ESENCI@L

Entrevista al abogado demandante, Alberto Palomar

La demanda de los gimnasios determinará quién debe pagar el coste de la pandemia

Confían que un mínimo de 300 centros se personen en la querella

Alberto-Palomar-Socio-Broseta-Abogados-bis

CASO CON BASE LEGAL. Para el abogado Alberto Palomar, la demanda que los gimnasios se proponen presentar contra las administraciones "tiene base legal". Según argumenta, "aquí hay unos daños causados de forma individualizada que no son consecuencia directa del Covid-19, sino de la forma en la que el Estado y las comunidades abordan el Covid-19".

(3-2-2021). Hablamos con el abogado Alberto Palomar, del bufete Broseta, que con la Fneid, han empezado esta semana los trámites para impulsar la demanda millonaria contra los Gobiernos español y autonómicos para reclamarles una indemnización que cubra los daños y perjuicios provocados por los cierres y restricciones a gimnasios e instalaciones deportivas.

Alberto Palomar, socio del área de Derecho Público del bufete Broseta Abogados, es el responsable de liderar las demandas de los gimnasios españoles contra las administraciones públicas. Para adherirse a este proceso, la firma habilitó un teléfono y un correo electrónico (fneid@broseta.com) para gestionar las consultas relacionadas con Fneid.

El abogado demandante atiende a CMDsport para comentar algunas de las claves de una estrategia judicial que, asegura, puede convertirse en un precedente muy útil para toda la sociedad de cara a futuras catástrofes en las que un sector en concreto se vea más castigado por restricciones políticas que otros.

Esta semana han empezado a recibir las primeras peticiones para participar en la demanda. ¿Cómo ha arrancado este proceso?

El lunes empezamos y ya recibimos peticiones. Ha empezado a un buen ritmo. Me da la impresión de que va a haber un buen número.

¿Tienen alguna estimación de cuántos gimnasios se adherirán?

Hay más de 600 gimnasios inscritos en FNEID. Esta es la base. Tanto para Fneid como para nosotros, si llegáramos a un 50% de estos, unos 300, sería una muy buena cifra.

Gimnasios no adscritos a la Fneid también pueden sumarse a la demanda

¿La demanda está abierta a gimnasios no asociados a Fneid?

Sí. Tienen que llamarme y fijaremos una retribución en función de sus características. Las condiciones acordadas son para los asociados a Fneid, pero ya hay algún centro no asociado que me ha llamado y hemos pactado unas condiciones como clientes privados.

Hay pequeños y medianos gimnasios a los que les preocupa no poder llegar a asumir el coste del proceso, unos 2.000 euros. ¿Tienen alguna solución para ellos?

Eso lo tienen que hablar con Fneid. Pero los 2.000 euros no se pagan de golpe, sino en un plazo de unos dos años. Ahora son 500 euros, y dentro de seis meses, otra parte. La Fneid lo ha hecho muy bien pensando en los pequeños. A los pequeños les tiene que ir muy mal para no poder poner inicialmente 500 euros. No son precios de saldo, pero sí están basados en que habrá un gran número de demandantes. Si vas a un despacho de abogados y le propones esos números, nadie puede trabajar con ellos si no hay un cierto número. Nosotros entramos en esto porque Fneid nos lo pidió y creemos que traerán número. Sólo así podremos compensar los gastos.

Yo creo en el interés general, pero cuando existe un sacrificio individual, eso se debe pagar.

Cuando Broseta Abogados asumió este caso, ¿es porque le vieron una base legal?

La base legal la ve todo el mundo. Aquí hay unos daños causados de forma individualizada que no son consecuencia directa del Covid-19, sino de la forma en la que el Estado y las comunidades abordan el Covid-19. Yo no discuto que hay una fuerza mayor. Discuto por qué el sacrificio es individualizado. Se puede ir al WiZink Center a escuchar un concierto de Rafael, pero no a ver jugar al Real Madrid de baloncesto. ¿Por qué deben asumir los gimnasios el coste de esta batalla? Yo creo en el interés general, pero cuando existe un sacrificio individual, eso se debe pagar. Este es un sector que no ha recibido ayudas.

Uno de los aspectos que más sorprenden de estos meses es la diferencia entre las medidas adoptadas por unas y otras comunidades. Algunas han decidido cerrar los gimnasios, otras no. 

Sí, sorprende porque no está probado que los gimnasios generen contagios. Todo esto es tentativo. No hay ninguna evidencia científica. El fundamento de todo esto, a mi juicio, se desconoce. Y como no se sabe y hay un sacrificio individual, debe ser compensado. Europa pondrá ayudas directas a muchos sectores. ¿Por qué no a este?

Si los gimnasios son los sacrificados y no hay ayudas, entonces habrá que indemnizarlos

Durante la desescalada se pidió al sector del fitness realizar un gran esfuerzo a nivel de protocolos y medidas anticovid. Y luego, tras toda la inversión realizada en implementarlo todo, se decreta el cierre de los gimnasios. 

Exacto. Yo ya no discuto que cierren. Pero si los gimnasios son los sacrificados y no hay ayudas, entonces habrá que indemnizarlos.

¿Ven factible que esta situación pueda resolverse en la vía administrativa, sin tener que llegar a los tribunales?

No. Y en el contencioso, veremos si predomina el sentido de que esto es muy caro y es el Estado, o predomina el sacrificio individual.

¿Una victoria judicial podría crear un precedente?

Sí. Pero mi planteamiento es el debate que tiene que crear para la sociedad. La demanda contribuye a pensar en el futuro. Hay que dirimir si cada vez que hay una situación de catástrofe o una crisis similar la pagan unos colectivos en detrimento de otros. Socialmente, estamos diciendo que no. Se habla de ayudas directas, pero no a este sector, porque no lo consideran esencial. Esta demanda demuestra que el sector es capaz de organizarse y de decir: hasta aquí hemos llegado. Es una parte muy importante a la hora de determinar medidas futuras.

Nadie sabe donde se producen los contagios con certeza

¿Se puede conseguir la totalidad de la pérdida económica cuantificada por los informes periciales?

Sí. Porque habrá una prueba pericial. El gran debate no es cuánto, sino si procede o no. Si pasamos el rubicón de sí procede, el cuánto, habiendo peritos de por medio, no será problemático.

¿Les sorprendió el cambio de criterio en las resoluciones del TSJC sobre las demandas planteadas contra la Generalitat en julio y noviembre?

No. Yo creo que las cosas son en cada momento. En este momento, nadie se atreve a levantar las medidas. Si mañana dicen que hay que volver a encerrarse en casa, nadie lo discutirá. Pero el fundamento de por qué volveríamos a casa sería solo uno: nadie sabe donde se producen los contagios con certeza. En consecuencia, ningún juez se atreverá a decir que levanta la medida y permite a los gimnasios seguir abiertos en un momento como este.

Los gimnasios no pueden reconvertirse como hacen los restaurantes

¿La unilateralidad de las medidas políticas es uno de los fundamentos de la demanda?

Sí. La fijación unilateral de restricciones que han ido sacando. Hay comunidades que han cerrado los vestuarios, mientras que los vestuarios de otros negocios han seguido abiertos. Son medidas que, al final, te llevan al cierre. Los gimnasios no pueden reconvertirse como hacen los restaurantes. A algunos los han cerrado a las seis de la tarde. Y el 40% de sus clientes van a partir de esa hora.

¿Si la demanda llega a la vía judicial, qué plazos prevén?

Año y medio o dos años seguro. Hasta mediados de 2022 o 2023 no habría una resolución cobrable. Si la demanda prospera, es difícil que se pueda cobrar ninguna indemnización antes del 2022.

No, este no es un caso fácil, porque no hay precedentes de pandemias

¿Lo ven factible?

Fácil no es, porque no hay precedentes de pandemias. Hay precedentes que hay que llevar por analogías de catástrofes naturales y similares.


No hay comentarios

Añade el tuyo