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Pese a haber sufrido un 30% de bajas desde el confinamiento

Dona10 capta abonadas que huyen de la masificación de las grandes cadenas

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Dona 10 cuenta con cinco establecimientos en Barcelona y uno de ellos está ubicado en la calle Mallorca (imagen superior).

(30-9-2020). El miedo a los contagios generado por el Covid-19 ha provocado que algunos de los abonados que se han dado de baja de las grandes cadenas de gimnasios reanuden la práctica deportiva en otros centros con menos usuarios. La cadena catalana Dona10 es una de las beneficiadas de este fenómeno.

Dona10, cadena de gimnasios femeninos que cuenta con seis centros en Cataluña, ha registrado en las últimas semanas un incremento en el número de altas de nuevos clientes que buscan “clases más tranquilas y espacios con menos gente”. Así lo asegura el impulsor de Dona 10, Albert Montserrat, quien reconoce que la vuelta de abonados durante este mes de septiembre está yendo “mejor de lo esperado”.

Esta leve recuperación se explica, en parte, gracias a este perfil de clientes que huyen de la masificación de las grandes cadenas, donde perciben mayor riesgo que en otros gimnasios en los que hay un número más reducido de socios. Desde Dona10, eso sí, reconocen que las cifras actuales “no son suficientes para alcanzar una recuperación a corto plazo”.

30% DE BAJAS

Los últimos datos facilitados por la enseña antes de la crisis del Covid-19 situaban su cifra de socios (entre sus cinco centros Dona10 y su único centro Pilates10) en 3.000 abonados. La pandemia ha provocado que el grupo haya perdido un 30% de los clientes que tenía en marzo.

No ha habido, de todos modos, una gran diferencia a nivel porcentual entre las bajas femeninas (representan alrededor del 80% del total de su masa social) y las masculinas (representan el 20%). En ambos sexos, la afectación ha sido cercana al 30%.

AJUSTES EN LOS SERVICIOS

Aunque en su oferta Dona10 incluye un tipo de actividad dinámica (clases de Fit & Core), prácticamente la totalidad de las clases que ofrece esta cadena de gimnasios son de modalidades más estáticas de pilates y yoga, lo que permite propiciar una mayor sensación de seguridad y de control a los usuarios de sus centros en comparación con otros gimnasios con mayor diversidad de servicios.

“El feedback de las socias que vienen está siendo muy positivo. Ahora agradecen de forma más pronunciada poder hacer estas actividades debido a las grandes dificultades emocionales surgidas en la sociedad a la hora de tirar hacia adelante frente a esta pandemia”, anota Montserrat.

La oferta de los servicios de Dona10 ha sufrido algunos ajustes debido a la pandemia, pero ninguno especialmente traumático. El más significativo, la eliminación temporal del pilates aéreo debido a la dificultad de limpiar el material específico que requiere su práctica.

Las otras medidas aplicadas para prevenir posibles contagios siguen la pauta del resto del sector del fitness: además de la reducción de aforo, se incluyen la limpieza de manos obligatoria, un aumento de la ventilación de las salas, clases más cortas y con sistema de cita previa para evitar aglomeraciones en las zonas comunes, limpieza de material tras cada clase, eliminación de fuentes de agua y toallas obligatorias.

PLATAFORMA DIGITAL

La principal novedad en sus servicios actuales es la plataforma digital que presentaron durante el verano (pilatesentucasa.com), que ofrece clases online de distintos niveles tanto para sus sus clientes con cuotas offline como también para aquellos nuevos clientes que quieran contratarlas con una cuota 100% online.

Debido a las limitaciones de aforo, Dona10 ha decidido no lanzar ninguna campaña de nuevos abonados específica para este mes de septiembre.

EN MATARÓ, MEJOR QUE EN BARCELONA

Cinco de los centros de la cadena están ubicados en Barcelona y es precisamente en la Ciudad Condal donde la enseña más ha notado la caída de clientes. Según Montserrat, el declive durante estos meses del número de extranjeros, de personas con segundas residencias que no han vuelto y de empleados que teletrabajan argumentarían las bajas que han sufrido sus centros.

Las cifras de los gimnasios que tiene el grupo en Barcelona contrastan con el local que tienen en Mataró, donde la disminución de socios no ha sido tan pronunciada.

Debido a la incertidumbre del momento, la cadena descarta por ahora la posibilidad de estudiar planes de expansión de futuras aperturas.


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