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Reapertura desigual entre los operadores de outdoor

Así será la tienda de montaña post-confinamiento

Los comercios se adaptan a las medidas de seguridad e higiene

guantes tiendas

Las tiendas de montaña reabren o ultiman su reapertura siguiendo los protocolos de limpieza y seguridad estipulados.

(6-5-2020). El retail de montaña ha abierto muy tímidamente este lunes. Los grandes operadores como Barrabés o Vèrtic no han levantado la persiana porque sus tiendas tienen más de 400 metros cuadrados, mientras que medianos y pequeños se preparan para la vuelta con un modelo de establecimiento que cumpla las medidas de seguridad requeridas.

Las tiendas de montaña de menos de 400 metros cuadrados podían abrir sus puertas desde el pasado lunes, 4 de mayo, fecha de inicio de la fase cero del Plan de Transición hacia la Nueva Normalidad diseñado por el Gobierno. En este inicio de la desescalada comercial, los negocios están obligados a establecer un sistema de cita previa con sus clientes y un horario preferente para mayores de 65 años, así como a seguir toda una serie de requisitos de higiene, limpieza y protección. Sin embargo, a tenor de las consultadas realizadas por CMDsport entre los detallistas del sector, el arranque ha sido desigual y no todos los establecimientos de outdoor españoles se han decidido a abrir bajo estas premisas.

Los grandes, vetados

Los principales operadores de la distribución de outdoor por superficie, Barrabés, Camp Base y Vèrtic Outdoor, mantienen sus tiendas físicas cerradas. En el caso de Barrabés y Camp Base, todos sus puntos de venta superan los 400 metros cuadrados, por lo que no disponen aún del permiso del Ministerio de Sanidad para levantar la persiana. Camp Base, por su parte, cuenta tanto con tiendas que superan esta superficie, como la de Parets del Vallès o la de Intermpèrie Barcelona, pero también dispone de locales por debajo de este límite, como el del barrio de Gràcia (Barcelona) o Camp Base Izadi, en San Sebastián. Por el momento, todos continúan cerrados.

Hay muy poco tránsito en las calles y la gente sólo compra lo estrictamente necesario

Reapertura desigual entre pequeños y medianos

La reapertura entre los operadores de montaña de menos de 400 metros cuadrados ha sido desigual. Algunos han decidido reiniciar ya su actividad, otorgando cita previa a los clientes o permitiendo la entrada de aquellos usuarios que llegan espontáneamente si el local no alberga en ese momento a otros posibles compradores. En muchos casos, los comercios no realizan el horario habitual, sino que han acortado la jornada. “El primer día tuvimos movimiento”, asegura un veterano minorista de montaña, “la gente llevaba muchas semanas sin poder comprar en una tienda física y estaba esperando la reapertura”. Pero el mismo detallista indica que ayer martes la afluencia cayó en picado: “Hay muy poco tránsito en las calles y la gente sólo compra lo estrictamente necesario”.

Otras tiendas de outdoor de menos de 400 metros cuadrados han preferido no abrir esta semana y esperar a la entrada de la fase uno, que empezará el próximo lunes 11 de mayo. “Tenemos muchas dudas sobre las medidas que tenemos que aplicar y queríamos abrir con todas las garantías”, sostienen desde un establecimiento andaluz. Además, algunos especialistas de outdoor temen que estos primeros días de desescalada comercial serán poco dinámicos y dicen que no compensa poner el negocio en marcha.

Preparados para el nuevo escenario

Las tiendas de montaña se están preparando para adaptarse al nuevo escenario post-confinamiento. Por el momento, no se sabe durante cuánto tiempo se tendrán que mantener las medidas de higiene, protección y distanciamiento pautadas por las autoridades sanitarias, pero todo apunta a que no serán transitorias. En consecuencia, muchos negocios están aplicando medidas que van desde la higienización de los locales por ozono a la colocación de mamparas de protección, marcas en el suelo para definir la distancia entre clientes y dotación de pantallas individuales para los empleados. También disponen de guantes y patucos para que los clientes puedan tocar y probar los productos, así como geles hidroalcohólicos para facilitar la limpieza frecuente de manos.

Reducción de las zonas de exposición

Algunos detallistas comentan que, para promover el distanciamiento y evitar contagios, se verán obligados a reestructurar la disposición de sus tiendas y reducir las zonas de exposición. De este modo, propiciarán que los clientes deambulen por el establecimiento más separados entre sí. Los minoristas son conscientes de que mostrar menos producto juega en contra de sus propias ventas, ya que “el cliente no compra lo que no ve”, y sobre todo en un momento en el que el usuario se ha acostumbrado a consultar un catálogo muy amplio de artículos en Internet y lo quiere es, precisamente, cantidad y variedad. “Tenemos que hacer entender al consumidor que la situación ha cambiado y que las tiendas físicas tendremos menos producto en exposición”, defienden.

 


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