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La enseña es muy estricta con el cumplimiento de las normas

Los riesgos de darse de baja de Crossfit

Crossfit

España tiene ya 50.000 crossfiteros apuntados a boxes con licencia de Crossfit.

(16-1-2017). El número de boxes afiliados a la marca Crossfit no para de crecer, aunque también hay algunos -a menor ritmo- que se dan de baja, un hecho que puede acarrear problemas si no se cumplen estrictamente los dictámenes de la enseña estadounidense.

El Crossfit como disciplina ha tenido en 2016 un gran año en España. Por un lado, por por el crecimiento de afiliados a la marca Crossfit (ya son 328), pero también por la incorporación de esta modalidad en centros deportivos ya existentes o la apertura de centros que aunque actúan bajo otro nombre, practican dicha disciplina.

Habrá que ver si en 2017 sigue la misma evolución, si el crecimiento es exponencial o si por alguna razón se estanca o incluso decrece. Lo que de momento parece imparable es la ya comentada afiliación a la marca Crossfit, una afiliación contractual que no hay que confundir nunca con una franquicia, porque la independencia de los boxes es absoluta, siendo la gestión de todo responsabilidad de los dueños.

La afiliación a Crossfit

La afiliación a Crossfit permite usar el nombre de Crossfit en el box; da acceso a un foro de afiliados donde encontrarse con otros boxes y compartir información variada; permite la inclusión en un mapa mundial de boxes afiliados; y se tiene algún servicio como el de denuncias para informar de centros que puedan estar infringiendo las normas (no afiliados que usen el nombre para publicitar sus servicios, por ejemplo).

Los únicos requisitos para poder disfrutar de la licencia Crossfit es pagar un canon anual de 3.000 dólares, así como un curso que hay que hacer con ellos para ser coach y poder montar el box.

Por qué darse de baja de Crossfit (o no)

Aunque a un ritmo muy inferior que el de nuevos boxes que se van afiliando, existe también un degoteo de gimnasios que se van dando de baja. Algunos porque se han hecho muy grandes y consideran que ya no necesitan usar el nombre. Otros, como Fiibox, un box situado en el Campo de Gibraltar (Cádiz), porque los servicios les parecen “insuficientes por puntuales y limitados”, explica su manager, Francisco J. Robles.

Robles reconoce que “Crossfit ha cambiado y revitalizado el concepto de fitness de estos años atrás, le ha dado un giro radical y lo ha conseguido recuperar modalidades que estaban mal como la halterofilia, por ejemplo”. Sin embargo, afirma que necesitan una marca que cree unos estándares de calidad: “Creemos que ni cualquiera, ni en cualquier lugar se puede montar un box de Crossfit, sino que se necesitan requisitos, titulación e instalaciones dignas, entre otras cosas. En este momento todos estamos en el mismo saco y no creemos, humildemente, que deba de ser así”.

El manager de Fiibox explica que antes de darse de baja intentaron plantear alternativas directamente a la enseña estadounidense, que carece de estructura fija en España. La respuesta fue sencilla: “no están interesados en la ayuda, comenzaron así cuando apenas tenían 200 boxes en el mundo y seguirán igual; su único objetivo es luchar contra los que incumplan las normas”.

Fiibox Cádiz

Fiibox (en la provincia de Cádiz) es uno de los boxes de Crossfit que ha decidido seguir por su cuenta.

Los riesgos de darse de baja

En esa lucha contra los que incumplan las normas, Crossfit persigue sin titubear todo aquello que considera que no es legal. Básicamente, en el uso del nombre.

En el caso de Fiibox, por ejemplo, lo primero que se hizo al conocer la baja fue denunciar los perfiles de sus redes sociales, que todavía usaban el nombre de Crossfit. Por sus políticas de denuncias, lo consiguieron rápidamente con Facebook e Instagram, pero no con Twitter.

Cabe destacar que, una vez dados de baja, no basta con cambiar el nombre de la fanpage o la foto de portada, sino que la enseña persigue eliminar toda referencia a Crossfit, aunque sea de posts pasados. De lo contrario puede ocurrir como en Fiibox, que se ha dilapidado el trabajo de dos años en redes, con 2.500 likes, fotos y publicaciones.

Del mismo modo que con las redes, Crossfit pide también quitar al momento el nombre de Crossfit del merchandising, las paredes e incluso de la página web, incluyendo el dominio. De no haberlo hecho al instante, Francisco J.Robles cuenta que el despacho de abogados envía “un sugerente mail, por llamarlo de alguna manera que no nos genere problemas”, donde explican que todo esto debe desaparecer para no incurrir en problemas legales contra el gigante estadounidense.

En cuanto al número de abonados, el manager de Fiibox está convencido de que no les afectará no tener el nombre porque quien crea comunidad son los propios boxes, si bien reconoce que “en la primera fase de captación ayuda tener el nombre, pero una vez fidelizas ya solamente depende de cómo trabajes y no del nombre. Además, Crossfit no te ayuda”. Dentro de un año, en perspectiva, se podrá dar la razón a unos, a otros o a los dos.

El futuro del Crossfit

Con todo, el manager de Fiibox tiene claro que “el Crossfit como deporte perdurará en el tiempo por todo lo que aporta: compañerismo, competitividad, superación, etc, aunque como marca no está tan claro”. Y concluye: “Quizás puedaa haber problemas el día que algún box o persona decida continuar adelante en el proceso e intente que la palabra Crossfit se asocie a deporte y no a marca. Ya tenemos casos parecidos como el ocurrido con la palabra Pilates”.


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