.

Y cuarto, gestionar costes y su ahorro. Estar atento a las planificaciones de personal según horarios valle o punta, invertir en medidas de ahorro energético (tal vez podamos acomodar las temperaturas de las instalaciones sin afectar al confort), y un análisis del coste de presupuesto base cero, es decir, analizar si de verdad es necesario cada gasto en el que incurrimos.

En épocas de inflación, lo mínimo es analizar y plantear nuevos precios

¿Qué perspectivas de futuro pronostica para el sector del fitness?

La situación de la que hemos hablado, sobre todo a nivel de rentabilidad de los proyectos, afecta a todo el mercado de licitación en España. La tasa de descuento está en el punto de mira y en algún momento se modificará. Por ejemplo, para los proyectos Next Generation, ya se ha modificado y la tasa de descuento fijada está alrededor del 4%.

A futuro, con una deuda del 120% del PIB, previsiblemente subirán los tipos de interés. Y con el objetivo de reducir el déficit, estoy seguro que las fórmulas de colaboración público-privada estarán de nuevo en primera línea.


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