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Según el catedrático en Educación Física, Felipe Isidro

Recomiendan a los gimnasios reinventarse con más actividades al aire libre

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Los gimnasios, los pequeños sobre todo, pueden pedir a los dirigentes de barrios, distritos y ayuntamientos los correspondientes permisos para poder celebrar algunas de sus actividades físicas en zonas al aire libre habilitadas.

(14-10-2020). Dejar atrás las quejas sobre las restricciones y reinventarse para sobrevivir. Este es el consejo que da el secretario general del Instituto Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y Salud, Felipe Isidro, que recomienda a los gimnasios buscar espacios y estrategias alternativas para poder operar mientras duren las medidas impuestas por las autoridades.

Felipe Isidro (Barcelona, 1966) cree que los gimnasios deben asumir cuanto antes que difícilmente lograrán flexibilizar, en el corto plazo, las restricciones políticas y sanitarias que se se han estado y se siguen aplicando durante la pandemia.

Felipe Isidro, , Catedrático de Educación Física

 

Para sobreponerse al escenario actual, que ha provocado que muchos consumidores tengan miedo de hacer actividades en espacios cerrados, el catedrático en ejercicio físico y salud y CEO de Physical Exercise Health Consulting, entre otros cargos, aconseja a los centros deportivos que busquen y creen alternativas que logren revertir esta tendencia.

“En gimnasios grandes donde haya mucho espacio seguramente se podrán respetar bien las medidas, pero en centros pequeños con espacios reducidos, donde será más difícil hacer algunas actividades, hay que buscar espacios al aire libre, no les queda otra”, advierte Isidro.

RECUPERAR LA CONFIANZA

Según este experto, hacer actividades en la calle o en parques públicos y zonas cercanas a los gimnasios puede ser “una alternativa muy útil para que los centros deportivos logren mantener a sus clientes a través de un servicio que les aporte mayor confianza y seguridad”. Según añade, “habrá que hacer un seguro que cubra la posibilidad que alguien se lesione fuera de la instalación y tener a técnicos cualificados y motivadores, pero se puede hacer. De hecho, algunos gimnasios ya lo hacían, sobre todo en verano”, expone Isidro.

Pese a la cercanía del invierno, el CEO de Physical Exercise Health Consulting no cree que el frío sea un inconveniente grave. “El frío, como hacer deporte, es un elemento estresante que mejora la salud. No pasa nada por hacer deporte al aire libre; de hecho, la mayoría de gente que practica algún deporte sin ir a un gimnasio, lo hace en la calle”, comenta.

ACUERDOS CON BARRIOS Y AYUNTAMIENTOS

Organizar este tipo de actividades en calles y parques no tiene por qué ser un gran problema. El experto pone como ejemplo lo que vio en Medellín (Colombia) donde el ayuntamiento de la ciudad paga a entrenadores para que, en determinadas horas del día, dirijan sesiones de distintas modalidades deportivas en parques públicos y zonas habilitadas.

Isidro reconoce que ofreció al Ayuntamiento de Barcelona replicar este modelo de forma gratuita, a través de las prácticas de sus alumnos, pero recibió una respuesta negativa por parte del consistorio.

Pese a ello, anima a los centros deportivos a pedir a los dirigentes de barrios, distritos y ayuntamientos los correspondientes permisos para poder celebrar algunas de sus actividades en zonas habilitadas.

Según sostiene Felipe Isidro, “a los gimnasios ya no les basta con reivindicar el mensaje de que venden salud. Deben ir un paso más allá, sobre todo los centros con menos espacio. Por otro lado, los ayuntamientos deben crear y promocionar este tipo de espacios: parques con aparatos y máquinas, que son salud al aire libre”, amplía Isidro.

Este catedrático también cree que, si organizan más actividades al aire libre, los gimnasios podrían canalizar e integrar a parte de aquellos deportistas no abonados que ya realizan actividad física en el exterior, “pero que lo hacen sin el asesoramiento de un profesional competente de un gimnasio”.

ADAPTARSE A LAS MASCARILLAS

Para Felipe Isidro el uso de las mascarillas -subraya, eso sí, que deben ser las quirúrgicas- no debe suponer ningún problema para los gimnasios, que deben aprender a convivir con ellas adaptando ligeramente su actividad. “Los ejercicios, incluso los de alta intensidad, se pueden seguir haciendo. Sólo hay que cambiar un poco la ‘dosis’ y dar más descanso a quien le cueste más”, comenta.

Además, este experto recuerda que hay muchos deportistas de alto nivel, entre los cuales figuran atletas y ciclistas, que ya antes de la pandemia se compraban mascarillas para hacer entrenamientos de hipoxia y simular, de este modo, entrenamientos de altura. “Que sea incómoda para la gente no significa que sea insalubre. El dióxido de carbono no se acumula, hay una ligera acidosis que no da problemas de salud y que, incluso, se busca en entrenamientos de alto rendimiento. El problema radica en no saber adecuar la intensidad de ejercicio a su realización con mascarilla”, puntualiza.

El CEO de Physical Exercise Health Consulting insiste en la necesidad de que el personal de los centros deportivos esté bien formado en fisiología para poder ajustar las distintas actividades que ofrecen con mascarilla a los distintos perfiles de clientes que tienen. Según concluye, “hay estudios realizados con pacientes de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y no hay diferencias en el uso de las mascarillas con el resto. Se puede hacer de todo”.


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