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Estudio BDO sobre las perspectivas del mercado español del fitness

Los gimnasios no confían en recuperar su rentabilidad pre-Covid hasta 2024

La inflación y su impacto, principal preocupación del sector

facturacion fitness

El fitness español inició el pasado 2021 su recuperación, alcanzando una facturación agregada de 825 millones de euros. Una cifra de ingresos que se mantiene lejana a los niveles pre-Covid y que el sector no prevé recuperar hasta bien entrado 2023 o incluso 2024. Fuente: Observatorio Sectorial DBK de Informa.

(22-9-2022). La inflación y en especial los fuertes costes energéticos estarían llevando al sector a posponer su recuperación de ingresos hasta 2023 y de rentabilidad hasta 2024 y 2025. El sector apunta a una subida de ingresos motivada por un incremento de precios y de practicantes de fitness pautado.

El fitness español posterga su recuperación. Una vuelta a los niveles pre-pandemia que se desarrollaría además en dos fases y que se alargaría hasta 2025.

Así lo estiman la mayoría de los operadores del sector, que parecen abandonar la idea inicial de volver a los niveles de ingresos de antes de marzo de 2020 durante este segundo semestre del año, pasando a engrosarse la lista de precavidos que situaban esta realidad en el próximo 2023.

Más tiempo será necesario para que los negocios fitness recuperen su rentabilidad pre-Covid que, ante un contexto inflacionista, más de la mitad (60%) sitúa su vuelta a beneficios como muy pronto para 2024, mientras que un 21,1% alarga aún más la vista hasta 2025.

Esta es una de las principales conclusiones del Informe Perspectivas del Mercado del Fitness en España, elaborado por la consultora DBO, basado en las opiniones de los directivos de los principales operadores del mercado español del fitness. Un mercado compuesto por alrededor de 3.900 gimnasios que, de manera agregada, facturaron 825 millones de euros en el pasado 2021.

La mayoría de operadores de gimnasios prevé recuperar el nivel de ingresos pre-Covid durante la segunda mitad del 2023 (gráfico de la izquierda), mientras que la rentabilidad no volvería hasta 2024 e incluso 2025. Fuente: Estudio Perspectivas del mercado del Fitness en España de DBO.

Preocupación por la inflación

El principal motivante de estas predicciones conservadoras es la actual situación inflacionista y el impacto que esta ejercer en la rentabilidad de los negocios fitness. El control de costes se presenta como un reto para las empresas debido a la volatilidad al alza de los precios energéticos, de materiales, de personal y alquileres, llevando a que cuatro de cada 10 empresas admitan que actualmente su principal preocupación es hacer rentable su actividad en este contexto.

Subida de precios

Con la inflación disparada, la unanimidad en el sector es prácticamente total (9 de cada 10) a la hora de prever que el sector deba subir precios. Una convicción que ha cogido fuerza especialmente este año si se tienen en cuenta las opiniones recogidas en el pasado 2021 en el que el 47% de los directivos encuestados preveía que los precios se mantendrían estables, mientras un 3% se aventuraba a predecir una caída de precios. A día de hoy, sólo un 10,5% de panelistas consideraría plausible que los precios se mantengan estables.

Ahora bien, hay cierta disparidad entre lo que los directivos creen que sucederá en el sector y lo que plantean para su propia compañía. Y es que el 73,7% de las compañías apunta a un aumento de precios para no comprometer su viabilidad, por el 27,7% que planteaba una subida de precios hace un año. En aquel momento, el 72% defendía una estabilización de precios con más servicios, una opción a la que ahora solo se acoge el 23,7% de los panelistas. Ahora, un 39,5% de los directivos se muestra a favor de subir precios ofreciendo más servicios, mientras que un tercio aboga por elevar la cuota sin ofrecer más. Solo un 2,6% defiende una rebaja de tarifas.

Más asistencia a los gimnasios

Con todo, se espera que esta subida de precios no impacte negativamente en la afluencia de clientes a las instalaciones deportivas, que seguirán acudiendo a pesar de la crisis y de su impacto en el poder adquisitivo.

De hecho, una amplia mayoría de operadores ve factible que la práctica deportiva siga incrementándose en España y que ello redunde en una mayor penetración para los gimnasios españoles. En concreto, el 81,6% de los profesionales augura que la asistencia a instalaciones deportivas aumentará en el medio plazo.

Sigue la concentración

Sobre qué segmentos y tipos de negocios saldrán más beneficiados de esta situación, más de la mitad del sector se muestra convencido de que el proceso de fusiones y adquisiciones que venía dándose en la industria del fitness seguirá su curso y se verá favorecido por la coyuntura económica, que provocará que muchos gimnasios independientes no puedan continuar. Esto generará oportunidades de crecimiento inorgánico para los grandes operadores avanzando hacia una mayor concentración del mercado.

Por modelos, el segmento boutique se espera que sea el que más favorecido salga de la coyuntura actual, seguido de los centros deportivos concesionales y del segmento premium.

Ambicioso planes de expansión

Un proceso de concentración que cohabita con un afán expansivo por parte de la mayoría del mercado. De hecho, un 78,9% de las compañías fitness han previsto abrir gimnasios en 2023, y de ellas, un 10,5% se ha propuesto poner en marcha más de 10 clubes. La mayoría, un 52,6%, planea poner en marcha entre una y cuatro instalaciones, mientras que el 15,8% de los operadores estaría trabajando para sumar entre cinco y diez gimnasios durante el próximo año.

El online se desinfla

Preguntados por la evolución del negocio fitness, la mayoría de operadores apunta una mayor influencia de la digitalización entendida como monitorización y personalización de la oferta, seguida de las actividades outdoor y la integración de otros segmentos del sector salud.

Se desinflaría, en cambio, la fiebre online, en sus modalidades de entrenamiento online y home fitness, que estarían perdiendo fuerza conforme la sociedad vuelve a hacer vida normal. Se mantiene, sin embargo, el servicio omnicanal aunque no por mucho tiempo, puesto que ya hay un 31% de operadores que cree que el volumen de clientes de este servicio caerá.

De hecho, compañías como Peloton o Tonal, centradas en el home fitness, se encuentran en plena fase de reestructuración global pata redimensionarse tras crecer a gran escala durante el confinamiento, un ritmo que no han logrado mantener a lo largo del tiempo.

España, cuarta potencia europea

Dentro de la esfera europea, se estima que el fitness español se sitúa como cuarto mayor mercado por negocio y clientes, por detrás de Reino Unido, Alemania y Francia, y por delante de Italia.

Precisamente, estos dos países es donde los operadores españoles están intentando crecer. Sin ir más lejos, Metropolitan, aprovechando la poca competencia que existe de clubes premium en el mercado galo, mientras que en Italia el segmento concesional no está tan desarrollado y existe espacio donde crecer.

En el caso de Alemania, la industria está liderada por las low cost McFit y CleverFit, mientras que en Reino Unido se da una dicotomía entre los gigantes del bajo coste, con PureGym y The Gym, y los premium David Lloyd y Virgin Active. En el segmento medio está Nuffield Health, que además de gestionar hospitales cuenta con 114 gimnasios. Las cadenas de gama media y alta copan el 21% del mercado por número de centros, aunque las low cost fueron las que más crecieron entre 2012 y 2017, con un alza del 34,3%.


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