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La cadena revierte la tendencia negativa en el balance de altas y bajas

CET10 pronostica un verano de “casi” normalidad pre-pandemia

Advierte de la necesidad de que el sector se diferencie de la oferta outdoor y home

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El presidente de Cet10, Carles Meilán, ve improbable que se recuperen las cifras de abonados a centros deportivos de antes de la pandemia, al menos a corto y medio plazo. E insta al sector a buscar la diferenciación frente a la oferta outdoor y home fitness.

(10-6-2021). La campaña de verano de CET10 se estaría desenvolviendo en unos índices de inscripciones “relativamente similares” a los registrados en esta misma época en 2019. Una señal que hace a la cadena afrontar el verano con optimismo de cara a un septiembre y octubre en los que se prevé la gran remontada. Tras perder un 50% en 2020, retorna a los números verdes mientras sigue trabajando en reinventar su propuesta con un mayor peso en la experiencia de cliente.

La ansiada vuelta a la normalidad para los centros deportivos y gimnasios podría encontrarse cada vez más cerca, a tenor de las señales que el mercado va mostrando. Tras un mayo esperanzador, en el que según el barómetro de Fitness KPI, las altas en el sector habrían superado en un 24% las registradas en mayo de 2019, el comportamiento de la demanda en los próximos meses de verano constituye el test definitivo que debe permitir a los operadores tomar la temperatura al mercado de cara a la esperada recuperación en septiembre y octubre.

Un test que va a tomar forma de inscripciones a casales, cursillos y demás oferta especialmente diseñada para atender la demanda veraniega, que el sector ya ha puesto a disposición del público general desde principios de este mes de junio. Uno de los operadores que está concentrando sus esfuerzos en la campaña veraniega es la cadena CET10, la cual estaría percibiendo signos que permitirían mostrarse optimistas.

Según constata su presidente, Carles Meilán, las cifras de inscripciones a los servicios veraniegos de CET10 se estarían situando en niveles “relativamente parecidos a los registrados en 2019”, lo cual, admite “nos hace pensar en una campaña que se desarrolle con una afluencia relativamente similar a la de antes de la pandemia”.

La incertidumbre a la hora de planificar las vacaciones debido a las restricciones y medidas contra el Covid19 aún vigentes, estaría llevando, según opina Meilán, a que “más padres decidan que sus hijos participen en este tipo de actividades este año”, lo que podría propiciar que “pasemos un verano lo más similar posible al 2019 y constituya el pistoletazo de salida para alcanzar la normalidad”.

Una normalidad que se vislumbra aún lejos, pero que el sector coincide en remarcar que podría recibir un importante empujón hacia la recuperación total el próximo septiembre y octubre. Motivo por el que la campaña de verano podría constituir un primer test de cara al boom esperado para el inicio del nuevo curso, aunque como apunta el propio Meilán, estemos ante públicos distintos. “Las campañas de verano se dirigen mayoritariamente a niños y adolescentes, mientras que la de septiembre a los adultos”, aunque admite que “cómo se desarrolle puede dar pistas de lo que vendrá”.

Brotes verdes

CET10 afronta el verano con la satisfacción de haber vuelto a los números verdes en lo que se refiere a la evolución de su cifra de negocio y de abonados. “Estamos creciendo y el balance de altas y bajas vuelve a ser positivo”, apunta, admitiendo que “se trata de aumentos muy discretos, en consonancia con el momento actual que vive la sociedad, en la que hay consciencia de que nos encaminamos hacia la normalidad, pero aún impera la prudencia”.

En el caso de este operador, la pandemia supuso un fuerte revés que le llevó a descender un 50% tanto en cifra de abonados como de facturación, respecto a 2019. Un terreno perdido que Meilán admite que “aún nos falta mucho por recuperar”, pero celebra encontrarse en la senda para lograrlo.

Para ello, CET10 ha optado por reinventar su propuesta de negocio, apostando por los espacios de entrenamiento al aire libre como el inaugurado hace mes y medio en su centro deportivo de Bac de Roda y que ha constituido “la principal inversión de la compañía para este 2021”, si bien no ha trascendido el montante invertido.

Diferenciación, crucial

Sin embargo, en donde la compañía estaría invirtiendo más esfuerzos es en actualizar sus procesos internos de servicio al cliente. “Siempre hemos priorizado la experiencia del cliente, pero en el escenario actual era necesario evolucionar nuestra propuesta y conseguir diferenciarnos de la experiencia que un usuario puede obtener en su propia casa o en una actividad a aire libre”, señala Carles Meilán.

De hecho, considera crucial que todo el sector del fitness trabaje en diferenciarse de la oferta outdoor y de homefitness, que cree que ha llegado para quedarse y que va a llevarse un porcentaje de antiguos usuarios de gimnasios. La cifra, “imposible de determinar, ya que ahora lo único que podemos hacer son especulaciones”, pero apunta que podría encontrarse entre el 5 y el 10% de índice de no retorno.

Unos clientes perdidos que se compensarán en parte con los recién llegados, constatando CET10 también que “estamos teniendo altas de practicantes que no habían pisado antes una instalación deportiva”, aunque se muestra convencido de que, al menos a medio plazo, “no volveremos a las cifras de pre-pandemia”.

Con estas previsiones, CET10 avanza en su plan de fortalecer sus puntos fuertes, con una inversión “muy controlada”, después de haber tenido que recurrir durante la pandemia a un sobre financiamiento que está llevando a la cadena a tener que gestionar ahora los periodos de carencia. Y muy atenta a los concursos de licitaciones cuya publicación prevé que se reactive en los próximos meses.

Actualmente, la compañía gestiona 11 centros deportivos, dos centros de ocio activo y un centro de formación. En 2019, facturó 16 millones de euros y contaba con más de 31.000 abonados.


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