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Vídeo-entrevista con el director general de la Fundació Claror

Gabriel Domingo (Claror): “Si se cumplen todos los planes de expansión, no me salen los números”

"De cumplirse, el sector podría encaminarse hacia una sobresaturación de oferta"

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El director general de la Fundació Claror, Gabriel Domingo, alerta sobre el riesgo de "sobresaturación" del mercado del fitness si se cumplen los algunos planes de expansión de algunas cadenas de gimnasios

(27-1-2022) El fitness español podría verse obligado a tener que reajustar sus planes de expansión si el volumen de demanda de usuarios no crece a la par que las aperturas planificadas por una serie de cadenas. Así lo advierte el director general de la Fundació Claror, Gabriel Domingo, quien considera que algunas cadenas pueden vivir una situación parecida a Peloton, que ha tenido que detener su producción de bicicletas ante una reducción significativa en la demanda.

“Si todo lo que se está anunciando, a nivel de planes de expansión, se va a convertir en realidad, los números no me salen”. El director general de la Fundació Claror, Gabriel Domingo, pone en duda que el mercado de usuarios crezca tanto como para absorber el elevado número de aperturas de nuevos centros al que aspiran algunas cadenas en España.

En esta video-entrevista concedida a CMDsport, Domingo ve “más que probable” que la mayoría de planes de expansión anunciados tengan que “reconsiderarse”. De lo contrario, advierte, el sector del fitness podría encaminarse hacia una “sobresaturación” de oferta. “Que la demanda creciera mucho sería la mejor de las noticias, no pensando en el negocio sino en un tema de salud, pero me cuesta creer que la penetración deportiva crezca tanto como los planes que se están anunciando”, apunta.

LA HERENCIA DE LA PANDEMIA

Domingo califica de “desproporcionadas” las restricciones aplicadas por las administraciones, especialmente la Generalitat de Cataluña, al sector deportivo. El director general de la Fundació Claror advierte que “hay muy pocos negocios que puedan sobrevivir dos años con pérdidas de clientes del 40% o el 50%, algo insostenible”.

Una situación que, bajo su punto de vista, provocará que empresas hayan perdido la mayor parte de ahorros y, no menos importante, que muchas otras tendrán un nivel de deuda que les será “muy difícil de digerir”.

El directivo anticipa que los efectos de la crisis seguirán más allá del final de la pandemia y de sus medidas restrictivas. “Habrá una herencia que el sector y los operadores notaremos”. En ese sentido, Domingo insta a las administraciones a reparar económicamente los daños causados al sector. “Que ni en España ni en Cataluña haya un ministerio o una consejería específica de deportes es algo sintomático que da muestra de la importancia relativa del deporte para ambos gobiernos. Podríamos haber tenido más apoyo por parte de las administraciones del que hemos recibido”, lamenta.

Domingo también afronta con “cierta envidia, desde el punto de vista empresarial”, la flexibilidad que la Comunidad de Madrid ha ofrecido a las empresas del sector en comparación con las estrictas restricciones impuestas en Cataluña. “Por lo que me llega, ahí han recuperado ya muchísima masa social y están en situación de clara recuperación, más que aquí, pero habría que mirar todos los ámbitos, también el sanitario o las defunciones. Es una reflexión más de país que sectorial”, apunta.

Pese al difícil contexto que ha de asumir la industria deportiva, el director general de Claror mira al futuro con optimismo y la esperanza que esta sexta sea la última ola. “No será fácil, porque el nuestro es un sector de hábitos, y se requiere un esfuerzo mayor al de otros sectores para lograr que la gente vuelva, pero ahora hay una mayor percepción de que el deporte es salud, y eso hará que gente que no tenía hábitos deportivos ahora se plantee venir a los centros deportivos”, relata.

CUIDAR EL MODELO BARCELONA

En Claror desde 2003, Gabriel Domingo conoce a la perfección el conocido como modelo Barcelona de gestión de centros deportivos concesionales. “No sé si peligra, pero hay un aspecto diferencial. Los que empezamos ese modelo teníamos muy claro que nació con la vocación de colaboración público-privada con un objetivo último que no era ganar dinero ni recaudar impuestos, sino prestar un buen servicio a un precio razonable y apoyándose en la medida de lo posible en el tejido asociativo de la ciudad”, relata.

El principal cambio que ha detectado en los últimos años es la entrada, a través de algunas operaciones corporativas, de un modelo concesional distinto, que prioriza más “generar un rendimiento económico”, algo que “habrá que ver cómo transforma la ciudad”. Domingo espera que no suponga un cambio fundamental hacia el ciudadano, pero considera que la ciudad, sobre todo el Ayuntamiento, necesita “reflexionar” al respecto para evitar el deterioro de este modelo de éxito.


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