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El proyecto lleva el nombre de RECOVE

Investigan cómo tratar con ejercicio físico los síntomas y secuelas del Covid-19

La UMU desarrolla ejercicios físicos personalizados

Investigan cómo tratar con ejercicio físico los síntomas y secuelas del Covid-19

La meta de RECOVE es aportar información basada en la evidencia sobre la dosis óptima de ejercicio para favorecer la recuperación de las personas con COVID persistente.

(3-3-2021). La Universidad de Murcia (UMU) pone en marcha el proyecto RECOVE para desarrollar ejercicios físicos personalizados dirigidos a personas que sufren Covid persistente. Tiene un enfoque multidisciplinar, integrando profesionales de la medicina, la fisioterapia y las ciencias del deporte.

La Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Murcia ha puesto en marcha el proyecto RECOVE, dirigido a pacientes de coronavirus que a día de hoy arrastran patologías de forma crónica que han derivado en complicaciones de salud física y mental.

El proyecto RECOVE (Recuperación de Covid persistente a través del ejercicio físico) comenzará su prueba piloto con 60 personas de entre 20 y 70 años con distinta sintomatología y que sufren tras pasar la enfermedad.

El Project Manager de RECOVE, Javier Courel Ibáñez, también Profesor en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Murcia.

Participarán médicos especialistas en infecciones, cardiología, medicina interna, fisioterapeutas y educadores físico-deportivos. Los responsables del proyecto son Javier Courel Ibáñez, Jesús García Pallarés y Amaya Jimeno, del Grupo de Investigación Human Performance & Sports Science, de la Universidad de Murcia.

Programa multidisciplinar

El Project Manager de RECOVE, Javier Courel Ibáñez, también Profesor en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Murcia, nos explica en profundidad en qué consiste esta investigación.

¿Qué síntomas y secuelas persistentes de Covid-19 pueden tratarse mediante el ejercicio físico?

Actualmente no existe certeza sobre cuáles son los mecanismos fisiopatológicos que justifican la aparición de los síntomas del Covid-19 persistente. Se están manejando hipótesis sobre el origen inflamatorio persistente (inflamación crónica de bajo grado), activación autoinmunitaria específica, lesiones de endoteliales de carácter inflamatorio e incluso la persistencia viral.

Sabemos que el ejercicio físico actúa de forma eficiente en la mejora de otros procesos en los que subyacen estos mecanismos como por ejemplo en la obesidad, en enfermedades autoinmunes de diferentes características como el lupus eritematoso sistémico o la artritis reumatoide o incluso en la infección por VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana).

Además, sabemos que tiene un efecto regulador en los síndromes caracterizados por una sensibilización central que cursan con dolor crónico persistente, como la fibromialgia o el síndrome de fatiga crónica. Y también, tiene un efecto beneficioso en las patologías de origen neurodegenerativo o en los trastornos del ánimo como son la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson o la depresión.

Existen múltiples estudios observacionales gracias a los que conocemos que los síntomas más frecuentes en las formas persistentes de este coronavirus son la fatiga, el malestar post-esfuerzo, la disnea, el dolor muscular y osteoarticular, las alteraciones neurocognitivas como la torpeza mental o los síntomas emocionales como la ansiedad o los síntomas depresivos.

Disponemos asimismo de claras evidencias de que el ejercicio físico mejora todos ellos cuando aparecen en las enfermedades mencionadas previamente. El proyecto tiene como objetivo estudiar sobre cuáles, de todos estos síntomas, se muestra más efectivo el ejercicio físico y cuál es la dosis más efectiva para su mejora, así como esclarecer cuáles pueden ser los mecanismos que los explican y si existen diferentes variantes del síndrome post-COVID-19.

El proyecto ha iniciado un reclutamiento de participantes ¿Qué características deben tener las personas que colaboran?

Buscamos específicamente:

  • Hombres o mujeres, mayores de 18 años
  • Diagnosticados de COVID-19 con prueba PCR o determinación rápida antigénica
  • Que aún presenten una fase sintomática crónica de duración superior a 12 semanas (3 meses) desde el inicio de los síntomas
  • Que no hayan sido hospitalizados por motivo de un diagnóstico de SARS-CoV-2
  • Sin evidencia conocida de neumonía o fallo orgánico relacionado con la COVID-19
  • Que puedan trasladarse dos días a la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Murcia para completar las valoraciones iniciales

Aquellas personas que cumplan con estos requisitos, pueden consultar más información en nuestra web

¿Cuál es el programa de ejercicios en cuanto a horas, frecuencia, intensidad,…?

Antes de incorporarse al programa de entrenamiento, un equipo multidisciplinar de especialistas (médicos de enfermedades infecciosas, cardiólogos, fisioterapeutas y educadores físico-deportivos) evaluará el estado de salud y condición física de los participantes. Esta evaluación nos permite, en primer lugar, descartar cualquier contraindicación diseñar un programa de ejercicios individualizado y adaptado para cada participante.

Una vez incorporados al programa, los participantes recibirán 2 sesiones de entrenamiento presenciales a la semana durante 8 semanas. Las sesiones están dirigidas por Educadores Físico-Deportivos, graduados en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Murcia, con formación especializada en Entrenamiento Físico para la Salud.

La progresión en complejidad, volumen e intensidad de los ejercicios está totalmente individualizada de acuerdo a los resultados de las valoraciones iniciales y la evolución de cada participante. Para ello, además del registro de las sensaciones del paciente, contamos con nuevas tecnologías propias del entrenamiento de alto nivel que nos permiten monitorizar la respuesta al entrenamiento.

La intensidad y progresión del entrenamiento de fuerza será controlada e individualizada de acuerdo a las mediciones iniciales, utilizando cargas submáximas que no ocasionen molestias, y evitando el exceso de fatiga.

¿Qué tipo de ejercicios y disciplinas se aplicarán y cómo?

Los participantes realizarán un programa de entrenamiento concurrente, combinando ejercicios de fuerza de los grandes grupos musculares con entrenamiento cardiovascular.

La intensidad y progresión del entrenamiento de fuerza será controlada e individualizada de acuerdo a las mediciones iniciales, utilizando cargas submáximas que no ocasionen molestias, y evitando el exceso de fatiga con tecnologías como la monitorización de la velocidad de ejecución y la percepción del esfuerzo. Además, los participantes serán monitorizados de forma remota para tener un seguimiento de la recuperación post-ejercicio.

Combinado con el anterior, seguirán un programa de entrenamiento aeróbico, acorde con la capacidad establecida previamente, y que será de intensidad variable. Por último, y dependiendo de la tolerancia del paciente, se indicaría un día de entrenamiento continuo de intensidad ligera, de realización autónoma.

¿Las conclusiones se elevarán a recomendaciones para centros médicos y/o centros deportivos?

Desde luego esa es la meta, aportar información basada en la evidencia sobre la dosis óptima de ejercicio para favorecer la recuperación de las personas con COVID persistente. Cabe señalar que, desde sus inicios, este proyecto nace con un enfoque multidisciplinar integrando profesionales de la medicina, la fisioterapia y las ciencias del deporte. A medida que avancemos, es previsible que se incorporen al equipo especialistas de la neurociencia, psicología o la nutrición para poder dar una respuesta completa al problema y plantear un tratamiento eficaz.

Más información en http://www.hpsportsscience.com/


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