ESENCI@L

La cadena impulsa un nuevo proyecto de pilates online

Dona10 prevé abrir conservando seguro la mitad de la clientela que tenía antes de la crisis del Covid-19

Reconcoe que la otra mitad duda sobre si volver ahora o en septiembre

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Antes de la crisis del coronavirus, Dona10 contabilizaba un total de 2.500 clientas que acudían a sus cinco centros implantados en Catalunya.

(7-5-2020). La cadena Dona10 afronta la reapertura de sus seis gimnasios con estoicismo y entusiasmo pese a saber ya que reanudará su actividad con la certeza de que seguirá contando con el 50% de las clientas que tenía antes de la crisis del coronavirus. Su fundador y principal responsable, Albert Montserrat, señala que “la otra mitad duda si volver ahora o en septiembre”.

Dona10, cadena de gimnasios femeninos que cuenta con seis gimnasios en Catalunya y catorce años de vida, espera volver a la actividad con un 80% de sus socias, aunque con incertidumbre, tras una encuesta realizada a sus clientas. Los últimos datos facilitados por la enseña antes de la crisis del Covid-19 situaban su cifra de abonadas (entre sus cinco centros Dona10 y su único centro Pilates10) en 3.000 mujeres. Hace dos semanas hicieron una encuesta interna en la que el 57% de sus clientas señaló que iban a volver una vez los centros reabran sus puertas. El resto anticipó que no lo sabía todavía. La empresa, desde entonces, procura incorporar el máximo número de socias para poder minimizar las pérdidas y, sobre todo, evitar tener que cerrar dentro de unos meses.

El máximo responsable de la cadena, Albert Montserrat, no sabe si estas cifras pueden ir al alza porque la gente gana confianza o incluso a la baja conforme se acerque el verano debido a una suma de factores, incluido el estacional. “Aunque anunciamos que no íbamos a cobrar las cuotas, mucha gente se ha quedado sin trabajo y tendrán que afrontar una situación complicada. Aunque podamos recuperar a clientes que vayan perdiendo el miedo, no sabemos dónde nos quedaremos”, reconoce a CMDsport.

Montserrat asume que, aunque muchas de sus clientas les han mostrado su voluntad de volver cuanto antes, habrá gente que se incorporará más adelante.” , lamenta.

MEDIDAS PARA EVITAR MÁS BAJAS

Como les ocurre al resto de operadores, en Dona10 hace semanas que están trabajando para plantear propuestas que eviten el imparable “goteo de bajas” que están sufriendo todos los centros de fitness. En éste, en particular, están planteando distintas estrategias. Por un lado, están valorando ser flexibles con aquellas clientas que sufran una situación económica más delicada, al objeto de no perder tantas socias y lograr, así, mantener parte de sus ingresos.

Por otro lado, quieren mantener los vínculos con aquellas personas con posturas reticentes a volver por miedo a posibles contagios. Ahí aparecen los contenidos online. “Hemos dado acceso a una plataforma virtual, Telegym, que las clientas están disfrutando gratuitamente. No les cobramos nada. Además, hemos subido algunas clases al canal de Youtube y hemos ideado un canal de Instagram, @YoMeQuedoEnCasaPilateando, donde los profesores de pilates de Dona10 y de fuera pueden anunciarse”, cuenta Montserrat. Ese canal, creado el 26 de marzo, ya cuenta con más de 300 publicaciones y cerca de 1.000 seguidores.

NUEVO PROYECTO ONLINE

La apuesta online de Dona10 no termina ahí. La cadena ya trabaja en la creación de una nueva web, Pilatesentucasa.com, que les servirá para fidelizar a los clientes ya existentes y llegar a nuevos públicos. La idea es que sea un canal propio y profesional en el que cada día se vayan subiendo clases virtuales. Inicialmente será un contenido extra que ayudará a añadir valor a la cuota offline. “Quizás con ello logremos que mucha gente se replantee lo de darse de baja y combine las clases presenciales con la actividad en casa”, apunta Montserrat. Asimismo, ese servicio también se podrá contratar de forma aislada por una pequeña cuota.

“Quizás así podamos llegar a gente de fuera de Barcelona que no puede acudir a nuestros centros. A nivel internacional ya se hacen cosas así, de modo que podría ser una rama de negocio para captar a gente de habla hispana”, reconoce el gerente de Dona10.

En esta cadena especializada en el público femenino, como en muchas otras enseñas de gimnasios, no habían visto clara hasta ahora la apuesta por los contenidos digitales por la falta de demanda, ligada al volumen de tiempo y a la inversión que requerían. Sin embargo, ahora reconocen que están “forzados a probarlo”·. Según sentencian: “es ahora o nunca”. El único impedimento con el que se encuentran es que estos contenidos requerirán una serie de recursos en un momento en el que la empresa lucha por su continuidad.

BAJO NIVEL DE DEUDA

Pese a la dureza del impacto económico que ha supuesto la crisis del Covid-19, la viabilidad de Dona10 no corre peligro, apriori. “Saldremos adelante, aunque será duro y terminaremos con una deuda grande”, confiesa Montserrat,. Esta cadena puede respirar gracias al bajo nivel de deuda -casi nula- que mantenía antes de esta crisis. “Los bancos iban tras nosotros para cedernos préstamos, así que es casi seguro que nos los darán y no tendremos problemas para salir adelante. El problema es que pasaremos de tener casi cero deuda a tener una deuda elevada”, lamenta. Aunque salga económicamente tocada, la cadena espera volver a superar esta crisis como ya hizo con la del 2008.

En ese sentido, pueden ayudarle las facilidades que les están dando algunos de los arrendadores de los locales en los que operan. “Hemos tenido de todo. Un o de ellos nos ha rebajado el 50%. Otro no nos cobró nada ni en abril ni en mayo. Con el resto tendremos que negociarlo cuando todo esté en marcha”, cuenta Montserrat, quien tiene claro que no todos los arreendadores serán igual de comprensivos y algunos les obligarán a pagar la totalidad o buena parte del total del alquiler.

PENDIENTES DE QUÉ CENTROS PODRÁN ABRIR

Con respecto a los trabajadores, tras haber aplicado un ERTE por fuerza mayor, en Dona10 ya están estudiando cuáles serán los próximos pasos. El impulsor de este proyecto deja claro que no contempla hacer un ERTE por causas objetivas “a la mitad de la plantilla”, y que si puede reabrir todos los centros podría prescindir, como mucho, de “un 5% del personal. Pero vamos a intentar no prescindir de nadie”.

Otra historia será si hay un nuevo brote en Barcelona y la fase 3 del desconfinamiento se retrasa otras dos semanas. “Entonces me plantearía abrir tal solo un par de centros, y los otros seguirían cerrados hasta septiembre. Ahí sí que tendríamos que hacer un ERTE a todo el personal de esos centros, ya que operaría con menos centros. Pero solo en el caso de que no podamos abrir algún centro”, precisa. Por ahora, sin embargo, todo son especulaciones. Su idea, siempre que el Covid-19 lo permita, es poder reabrir sus instalaciones el próximo 8 de junio.

INCERTIDUMBRE CON LAS MEDIDAS HIGIÉNICAS

Tras la incertidumbre por el número de personas que volverán a sus centros, el segundo aspecto que preocupa más al responsable de Dona10 es no saber, aún, qué medidas tendrán que implantar de cara a la vuelta a la actividad. “Una mampara cuesta 80 euros, eso no me preocupa. Pero si tenemos que poner ozono en todas las instalaciones o cámaras que miden la temperatura, eso cuesta miles de euros”, explica. Aunque reconoce que la mayoría de posibles nuevas medidas no son excesivamente concretas, pide más claridad, dado que ahora los centros tendrán que priorizar la reducción de costes, y muchos de ellos no podrán permitirse según qué medidas.

Asimismo, Montserrat también se queja de la indefinición a la hora de marcar los parámetros a nivel de aforo. “Poner poca gente en una clase colectiva es una ruina. Al principio tal vez no importará si solo vienen cinco personas en lugar de las diez que venían, pero en horas punta… ¿Cuántos metros cuadrados hay que guardar por socio? No es lo mismo el aforo de la sala de máquinas que de una clase dirigida o un vestuario”, concluye.


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