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Diario de confinamiento (VII): El homefitness presagia la rotura de stocks

rotura de stocks de homefitnesspor el confinamiento

Algunos proveedores de productos de fitness ya anuncian que les quedan productos sólo para esta semana.

(24-3-2020). El confinamiento ha dado alas a una intensa campaña de promoción de la práctica deportiva en casa que está dejando al borde de la rotura de stocks a los ecommerce y los suminisradores de productos de homefitness. Tiendas y proveedores reconocen esa situacion por la imposibilidad que tendrán de abastecerse desde China hasta dentro de tres o cuatro semanas.

Los e-commerce y proveedores de productos de fitness doméstico vivieron la semana pasada un claro apogeo de ventas. Mientras algunos, como el CEO de Fitnessdigital, José Rodríguez, prefieren evitar el mostrar signos de euforia calificando el auge de sus ventas como un simple “repunte”, otros exclaman aquello que se dice en ciertos mercadillos: “me lo quitan de las manos”. Lo cierto es que el mercado del homefitness está viviendo, en plena crisis del coronavirus, uno de los momentos comerciales más dinámicos de su historia reciente. Empezaron con las cintas de correr, siguieron con las bicicletas, “pero ahora ya es cualquier accesorio que sirva para hacer ejercicio en casa (esterillas, mancuernas…”, según me comentaban ayer fuentes de una de las empresas líderes de este sector.

Esa circunstancia también la están viviendo las ventas de rodillos para rodar en bicicleta convencional (sobre todo de carretera) en modo estático.

La demanda de productos para actividad física doméstica está creciendo hasta tal punto que algunos suministradores llegan a situar estos artículos como ‘best sellers’ de este periodo, junto con los rollos de papel higiénico o los congeladores. “El otro día un consumidor me compró tres bicicletas de ciclo indoor. Dijo que una era para él, y las otras para su cuñado y su hermano”, me explicaba un proveedor entusiasmado.

NUMEROSOS FOCOS DE DEMANDA

La demanda llega de ciclistas, de corredores, de montañeros, de futbolistas, de deportistas de élite, de gente que iba al gimnasio, de gente que no lo había pisado antes. El confinamiento que ha dejado a la grandísima mayoría de la sociedad en casa y sin la opción de salir a hacer deporte, de entrenar, ha provocado que un gran número haya decidido compensar de algún modo la falta de ejercicio físico.

La demanda de productos de fitness también llega de los propios gimnasios. Algunos, según me explicaba ayer por la tarde un suministrador, han contactado con los proveedores para ver si éstos les pueden crear el ‘pack de supervivencia fitness’ para que sus abonados puedan seguir desde sus domicilios particulares las sesiones que emiten a través de las redes sociales o de su web. El acuerdo consiste en decirles a los usuarios de los gimnasios dónde pueden comprar ese ‘pack’ y esos abonados pueden comprar los productos necesarios beneficiándose de un descuento gracias a previa identificación mediante un código específico como socios del gimnasio. Es un caso de ‘win-win-win’. Gana el abonado (descuento), gana el proveedor (ventas) y gana el gimnasio (en numerosos casos, obtiene una comisión del proveedor sobre las compras efectuadas por sus abonados).

PRÓXIMOS A LA ROTURA DE STOCKS

Pero este trepidante ritmo que llevó la venta de productos para homefitness en España durante la pasada semana, y que se estaría manteniendo también durante esta segunda semana de confinamiento, podría truncarse pronto.

La causa de ello será la previsible rotura de stocks que van a sufrir la mayoría de proveedores y establecimientos online al no poder hacer las pertinentes reposiciones procedentes, en su grandísima mayoría, de China. Según coinciden varios proveedores, “a causa de la interrupción de la producción que sufrieron allí durante cinco semanas por culpa del Covid-19, los primeros pedidos no llegarán aquí hasta dentro de tres o cuatro semanas”

Otro proveedor me reconocía ayer que “esta semana nos quedaremos con el almacén vacío”. Y el almacén no es precisamente pequeño. Nada más y nada menos que 14.000 metros cuadrados. “No nos había sucedido nunca antes”, asumía ayer dicho proveedor.

También desde Fitnessdigital, el Ceo de este ecommerce que lidera el canal español especialista en la venta de productos fitness, compartía el mismo temor: “no vamos a poder hacer reposiciones y vemos que, pese a haber avisado a los proveedores de que nos vayan surtiendo preferentemente, ellos también van a quedarse sin producto a causa de la falta del suministro que les llega de China”.

Y DESPUÉS, ¿QUÉ?

Preguntados sobre si esta ‘fiebre’ por el fitness doméstico puede provocar que en el escenario post-confinamiento aquellos que iban al gimnasio decidan abandonarlo para seguir entrenando en casa, los proveedores consultados coinciden en duda que eso se produzca. Prácticamente todos ellos señalan que “tuna vez se levante el confinamiento actual, la gente lo que tendrá son ganas de salir a la calle, de volver a encontrarse con la gente. Los que iban al gimnasio, volverán a él, porque saben que el gimnasio les ofrece más que lo que tienen en casa. Por más clases que puedas hacer por internet, en el gimnasio tienes el asesoramiento directo y personalizado del entrenador, el contacto con la gente. Lo de ahora es estrictamente provisional”.

Otros proveedores apuntan que “muchos que se han comprado productos para ejercitarse en casa o que han ‘descubierto’ las sesiones de fitness a través de internet durante este confinamiento pueden quedar ‘enganchados’ a la práctica deportiva y, pese a no haber ido nunca antes al gimnasio, proponerse acudir a él”.

‘CAMPAÑA PUBLICITARIA’ DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA

Al final, todos los proveedores coinciden en la misma conclusión: “el actual periodo está actuando como una especie de ‘anuncio’ de la práctica deportiva entre los ciudadanos y si los gimnasios saben aprovechar esta ‘campaña publicitaria’ actual pueden contar con un potencial de clientes superior al que tenían antes del confinamiento. En sus manos estará el poder y saber atraer a esa clientela”.

Esos presagios parecen ser compartidos por el Ceo de Fitnessdigital quien reconoce que, antes del arranque del fenómeno low cost, habíamos llegado a tener 12.000 pedidos al mes de productos fitness. Sin embargo, con el desarrollo de ese concepto de centros low cost y la crisis que estalló en 2008, vimos como la gente consideraba más rentable ir a un gimnasio low cost que comprarse una máquina para ejercitarse en casa”.

El tiempo dirá.


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