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El club cierra el ejercicio 2021-22 rozando los 7 millones de euros de ingresos

El CN Terrassa busca ingresos atípicos para blindar a sus socios ante la crisis energética

La entidad busca fuentes alternativas para no repercutir la mayor parte del coste de la luz y el gas en su masa social

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El Club Natació Terrassa cerrará el ejercicio 2021-22 con pérdidas cercanas a los 400.000 euros debido al incremento de los costes energéticos

(7-11-2022) El Club Natació Terrassa busca ingresos atípicos para no tener que repercutir en sus socios la totalidad de los sobrecostes económicos generados por la crisis energética. Esta entidad trabaja en frentes como el corporativo, el formativo o nuevos deportes que permitan diversificar su negocio y no depender de una única fuente de ingresos.

La crisis energética ha puesto en jaque las finanzas de todos los centros deportivos con piscina. Ninguno se ha librado de una subida histórica que ha enganchado a contrapié a un sector que lleva meses planificando y ejecutando soluciones a contrarreloj para amortiguar en la medida de lo posible el alza de los precios de la luz y del gas. Los clubs de natación, que sufren especialmente este contexto, afrontan a marchas forzadas un contexto que obliga a los gestores a trabajar en paralelo en dos frentes: optimizar gastos e incrementar ingresos. 

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Históricamente, los clubs de natación han tenido una elevada dependencia económica de las cuotas de sus socios, que representa la principal partida de ingresos. El problema para muchas entidades, en el escenario actual de post pandemia y de precios de la energía disparados, es verse obligadas a maximizar sus facturaciones para equiparar el aumento de los gastos. En el caso del Club Natació Terrassa, la respuesta a este escenario es clara: encontrar fuentes alternativas de ingresos para no tener que repercutir en sus abonados los costes energéticos. 

Este club ya aplicó en enero de 2022 una subida del 3,5% en las cuotas familiares y de un 3% en las individuales. En algunas secciones deportivas, el incremento fue mayor: del 8% en las escuelas deportivas y de un 15% en las actividades acuáticas, al tratarse del medio más costoso. De momento, la inflación no se ha traducido en bajas. De cara a 2023, el club prepara una nueva subida que tendrá que pasar por la asamblea de socios, aunque esta se situará “por debajo del IPC”, según explica a CMDsport el presidente del CN Terrassa, Joan Herrera. 

FÓRMULAS ALTERNATIVAS DE INGRESOS

En el curso 2020-21, 3,9 del total de 5,9 millones de euros ingresados procedieron de las cuotas de los socios. Esta partida, por tanto, representó un 66% del total de facturación de ese ejercicio. El club trabaja en distintas fórmulas que permitan diversificar sus ingresos. “Uno de los grandes retos que tenemos como club es intentar generar otro modelo de negocio”, aporta Herrera. 

De entrada, están potenciando las actividades dirigidas, que se cobran a parte de la cuota. Otra vía que están intentando activar son las empresas, a quienes ceden espacios de sus instalaciones para sus trabajadores para la práctica deportiva. La búsqueda de patrocinadores es otra vía, aunque se antoja más compleja, para aumentar los ingresos. El club también estudia cómo obtener un mayor rédito económico modificando la oferta de deportes de las otras instalaciones que gestiona, especialmente el centro del Pla del Bon Aire. 

Otra de las acciones que están valorando es la formación: impartir ciclos formativos en sus instalaciones. La intención del CN Terrassa es disponer, a partir del curso escolar 2023-24, de un ciclo formativo de grado medio y superior. Si funciona, estudiarían añadir más adelante un grado formativo, paso para el que necesitarían un par de años y la asociación con alguna universidad. Esta vertiente formativa, que permitiría dar un mayor uso de sus instalaciones por las mañanas, supondría aprovechar los conocimientos que tienen sus profesionales. “Queremos ser un referente en la formación, no solo de deportistas, sino de personas”, desarrolla el presidente del CN Terrassa. 

EL IMPACTO DE LOS SOBRECOSTES ENERGÉTICOS

El CN Terrassa pone cifras a los incrementos de costes energéticos que ha sufrido. Si en 2020 pagó 115.000 euros en gas, en 2021 la factura se elevó a 140.000 euros. En los ocho primeros meses de 2022, la cifra subió hasta los 300.000. Es decir, que fácilmente este año podrían acabar pagando unos 450.000 euros en gas, más del triple de lo que sería un año convencional. 

A nivel de la luz, el salto es similar: en todo 2021 pagaron 615.000 euros. Una cifra que, este 2022, superaron en julio, cuando alcanzaron los 660.000 euros. Es probable, por tanto, que la factura de la electricidad termine rondando un millón, de forma que el montante económico total del gasto energético se elevaría por encima del millón y medio de euros. “Es un incremento brutal, una situación de inflación total que ha desbordado la previsión al alza que hicimos de los costes”, destaca Herrera. 

Este gasto añadido provocará que el club no solo tenga que rebajar el gasto de sus secciones deportivas, sino que además tendrá que esperar para acometer reformas importantes en sus instalaciones. El CN Terrassa, como miembro de la Aecnc, reclama a la Generalitat y al Gobierno español ayudas económicas urgentes para poder compensar el desvío presupuestario provocado por los consumos energéticos. “Las administraciones tienen que ponerse las pilas, porque los clubs de natación estamos siendo los perdedores de esta situación”, lamenta. 

7 MILLONES DE INGRESOS EN EL CURSO 2021-22

El club presentará a finales de año en la asamblea de socios las cuentas del ejercicio 2021-22. Se acercarán a los 7 millones de euros, cifra parecida a la registrada antes de la pandemia (6,87 millones en el curso 2018-19) y que mejora a la del curso anterior (5,9). Eso sí, como ya ocurrió en el ejercicio 2020-21 (pérdidas de 285.240 euros), la temporada 2021-22 se cerrará con números rojos. “Si el gasto energético hubiese sido el de un año normal, habríamos cerrado el ejercicio con un beneficio de 120.000 euros, unas previsiones que se fueron al traste por la factura energética, que nos provocará un balance negativo de unos 400.000 euros”, añade. 

De cara al ejercicio 2022-23, el club prevé rebasar ligeramente los 7 millones de euros gracias a la recuperación de abonados. Actualmente la entidad aglutina cerca de 17.000 socios, cifra que mejora notablemente las cifras que tenía al cierre de los últimos dos ejercicios: los 14.474 abonados del 2020-21 y los 12.797 del 2019-20. Aún se encuentran por debajo, eso sí, de los 18.222 que reunía al cierre de la temporada 2018-19. Con unos consumos energéticos normales, el club podría ser autosuficiente con algo más de 16.000 socios. 

Pese a encontrarse algo más de 1.000 socios por debajo de la cifra precovid, el presidente del CN Terrassa asegura que el uso que se realiza ahora del club es superior al que había antes. “El cliente dormido, que no venía al centro, ha pasado a mejor vida: todos los que se han quedado y que tenemos ahora vienen y usan nuestras instalaciones”, comenta Herrera, quien reconoce que quieren “más socios”, aunque puntualiza que “la instalación ya está llena en algunas franjas, lo que nos lleva a buscar nuevos modelos de negocio”. 

INSTALARÁN PLACAS FOTOVOLTAICAS

Mientras buscan ingresos alternativos, el CN Terrassa también pone el foco en la reducció del gasto energético. Como ya explicó CMDsport en julio de 2021, uno de los retos de la nueva junta directiva para este mandato pasaba por apostar por energías renovables. El club ha logrado desbloquear el proyecto para instalar placas fotovoltaicas en sus cubiertas, un sistema que se unirá a las placas solares implementadas en 2008, y que han permitido calentar el agua y reducir su dependencia del gas. 

Al ser el club gestor de unas instalaciones municipales, ha sido precisa la aprobación del Ayuntamiento para tirar hacia adelante este proyecto. Está previsto que a principios de 2023 esté lista la licitación que decida qué empresa se hará cargo de la instalación de unas placas fotovoltaicas con las que el CN Terrassa espera poder reducir sus consumos entre un 20% y un 30%. 

El club estima en cerca de medio millón de euros el coste necesario para implementar las placas fotovoltaicas, aunque aún tiene que resolver con el Ayuntamiento de Terrassa cómo se pagará la parte no financiada por los fondos que obtengan de subvenciones europeas o de la Diputació de Barcelona. Se espera que las placas puedan estar ya instaladas a partir de mayo de 2023, de forma que los efectos en la factura no se verán hasta bien entrada la primavera del próximo año. La entidad ha cerrado un acuerdo con una gestora de gas para tener un precio fijo para los próximos tres años. 

Al ahorro que generará esta medida, el CN Terrassa espera añadirle un porcentaje adicional a través de otras acciones. Una de ellas, bajar la temperatura del agua de sus piscinas, acción ya realizada. Otra, renovar toda la iluminación del club por luces led. Además, la entidad espera realizar acciones de comunicación con sus empleados y socios para fomentar la concienciación sobre el gasto energético y que, entre todos los usuarios de sus instalaciones, ayuden a reducir los consumos. “Esperamos reducir mucho con pequeñas acciones. Entre esto y lo de las placas calculamos que podríamos llegar a reducir en un 40% los consumos”, comenta Herrera. 


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