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Reabre sus puertas con 3.000 socios, un 69% menos que en 2018

Megasport confia recuperar su masa social en un año

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El centro Megasport, situado entre el Estadio Municipal y el Polideportivo de Son Moix, no tuvo que modificar sus planes de obra pese al estallido de la pandemia en plena reforma porque cuenta con 15.000 metros cuadrados cubiertos y otros 10.000 al aire libre.

( 24-8-2020). El gimnasio Megasport de Palma de Mallorca ha vuelto a ver la luz tras dejar atrás el capítulo más negro de sus casi 20 años de historia. El pasado 1 de julio, este centro abrió sus puertas tras un largo parón de dos años y dos meses llenos de trámites burocráticos y obras que han cambiado por completo la fisonomía de uno de los centros deportivos más grandes de España, ya que cuenta con más de 25.000 metros cuadrados.

Los propietarios de Megasport, el Grupo Cursach (que cuenta con varias empresas de los sectores del ocio y del wellness en Mallorca), decidieron cerrar el gimnasio el 3 de mayo del 2018 una vez que el Ayuntamiento de Palma detectó algunas irregularidades en las licencias de obra y actividad del centro. En ese momento, el gimnasio contaba con 9.600 socios y cerca de 350 trabajadores.

EL PRESUPUESTO SE TRIPLICÓ 

No fue hasta septiembre de 2019 que el Ayuntamiento de Palma otorgó el permiso para iniciar unas obras que debían terminarse en abril de 2020, pero que se vieron retrasadas de nuevo por el COVID-19. En un principio, el Grupo Cursach presupuestó una inversión de 3,7 millones de euros para adecuar las instalaciones.

Esta cifra, sin embargo, se ha terminado elevando hasta los 8 millones (un 116% más de lo previsto). “Decidimos hacer más de lo que había en el proyecto inicial y eso nos disparó la inversión”, expone el director del establecimiento, Salvador Miró. La idea del grupo empresarial es amortizar la inversión de las instalaciones en diez años, y la de la maquinaria, en un máximo de cinco.

RECUPERAR LA CIFRA ANTERIOR DE SOCIOS

Para que estos pronósticos se cumplan, sin embargo, el responsable del centro reconoce  que lo primero que necesitan es volver a una cifra de socios parecida a la que tenían antes de cerrar. En 2018, y con cerca de 10.000 abonados, Megasport facturó alrededor de 5 millones de euros. Recuperar estas magnitudes es el objetivo a largo plazo.

Dos años y dos meses después, entre la pandemia del COVID-19 y el verano han impedido al centro deportivo volver a los niveles de afluencia de usuarios deseados. Así, tras un mes y medio de actividad, ya registra unos 3.000 socios. “Estoy contento, viendo la crisis económica que se perfila muy dura, pero está fuera de nuestras expectativas. Sería maravilloso volver a acercarnos a los 10.000 abonados, pero estamos hablando de uña un año vista, como mínimo. No será a corto plazo”, vaticina Miró.

El dirigente prefiere no dar cifras sobre las previsiones de facturación de este 2020, un año atípico en el que han vuelto con un 69% menos de masa social de la que tenían en 2018. Por ahora se limita a anotar que, “con los números actuales, no sale a cuenta tener abierto”.

La previsión de los responsables de Megasport es cerrar el 2020 con una cifra de abonados que vaya ligeramente al alza. “Para tener estabilidad necesitamos unos 4.000 socios. Esperamos subir la cifra actual en septiembre y estabilizarla a finales de año”, añade el director del centro.

UN CENTRO TOTALMENTE RENOVADO

A su favor, Megasport cuenta con unas amplias instalaciones totalmente renovadas y con capacidad para albergar a miles de socios. El centro, situado entre el Estadio Municipal y el Polideportivo de Son Moix, no tuvo que modificar sus planes de obra pese al estallido de la pandemia en plena reforma porque cuenta con 15.000 metros cuadrados cubiertos y otros 10.000 al aire libre.

“El COVID-19 alteró la operatividad, pero no la estructura. Las obras siguieron igual como estaban previstas. Simplemente hemos adaptado la separación entre máquinas. En las clases dirigidas, por ejemplo, usamos 50 de las 100 bicicletas de spinning que tenemos”, puntualiza Miró.

Este centro cuenta con más de 20 salas y espacios diferentes, y presume de amplitud para dar cobijo a unos socios que han vuelto a un ritmo más lento de lo previsto, pero “encantados” con las nuevas instalaciones. Lo demuestra la afluencia de las últimas semanas: cada día reciben unos 1.500 socios, el 50% del total de sus abonados. “El que se apunta es porque quiere venir, ya no hay gente que se da de alta y viene solo un día al mes”, amplía. Antes de cerrar recibían a 3.000, el equivalente al 31,2% de los socios que tenían entonces.

LA PANDEMIA FRENA SUS MOVIMIENTOS

La incertidumbre del momento les impide dar más pasos. La dirección del centro ha decidido no lanzar ninguna campaña de captación de socios en septiembre porque considera que “no hay una situación estable a nivel político y sanitario. Podríamos hacer una campaña y que nos cerraran a los 15 días”, lamenta Miró.

El COVID-19 también les perjudica indirectamente a través de la caída del turismo extranjero que registran las Islas Baleares. “Nosotros vivimos en un 90% de residentes de la isla, pero estos viven del turismo, y si no tienen ingresos, recortan gastos. Este año será una temporada perdida, el invierno será duro para las Islas”, alerta el director del Megasport


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