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Entrevista a su CEO, Pedro Simao

Balance Company salva parcialmente las cuotas gracias al fitness online

Nueva 'capsula formativa' en colaboración con la consutoría MAS

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Pedro Simao es el CEO de Balance Company, un grupo portugués que aglutina la cadena Balance Club (creada en 2007) y la cadena Fitness Factory (creada en 2015).

(16-4-2020). Pedro Simao (Caldas da Rainha -Portugal-, 1978) es el ceo de Balance Company, grupo que aglutina 20 gimnasios en Portugal. El ejecutivo asume que “estamos a punto de afrontar la peor crisis de todos los tiempos”. Pese a ello, el grupo ha salvado parcialmente las cuotas de abril gracias a su servicio de fitness online.

Pedro Simao ews el CEO del Grupo Balance Company que engloba dos cadenas de gimnasios en Portugal. Por un lado, la enseña de tipo smart cost, Fitness Factory, con 17 centros operativos actualmente y, por el otro lado, la cadena premium Balance Club, con tres. Según declara Simao, en estos momentos tienen cuatro nuevos centros en ciernes y antes del estallido de la pandemia del Covid-19, tenían previsto abrir nueve centros antes de finales de este 2020.

Sin embargo, todos esos proyectos se encuentran en estos momentos en suspenso a raíz de haberse decretado en Portugal el cierre de los gimnasios del país, al igual que ha sucedido en todo el mundo.

¿Cuándo se decretó el cierre de los gimnasios en Portugal?

Fue decretado el 18 de marzo, con la declaración del Estado de Emergencia por el Gobierno. Sin embargo, nosotros, y aproximadamente el 90 % de los gimnasios, suspendemos las actividades entre el 14 y el 15 de marzo, tras la declaración de pandemia de la OMS y nos dimos cuenta del riesgo real de contribuir a la propagación del virus si continuábamos abiertos. Fue una decisión profiláctica teniendo en cuenta la salud de nuestros equipos y de nuestros clientes.

¿Con que tipo de acciones han reaccionado los gimnasios en Portugal para contrarrestar el  cierre a causa de la pandemia del coronavirus?

Todos los gimnasios, sin excepción, se dieron cuenta de que a partir de ese momento tendrían que seguir ofreciendo servicios a sus clientes. Como no podían hacerlo dentro de las instalaciones, todos optaron por desarrollar una solución digital para hacerlo. Fueron muy pocos los que suspendieron las actividades y no hicieron nada. En los primeros 15 días de confinamiento se registró un ‘boom’ de clases por internet, así como de consejos y consejos a través de las redes sociales Creo que, en general, todos los gimnasios han reaccionado positivamente a esta nueva situación.

En base a lo que comenta, en Portugal se ha producido el mismo fenómeno que en España…

Al parecer sí. Cuando menos, se ve que la gente está compartiendo mucho todos los temas relacionados con el fitness a través de las redes sociales y todo parece indicar que los practicantes continuan haciendo ejercicio y que, incluso, podrían haber surgido nuevos adeptos. De todos modos, siento la curiosidad de analizar el fenómeno de un  modo más profundo para discernir si la gente se ha vuelto más activa o, en cambio, simplemente ha mostrado una mayor actividad en las redes sociales. A pesar de ello, pienso que podrían estar emergiendo nuevos practicantes  en este momento a raíz de esta ‘Nueva Vía Digital’ del fitness.

Estamos a punto de afrontar la peor crisis de todos los tiempos

¿Cuál es el estado anímico de los gestores y trabajadores de los gimnasios ante el escenario actual?

Creo que todavía vivimos un momento de transición entre la euforia y la incertidumbre de una nueva realidad. En mi opinión, el inicio del mes de abril ha ayudado a comprender si las decisiones de los gestores en relación con sus estrategias digitales han tenido efecto y si han encontrado la solución para mantener a sus clientes conectados y dispuestos a comprar  su marca. En este momento, creo que los gestores vivimos días angustiosos ya que, por un lado,  desconocemos la realidad que se avecina; por el otro lado, andamos en busca de nuevas soluciones para una nueva futura realidad mundial; y, finalmente, entendemos que las ayudas existentes son limitadas y que pueden llevar a las empresas al endeudamiento a corto y medio plazo. Unas deudas que pueden provocar que algunas cadenas puedan no sobrevivir, si la recuperación de los clientes es gradual y, sobre todo, debido a la gran inseguridad que existe.

En cuanto a los trabajadores, creo que todavía están en una fase más temprana en la cual están probando nuevos modos de ofrecer sus servicios a sus clientes. El sector está reaccionando con mucha colaboración (quizás la más grande de la historia), está unido y preparado para la lucha. No en vano, todos, empresarios y trabajadores, somos conscientes de que estamos a punto de afrontar la peor crisis de todos los tiempos.

¿Para cuándo se prevé que los gimnasios vuelvan a abrir en Portugal?

En este momento, esa sigue siendo una gran incertidumbre. Se espera que en cualquier momento existan indicios en este sentido, ya que el Gobierno ya ha indicado que está dispuesto a levantar algunas de las restricciones y permitir la apertura de algunos comercios y servicios.

¿Ha dado el gobierno portugués instrucciones de cómo deberán abrir los gimnasios portugueses tras el confinamiento?

No, todavía no lo ha hecho En ese sentido, ha habido una fuerte intervención de la Asociación de Gimnasios, Portugal Activo, a través de varias gestiones con miembros del Gobierno, con vistas a participar activamente en la definición de esas pautas y medidas a adoptar para la reapertura. El objetivo es que las condiciones del Gobierno permitan la apertura segura y que sean económicamente sostenibles para los centros y les permitan sobrevivir durante la fase de recuperación.

En dos semanas hemos hecho el avance tecnológico de dos años

¿Cómo ha abordado vuestra cadena, Fitness Factory, el cobro de cuotas de vuestros abonados durante el periodo que vuestros gimnasios están cerrados?

No fue una decisión fácil ni totalmente unánime al principio. Éramos conscientes de que era necesario seguir recibiendo los pagos de los clientes (para la supervivencia de los centros) pero, por otro lado, sabíamos que si así lo estimaban, los abonados podían cancelar el contrato que tenían con nosotros. Con esto en mente, hemos creado dos nuevos productos totalmente digitales que permiten a los centros recibir el 40% de la facturación prevista para abril, y más del 70% de los clientes están pagando una cuota este mes. El 30% restante de los clientes optaron por suspender su mensualidad. La red Fitness Factory funciona sobre el régimen de franquicias y fue muy gratificante ver a todos los franquiciados y a sus equipos adoptar las medidas sugeridas, a desarrollar las nuevas estrategias digitales, y a hacer un trabajo magnífico contactando a todos los clientes individualmente. En dos semanas hemos hecho el avance tecnológico de dos años.

Ahora, estamos preparando la recaudación de mayo, donde esperamos cobrar un 10 % más que en abril. Para alcanzar estos resultados contribuye mucho el uso de VEO, una plataforma de clases virtuales y entrenamientos en línea creada por nuestro grupo, Balance Company, y que ha pasado a ser un verdadero gimnasio-online para los clientes de Fitness Factory y Balance Club.

¿Habéis hecho una previsión de las pérdidas que puede suponer para Fitness Factory el estallido del coronavirus y el confinamiento?

En este momento afrontamos el negocio desde dos perspectivas: la presencial y la digital. Prevemos una caída del 20% al 30% en la cifra de  abonados durante los primeros meses después de la apertura en el negocio presencial. Sin embargo, prevemos que el negocio digital pueda compensar esa pérdida y en un período de 12 meses (septiembre de 2021), ambas facetas juntas (la presencial más la online) puedan representar un aumento del 10% al 20% de abonados con respecto a la cifra que estaba prevista antes de la crisis del COVID-19.

¿Cómo está preparando Fitness Factory la reapertura de sus centros?

En este momento comenzamos algunas obras de mantenimiento y limpieza en los centros y retomamos las obras de los nuevos centros que estaban en curso. A pesar de que esperamos instrucciones del Gobierno sobre las condiciones y fechas de apertura al público, estamos revisando las normas internas que protegen a los clientes y equipos y que aportan confianza y seguridad para que los empleados y los abonados acudan a las instalaciones cuando éstas se reabran.

Esperamos que regresen del 70% al 80% de los clientes durante los primeros 3 meses después de la reapertura

¿Qué expectativas tienen los gimnasios portugueses de que los abonados vuelvan al centro tras el confinamiento? Qué porcentaje de ellos creéis que regresará?

Creo que hay mucha expectativa, pero también mucha incertidumbre. Todos esperamos que los clientes regresen con muchas ganas de entrenar y de volver a su rutina. No obstante, a medida que el tiempo avanza, también somos más conscientes de las limitaciones que podemos tener en las aperturas y ello incita la preocupación. En cuanto al porcentaje de abonados que creo que regresarán, sólo puedo hablar por el Grupo Balance Company: esperamos que regresen del 70% al 80% de los clientes durante los primeros 3 meses después de la reapertura.

¿Qué porcentaje de gimnasios, sobre el total, se prevé que pueda desaparecer en Portugal a consecuencia de esta pandemia del coronavirus?

Todavía no existe ninguna previsión en este sentido. Creemos que, sobre todo los centros más pequeños y que tengan mayor dificultad para hacer el ‘salto tecnológico’ necesario para el nuevo escenario, pueden llegar a desaparecer o a ser adquiridos por otras enseñas.

A continuación puedes ver el vídeo que ha realizado la consultoría MAS Management Around Sport, de la mano de Pedro Simao.

 


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