ESENCI@L

La posibilidad de hacer deporte al aire libre durante la cuarentena aportaría nuevos usuarios

El consumidor post-confinamiento podría ser más proclive al online y el low-cost

consumo post confinamiento

Vinyals prevé que, una vez acabado el aislamiento, el consumidro tendrá miedo de acudir a establecimientos que impliquen un intenso contacto físico entre personas.

(6-4-2020). El experto en psicología del consumidor Albert Vinyals dice que es muy difícil predecir cómo se comportará el consumidor a partir del ‘día cero’ del post-confinamiento ya que nos encontramos ante una situación totalmente nueva. No obstante, nos da algunas claves a continuación.

consumidor

Albert Vinyals es doctor en Psicología del consumidor y profesor de la Escodi.

Muchas ganas de salir pero también miedo. Estas son las dos emociones que, según el doctor en Psicología del consumidor Albert Vinyals se entremezclarán una vez acabado el periodo de confinamiento por el Covid-19. El experto, profesor en la Escola Superior de Comerç i Distribució de Cataluña (Escodi), explica que este ‘miedo’ del que habla tendrá una doble vertiente: la incertidumbre por la situación económica y el temor a acudir a establecimientos que supongan un contacto físico más intenso entre las personas. “Al principio, a nadie se le ocurrirá llevar a su hijo a un chiquipark”, pone como ejemplo. Sin embargo, en aquellos comercios donde se pueda mantener un cierto distanciamiento y que no impliquen la interacción con muchas personas, como es el caso de las tiendas de deporte, no augura problemas en este sentido.

El día después

Vinyals no prevé un día en el que se abran todas las tiendas y se vacíen las estanterías porque la vuelta a la normalidad, tal como vaticinan los expertos y se ha visto en China, será gradual. Esto no evitará que los ciudadanos afronten estos primeros días post-confinamiento con muchas ganas de salir y de comprar, pero después bajarán el ritmo bien por la pérdida real de poder adquisitivo debido a la situación laboral o por la denominada ‘pobreza percibida’, es decir, el temor al consumo por la percepción del entorno. Una situación que, tal como recuerda, ya se hizo patente en la crisis de 2008, cuando muchas personas redujeron sus gastos o cambiaron sus hábitos de consumo a pesar de que sus condiciones salariales no habían cambiado.

Auge del low-cost

El doctor en Psicología indica que una de las consecuencias de la crisis financiera del 2008 sobre el consumo fue el ‘boom’ del low-cost, una tendencia que llegó a todos los sectores de actividad y a la que todo el mundo se apuntó independientemente de su situación económica. En su opinión, esta nueva crisis generada por la alerta sanitaria no cambiará unos hábitos que ya están muy instaurados en la sociedad de consumo como esta polarización hacia el low-cost, sino que podría incluso reforzarla.

Todos los hábitos que comporten un beneficio perdurarán tras el confinamiento

Las plataformas online, también beneficiadas

Albert Vinyals sostiene que, durante estos días de teletrabajo y aislamiento social, todos hemos adquirido nuevos hábitos de consumo, impuestos tanto por el cierre del comercio físico como por los cambios en nuestra rutina, que van desde el aumento del consumo de pantallas y entretenimiento en el hogar a una alimentación más planificada o un descenso de la compra de ropa. Unos hábitos que, según apunta, cambiarán previsiblemente una vez recuperada la normalidad. Eso sí, el psicólogo aprecia que el confinamiento también nos está aportando un “aprendizaje intergeneracional” que hace que los más jóvenes aprendan de los adultos y, sobre todo a la inversa, ya que los mayores se lanzan al comercio electrónico gracias a sus hijos.

Efectivamente, las plataformas de comercio electrónico detectan la entrada de nuevos usuarios y confían en retener a una parte de ellos cuando se levante el aislamiento. Vinyals afirma que “todos los hábitos que comporten un beneficio perdurarán y, en algunos aspectos, así sucede con el comercio online, que supone un ahorro de tiempo y es muchas veces más económico”.

Refuerzo de los valores post-materialistas

En estos días de emergencia sanitaria han aflorado acciones de solidaridad entre las marcas de distintos sectores, lo cual ha hecho crecer su valor emocional. “Los sellos que lo hagan con sinceridad y que realmente ayuden serán más bien vistas por el comprador, que querrá un poco más a estas marcas”, argumenta el profesor de la Escodi, quien añade que “todos tenemos una memoria emocional y esta percepción de las marcas perdurará después del confinamiento”.

El consumidor mostrará más sensibilidad hacia aquellos negocios con políticas firmes de responsabilidad social corporativa

Vinyals sopesa que la crisis del Covid-19 hará que, aunque el consumidor estará muy pendiente de su presupuesto, también mostrará más sensibilidad hacia aquellos negocios con políticas firmes de responsabilidad social corporativa y estará más atento al respeto de la sostenibilidad y el comercio de proximidad. Es una tendencia aún pequeña –se calcula que la abraza entre el 2 y el 4% de los consumidores- pero que podría ir a más.

¿Y si el Gobierno permite hacer deporte estos días?

El Gobierno está analizando la posibilidad de, con las medidas de seguridad y distanciamiento oportunas, permitir el deporte al aire libre durante la cuarentena, al igual que se está haciendo en otros países. Vinyals cree que, si esto sucede, “mucha gente se lo planteará y adquirirá un hábito nuevo que le llevará a tener que equiparse. Cuando aparece una necesidad nueva se produce una compra”.

Albert Vinyals ha escrito un artículo sobre el consumidor post-confinamiento en su blog

 


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