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Tiendas offline de montaña defienden su supervivencia frente al canal online

tiendas offline de montaña

Las tiendas offline de montaña consultadas aseguran que el cliente aún quiere ver y tocar.

(19-9-2016). A pesar del progresivo incremento de las ventas online, las tiendas offline de montaña se muestran convencidas de que son necesarias para el cliente final y los propios proveedores.

“Las tiendas especialistas somos las que marcamos el ritmo independientemente de lo que diga Internet”. Así de contundente se manifiesta José Luis Rendueles, propietario de Ludo Aventura, en Gijón, quien asegura que las tiendas offline de montaña son “necesarias” porque “el producto hay que probarlo en algún sitio, el comprador no se va a conformar con mirarlo en una pantalla de móvil”.

Malas experiencias online

Algunos minoristas hablan de malas experiencias de compra en operadores online que han hecho que el cliente vuelva a apostar por el canal tradicional. José Gabriel García, propietario de K2 Planet (León), aprecia que “hay usuarios que se han cansado de comprar por Internet. No se han quedado satisfechos y prefieren volver a la tienda de siempre”.

También Miguel Pérez, propietario de Deportes Sherpa, en Granada, sostiene que el ‘boom’ del comercio electrónico se ha enfriado un poco: “Parecía que los operadores online se iban a quedar con el mercado, pero las tiendas especializadas, ya sea por el asesoramiento o el servicio que prestamos, seguimos teniendo nuestra parcela. Esto no significa que el cliente no mire ni compre en Internet, pero, en el mercado de los deportes outdoor, la especialización es más importante que en otros sectores, lo cual nos favorece”.

José Gabriel García confía igualmente en que “vuelva a primar el servicio”, pero, sin embargo, dice que el asesoramiento lo da por perdido porque “hoy día en Internet se habla de todo y los usuarios dan más credibilidad a la opinión de un foro que al detallistas especializado”.

Ofrecer “experiencias de vida”

Jordi Bes, propietario de Esports Nabés, sugiere que los comercios offline tienen que intentar vender “una experiencia de vida” y poner a disposición del cliente un espacio donde pueda comunicar sus inquietudes, compartir vivencias, comprar lo que necesita y, en definitiva, “salir con la sensación de haber pasado un buen rato”. El minorista recuerda que Internet “no puede ofrecer esta experiencia al comprador”. Bes subraya que sendos canales, offline y online, convivirán en el futuro y también cree que habrá grandes operadores online, muy especializados en deportes de montaña, que se comerán a los pequeños e-commerce.

Miguel Pérez añade a todo lo anterior que el exceso de información que existe en Internet puede “saturar y confundir” al comprador final. En su opinión, el cliente más técnico tiene la necesidad de recibir asesoramiento por parte del detallista especializado.

Construyendo marcas

Las tiendas consultadas comentan, asimismo, que los proveedores necesitan la continuidad del canal especialista tradicional porque son ellas las que ayudan a ‘construir’ las marcas. José Luis Rendueles enfatiza que “Internet está descontrolado y las marcas tienen que cortar la situación. No pueden dejar que se tiren los precios porque, de este modo, se está desvirtuando su producto”. No obstante, el minorista percibe que “hay algún movimiento por parte de las marcas en este sentido ya que comprenden que, si quieren posicionarse, necesitan a las tiendas, que tenemos un poder de convicción sobre el consumidor del que carece Internet”.

José Gabriel García también insta a los suministradores a que muestren más flexibilidad y a que “controlen los precios y retiren el producto a aquellos operadores que rebajan constantemente los precios”.

 


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