ESENCI@L

RESPETUOSAMENTE SUYO

Final de año

(23-12-2013). Acabamos 2013 con la sensación de que las cosas están algo mejor que hace un año. Al menos, eso sentimos muchos de los que seguimos en pie, tras tantos y tantos años ya de jugárnosla cada vez que iniciamos un nuevo ejercicio.

La campaña blanca de este año ha arrancado con más ánimos y mejores resultados que los del año pasado. El Puente de la Constitución registró un mayor dinamismo comercial que el de 2012. Noviembre ha vuelto a recabar, como los dos meses anteriores, una nota de su sell out mejor que el mes análogo del año pasado. Como decía, pues, parece que concluimos este 2013 mejor que lo iniciamos.

Porque, aunque con su solidaria presteza el cerebro nos dota de cierta amnesia para sobrellevar mejor los malos tragos, es evidente que los primeros seis meses de este 2013 fueron realmente muy duros. La ‘resaca’ del nefasto último tramo económico de 2012, con la ‘guinda’ de su horrenda campaña navideña, dejaron los ánimos muy decaídos; el de los consumidores y el de los detallistas y el de los suministradores. Por eso, el canal multideporte y el de ciclismo, por ejemplo, vivieron este año el primer semestre más adverso de su historia.

Desconozco si este 2013 habremos tocado fondo ya, como no cesan de asegurarnos los voceros de los partidos, los gobiernos y las entidades bancarias. Lo que sí esperamos todos, cuando menos, es dejar de caer, pues todos nos hemos ido acoplando ya a este estadio de economía de guerra en que nos metieron ya hace cinco años y andamos muy ajustados.

Pero ajustados, o adaptados, o recortados, los que seguimos en pie sabemos que lo que ha quedado es el percal que realmente nos correspondía y el que habrá que exprimir. Por supuesto, si es que es cierto lo que dicen del ‘fin de la caída’, eso no garantiza que cese la desaparición de marcas, ni tiendas, ni gimnasios. Las crisis no mueren súbitamente, ni las reactivaciones surgen de la noche a la mañana.

2014, tal vez, sea el inicio de una nueva etapa. Pero que nadie espere milagros, porque una de las lecciones que nos ha deparado el nuevo escenario es que, por más que se encumbre al low cost, aqui nadie regala nada. No nos tocará otra, pues, que seguir luchando con tesón, talento e ilusión, como hemos venido haciendo hasta ahora.

En nombre propio y del equipo de CMD: ¡ánimos y felices fiestas!


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