ESENCI@L

Llegando a los 6 millones de euros de facturación

Bestard aspira a batir su récord histórico de ventas este año

bestard

Calzados Bestard confía en no tener problemas de stock en los últimos meses de este año, si bien recomienda a sus clientes que sean previsores con sus compras.

(17-9-2021). Calzados Bestard ve factible superar su propio récord de facturación este 2021 si se mantiene el ritmo de ventas actual. Tras quedarse ligeramente por debajo de los 5 millones en 2020, la marca aspira a alcanzar los 6 millones de facturación en un año que aún guarda muchas incertidumbres. 

“Es difícil de decir por ahora, pero si todo va bien y mantenemos el ritmo al que vamos haremos un año récord”, admite el director comercial de Calzados Bestard, Mats Lindholm. Tras cerrar un primer semestre muy fuerte a nivel de ventas, la marca celebra que tanto el mercado nacional como los internacionales “están tirando muy fuerte”. De mantener el ritmo actual hasta finales de año, la empresa lograría superar los cerca de 5,3 millones obtenidos en 2018, hasta ahora su mejor registro histórico, y alcanzar los 6. “Estamos sorprendidos porque se mantiene el auge que empezó tras el confinamiento”, destaca.

Bestard logró remontar sus ventas en el segundo semestre  de 2020 para repetir una cifra ligeramente por debajo pero muy parecida a la obtenida en 2019, unos 5 millones. Este 2021 ha arrancado con fuerza, y esperan cerrarlo con un segundo semestre que se parecerá al del año pasado.

Lindholm precisa que pueden ser varios los factores que, en la actualidad, ayudarían a explicar el por qué del alto volumen de pedidos recibidos. De entrada, asegura no saber con seguridad si se trata de un nivel de demanda “real” por parte del cliente final o, por el contrario, hay “miedo” por parte de las tiendas, que optan por abastecerse para encarar esta temporada con stock suficiente.

Por otro lado, Lindholm reconoce que aunque “es difícil saber el nivel de demanda de esta temporada”, en Bestard optaron por “ser previsores” y realizar una apuesta “valiente” que les permitiese mantener la programación prevista con los proveedores con tal de poder afrontar el inicio de esta temporada con “bastante stock disponible”. La falta de producto en el mercado es uno de los aspectos que han podido jugar a su favor, según el director comercial de la marca. Estos ingredientes se unen al boom que viven los deportes outdoor desde el verano de 2020.

Tiendas previsoras

Al tener una fábrica propia, Bestard se ha caracterizado tradicionalmente por ser bastante flexible con las tiendas a nivel de programación. “Siempre hemos permitido que vayan comprando sobre la marcha lo que necesiten, este servicio ha sido un argumento de venta para nosotros”, apunta Lindholm, quien recomienda sus clientes, eso sí, que sean más previsores.

“Recomendamos que, si quieren estar seguros de tener material, planifiquen bien sus compras con antelación, porque tal vez no podamos garantizar que haya todos los modelos y tallas disponibles a lo largo de los próximos ocho o nueve meses”, comenta.

El director comercial de Bestard justifica esta advertencia debido a la falta de materia prima, de componentes y también a los problemas logísticos que sufren algunos de sus proveedores.

Lindholm, en todo caso, admite que en las últimas semanas ya han detectado “pedidos por parte de algunas tiendas más grandes de lo habitual, tal vez para abastecerse”. Una estrategia que, si bien puede convertirse en arriesgada en caso de no haber demanda, cree que terminará siendo satisfactoria si se mantiene el ritmo actual de ventas a los clientes finales.

BUEN RITMO DE VENTAS INTERNACIONAL

España aglutinaba, históricamente, alrededor del 75% de las ventas de Bestard. Un porcentaje que se ha visto reducido hasta, aproximadamente, el 70%, gracias al buen rendimiento registrado en algunos mercados extranjeros como Gran Bretaña, Francia, Alemania, República Checa, Estados Unidos o los países escandinavos.

“Lo bueno de estos mercados es que nos piden muchas botas robustas, unos modelos muy apreciados en algunos países, que cada vez se fabrican menos y que nosotros hemos seguido haciendo”, constata. Este tipo de modelos, asegura, también vuelven a cobrar fuerza en España, donde en las últimas dos décadas ha habido una tendencia mayoritaria hacia calzado más ligero y flexible.


No hay comentarios

Añade el tuyo