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Juan Gil califica de "espectaculares" los resultados dde la enseña en el primer trimestre 2020

Deporocio da por hecho un freno en los planes de expansión de muchos operadores

"De la expansión desmesurada se pasará a poner el foco en los centros rentables"

Juan Gil deporocio-2

Según el director de desarrollo y operaciones del grupo Deporocio, Juan Gil, la firma cuenta en la actualidad con 27 centros y 32.000 socios por todo el territorio español.

(30-4-2020). El director de desarrollo y operaciones del Grupo Deporocio, Juan Gil, pronostica que la pandemia del COVID-19 frenará el ritmo de apertura de nuevos gimnasios por parte de muchos operadores y que el objetivo prioritario será la rentabilidad.

La pandemia del COVID-19 puede provocar un freno en los planes de expansión a medio y largo plazo de muchos operadores del sector del fitness. Así lo anticipa a CMDsport el director del departamento de desarrollo y operaciones del Grupo Deporocio, Juan Gil, que advierte de que el sector puede ver modificar sus prioridades. “Donde antes había una expansión desmesurada y el objetivo principal era el volumen de crecimiento, ahora van a priorizar buscar centros rentables”, afirma.

Esta crisis, asegura, no modificará significativamente los planes de Deporocio, empresa que en 2019 cerró dos centros y que durante este 2020 no tenía previsto expandirse. “Vamos con fondo propio y no tenemos necesidad de crecimiento. Nuestra prioridad es tener un EBITDA positivo, que todos nuestros centros sean rentables”, puntualiza Gil. Este operador asegura que no corre riesgo de quiebra dada su solvente situación financiera, pero da por hecho que “los centros que no hayan reaccionado a tiempo desaparecerán”.

Asimismo, entiende que en el mercado habrá “grandes operaciones corporativas” porque los operadores con más músculo económico “comprarán y propiciarán fusiones”.

LAS FACILIDADES DE ARRENDADORES Y EMPRESAS DE SUMINISTROS

El Grupo Deporocio, que cuenta en la actualidad con 27 centros y 32.000 socios por todo el territorio español, ha logrado contener el golpe económico de la pandemia tras un último trimestre del 2019 y un primer trimestre del 2020 “espectacularmente buenos”. Tras el cierre obligado por el coronavirus establecieron distintos objetivos. El primero, “hibernar” el grupo con un ERTE y lograr “buenas negociaciones” con respecto a los alquileres y los principales suministros.

Dos negociaciones, estas últimas, con las que lograron recortar de forma significativa los costes. “La mayoría de arrendadores nos han permitido exonerar las cuotas de marzo y abril. En mayo volveremos a hablar para analizar las circunstancias”, cuenta Gil, quien celebra el hecho que el pago de estos dos últimos meses de alquiler no se haya prorrateado para más adelante dado que “si la situación a corto plazo es grave, la que se plantea a medio plazo es aún más negra”. Estas semanas está trabajando con un préstamo ICO del Gobierno que les ha dado oxígeno financiero para sobrevivir mientras no cobran cuotas a sus socios. Mayo, con toda probabilidad, también será otro mes perdido para esta empresa, que espera que el sector pueda volver a la actividad en junio.

MEJORAR LA CONVERSACIÓN CON LOS CLIENTES

Con el objetivo de reducir al máximo el número de bajas, congelaron las cuotas y empezaron a poner en marcha el sistema de clases virtuales. “Queremos darle mucha fuerza a la comunicación con el cliente final”, cuenta Gil, quien insiste que quieren potenciar la conversación con sus socios. Para ello, la próxima semana empezarán a lanzar encuestas para conocer las inquietudes de sus usuarios. “Queremos preguntarles qué tipo de centros esperan encontrarse cuando vuelvan, cómo se sentirían cómodos, y a partir de todo eso miraremos qué hacemos con la reapertura”, señala. La cadena decidió esperar a consultar a sus socios hasta que el panorama a nivel de contagios fuera algo más positivo.

En Deporocio entienden que uno de los principales cambios que provocará esta crisis es potenciar la proximidad entre los centros y sus usuarios. “Estamos desarrollando todo lo posible para mejorar el pasillo del cliente. Los operadores ya no vamos a esperar a que este venga a hacernos una objeción, sino que nos vamos a anticipar a ese entorno de riesgo que puede haber en clientes insatisfechos que terminan dándose de baja”, relata.

Gil asume que las nuevas tecnologías van a tener un peso capital en la mejora de la interacción con el usuario: “Los datos de uso de estas tecnologías en los centros hasta ahora eran muy bajos, cerca del 15%. A partir de ahora utilizarán la tecnología de una forma mucho más proactiva y no reactiva como antes”. En ese sentido, prevé que el sector del fitness se aproxime cada vez más al de la banca en lo que a digitalización de procesos administrativos se refiere.

A LA ESPERA DE TOMAR NUEVAS DECISIONES

El Grupo Deporocio afronta estas semanas de incertidumbre con más precaución que prisas. Este operador entiende que precipitarse e implantar medidas cuyos costes pueden dispararse, como ocurrió con el período de transición que sufrieron muchos bares y restaurantes con las limitaciones a los fumadores, puede suponer un golpe duro a sus finanzas. Es por eso que, antes de dar ningún paso, quieren más certezas. “Las medidas aún no las tenemos claras. Estamos dejando los escenarios preparados para que, cuando haya que tomar alguna decisión, sea rápida. Pero aún no nos decantamos por ninguna”, anuncia Gil.

Este operador, además, entiende que el regreso de sus clientes dependerá, en gran medida, de la afectación que haya tenido el COVID-19 en cada ciudad. “En algunas zonas, el impacto ha sido muy bajo. En Huelva, por ejemplo, no tendrán la misma percepción de riesgo que en Madrid, Zaragoza o Sevilla”, expone. Es por eso que estudiarán caso por caso. El proceso de apertura es uno de los puntos que más les preocupa. Por un lado, por las restricciones temporales de zonas como los vestuarios o las duchas que puede provocar una gran pérdida de clientes que iban a sus centros a hacer ejercicio y ducharse antes de ir a trabajar. Por otro lado, reconocen que cuando puedan abrir tendrán que ser “muy cuidadosos y empáticos” con sus trabajadores. “No podemos dejar escapar el talento”, asume.

NO COBRARÁN POR LOS CONTENIDOS DIGITALES

En paralelo, el Grupo Deporocio sigue estudiando si es conveniente modificar o mantener el nivel de precios que tenía antes de esta crisis. “Algunos operadores están estudiando subir precios. Nosotros tenemos claro que no podemos bajarlos más, pero tampoco podremos subirlos, por el alto nivel de paro que nos va a rodear. Tomar una decisión de política de precios será difícil”, relata el director de desarrollo y operaciones del grupo.

Lo que seguro que añadirán a su oferta son los contenidos virtuales, que ya avanza que no tendrán un coste añadido. “Lo virtual será una herramienta que desarrollaremos para darle fuerza al producto principal, que es el gimnasio. Servirá para reforzar nuestra cuota, para darle un valor añadido, pero monetizar estos contenidos no es un objetivo a corto plazo, porque a nivel financiero estamos salvaguardados”.


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