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Cet10 estudia revisar tarifas tras disparársele los gastos de limpieza e higiene

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Carles Meilan es el responsable de CET-10, empresa que rige 11 instalaciones deportivas, de las cuales ocho son concesiones. En global, antes del Covid-19, CET-10 empleaba a 1.300 trabajadores y atendía a 31.000 abonados.

(6-7-2020). Los centros de Cet10 han perdido entre un 12% y un 20% de abonados durante el confinamiento, pero la mayoría ya empiezan a registrar nuevas altas con las que esperan contener el golpe tras el cierre por el Covid-19

Muchos centros de fitness deberán revisar sus tarifas para que la inversión económica realizada en medidas higiénicas y sanitarias no les acabe suponiendo un lastre que ponga en peligro su rentabilidad. Como la práctica totalidad de operadores de todo el país, la cadena Cet10, que cuenta con diversas instalaciones deportivas por todo el territorio español, ha vivido un incremento “muy elevado” de esos costes desde el inicio de la pandemia del Covid-19, hasta el punto de llegar a un punto que su máximo responsable, Carles Meilán, ya los califica de “prácticamente insostenibles en un futuro”.

Meilan, explica que están estructurando “planes de contingencia en distintas etapas”. La fase inicial, como no puede ser de otro modo, incluye todo el material de desinfección e higiene, además de un notable refuerzo a nivel de personal y frecuencia de limpieza, mantenimiento, ajustes de climatización y renovaciones, entre otros aspectos.

ALGUNOS COSTES QUEDARÁN

Dado que sus últimas reaperturas aún son recientes -en Barcelona o Madrid lo hicieron a partir del 22 de junio-, dan por hecho que deberán aguantar estas medidas varias semanas más. No mantendrán todos los costes que asumen por ahora, pero ya presagian que que algunos se quedarán “para siempre”. Cet10 prevé ir reajustando progresivamente estos elevados gastos hasta lograr llegar “a un nivel de equilibrio”.

Sin embargo, estos costes tendrán efectos colaterales y es que en Cet10 ya dan por hecho que tendrán que acabar revisando sus tarifas y ver cómo reorientan su oferta.

PRUDENCIA DE CARA AL FUTURO

La prudencia ya era una de las señas identitarias de esta cadena, que cuenta con un cuarto de siglo de vida, y ahora lo será aún más en un momento de gran incertidumbre. “Uno de los aspectos en los que estamos trabajando mucho es en adaptarnos a este incremento constante de la complejidad a la hora de interpretar normativas, definir servicios o conceptualizar cosas. Nos hemos instalado en un cambio permanente”, constata Meilan.

Adaptarse a los nuevos hábitos de consumo será uno de los retos que los operadores de instalaciones deportivas deberán afrontar.  “Ha sido una situación tan extraordinaria que obligará a reducir la velocidad de crucero. Ahora todos nos estamos capitalizando para afrontar esta etapa, con ICOs y créditos”, constata el dirigente.

La cautela ha forzado que Cet10 frenase algunas inversiones previstas en el corto y el medio plazo. “Tenemos algunos proyectos en la recámara y se están reinterpretando. La prudencia nos lleva a no tomar ciertas decisiones a día de hoy, pero quizás en unos meses se puedan reemprender e, incluso, añadir otros nuevos, porque puede haber oportunidades interesantes en todos los sentidos: compartir, crear nuevas cosas o reflotar otras”, anota Meilan.

IMPLICACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN

Mientras espera la auténtica vuelta a la normalidad, Cet10 mantendrá abiertos todos los centros que rige.

El director de la cadena, eso sí, pide a la administración pública “que se implique un poco más” a la hora de ayudar a los centros deportivos a combatir el miedo de los usuarios. El deporte, reclama, es un elemento clave para fortalecer la salud de los ciudadanos, por lo que debe jugar un papel fundamental en esta batalla.

ALTAS EN ASCENSO

Meilan gestiona una cadena que ha tenido que reinventarse varias veces durante sus 26 años de existencia. Esta crisis, la “más significativa a la que nos hemos enfrentado”, les ha hecho perder entre un 12% y un 20% de socios. El porcentaje varía en función de la ubicación geográfica del centro y del perfil de edad de sus usuarios. Habitualmente, con el inicio del verano, la caída de socios no solía superar “el 2% o 3%”.

Pese a todo, ahora ya empiezan a registrar algunas altas, aunque a un nivel más bajo que años anteriores. “Abrimos los centros con lista de espera, porque queríamos priorizar a nuestros clientes fieles. La tendencia de los últimos días es que el número de bajas se está relajando y, por el contrario, el de altas se está incrementando”, concluye Meilan.


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