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Las dificultades para encontrar buenos vendedores de montaña

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(29-6-2017). Las complicaciones para encontrar vendedores son comunes a los distintos canales del mercado deportivo y las tiendas de montaña no escapan a ellas. Algunos detallistas de este sector comentan que el hecho de practicar alguna disciplina outdoor no es siempre sinónimo de ser un buen vendedor.

El canal especializado de tiendas de montaña en España cuenta con comercios grandes, medianos y pequeños. La mayoría responden a las dos últimas tipologías y en ellos prima el componente familiar, por lo que la contratación de personal es más escasa o incluso no se llega a fichar gente externa. Es el caso de Esports Nabés, en Girona. Jordi Bes, copropietario, explica que su establecimiento es un negocio familiar y que nunca se ha visto en la tesitura de contratar empleados porque todas las personas que trabajan en él son de la familia.

Otras tiendas también tienen una estructura pequeña pero, además de su responsable, pueden contar con uno o dos trabajadores. Es, por ejemplo, la situación de K2 Planet, en León, que dispone de una dependienta que lleva varios años trabajando en la empresa. El propietario del negocio, José Gabriel García, indica que “he tenido empleados que han funcionado bien y otros que han funcionado fatal, a veces no es tan fácil como parece que la persona encaje en el puesto de trabajo”.

¿Vendedores con perfil montañero?

El minorista leonés indica que precisamente las personas con un perfil de montañero son las que no han acabado de cuajar en el comercio, mientras que con los que no practican estas disciplinas ha pasado todo lo contrario. “Hay quien piensa que es importante practicar algún deporte de montaña para vender el material, pero yo creo que es más bien cuestión de aprender del producto, mostrar interés, saber de qué va. No hace falta haber subido al Mont Blanc”, opina.

Lo más importante es que tengan ganas, visión comercial y sepan atender al público

Con él está de acuerdo Ángel García, propietario de La Tierra, un negocio con una estructura de mayores dimensiones y que cuenta con dos puntos de venta en Murcia. A su juicio, lo más importante no es que los dependientes sean unos ‘forofos’ de las actividades en la montaña, sino “que tengan ganas, visión comercial y sepan atender al público”.

Otros comerciantes prefieren, por el contrario, que el personal tenga experiencia en la práctica de estos deportes. Así lo declara Miguel Fernández, propietario de Deportes Sherpa, en Granada, quien indica que desde la tienda siempre se ha buscado el perfil de un aficionado a la montaña, ya que conocerá mejor el material que tiene que vender. El detallista matiza que la pega es que estas personas acostumbran a preferir un trabajo que les permita tener más horas libres para estar en el monte, lo que dificulta su permanencia.

Cuestión de formación

José Luis Rendueles, propietario de Ludoaventura, defiende que la formación del personal es crucial para que sepa atender y asesorar correctamente al cliente final. “La gente que trabaja en la tienda lleva años conmigo y ha ido aprendiendo el oficio aquí”, asegura. No obstante, también se muestra partidario de que los trabajadores practiquen algún deporte de montaña porque “de este modo es más fácil explicar y vender el material, teniendo en cuenta, sobre todo, que el consumidor está cada vez más informado antes de venir al comercio”.

El consumidor está cada vez más informado antes de venir al comercio

El especialista asturiano explica que su plantilla crece en los meses de invierno, cuando suele contratar a algún guía de montaña que tiene menos trabajo como tal en los meses de frío que en los de calor. Eso sí, lamenta las trabas administrativas para contratar a una persona de manera discontinua y subraya que “el Estado debería ser más ágil y flexible en este sentido”.

Estabilidad

Las tiendas consultadas apuntan que, en los últimos años y en líneas generales, las plantillas de sus respectivos establecimientos se han mantenido bastante estables. José Gabriel García insta a una reflexión final: “Se habla mucho sobre los problemas o dificultades para contratar personal, no sólo en las tiendas de montaña sino en todo tipo de comercios o locales de restauración, pero mi pregunta también es ¿y cómo son los jefes?”.


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