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ESENCI@L

Tras la era dorada del 'boom' de la construcción previa a 2008

El retail de nieve pierde la mitad de tiendas en una década

Se ha convertido en uno de los canales con mayor concentración

esqui

El retail del esquí ha sido uno de los segmentos de la distribución deportiva que más ha acusado la concentración.

(8-1-2020). El comercio español de deportes de nieve ha sido uno de los segmentos del retail deportivo más afectados por la concentración en la última década. Desde el esplendor de los años del auge de la construcción, los detallistas estiman que la cifra de tiendas se ha reducido a más de la mitad.

La concentración de operadores ha salpicado a todos los segmentos de la distribución deportiva española, pero este fenómeno ha sido aun más acusado en el retail de nieve, que dibujaba hace 10 años un panorama bien distinto al actual. En 2010, el mercado del esquí ya sufría los estragos de la crisis económica después de unos años de bonanza, cuando el ‘boom’ de la construcción impulsó la llegada de nuevos aficionados, con una especial incidencia de un público joven que se sumaba al snowboard.

La recesión cortó en seco esta tendencia alcista y complicó la situación del comercio de nieve que, al igual que el de otros sectores, también empezó a acusar la competencia de los operadores online y el cambio de hábitos de los consumidores. Las condiciones meteorológicas también han sido determinantes y han acabado de decantar las campañas de los últimos años, que han arrojado un balance menos negativo cuando la nieve y el frío han acompañado.

La cifra de esquiadores se estanca

Según los datos de la Asociación Turística de Estaciones de Esquí y Montaña (Atudem), en la temporada 2010-11, las estaciones asociadas alcanzaron los 5,52 millones de esquiadores, lo que supuso un retroceso del 6,6% frente a los 5,91 del año anterior. En la última campaña 2018-19, la afluencia se elevó a 5,67 millones, es decir, un 2,7% más que hace nueve años.

Estas cifras han sido, no obstante, las más altas de la década, que marcó su valor más bajo en la temporada 2011-12, cuando se registraron 4,5 millones de esquiadores. Aunque este valor ha ido creciendo, el reto de las estaciones es volver a alcanzar los 6,59 millones de esquiadores que se lograron en la campaña 2008-09.

La distribución tradicional paga el pato

El descenso en la cifra de esquiadores, la irrupción de los operadores online y la ‘ofensiva’ de Decathlon, que ha reforzado tanto sus puntos de venta como su apuesta por los deportes blancos, han castigado a la distribución tradicional de nieve.

La reducción de los márgenes ha llevado no sólo al cierre de tiendas especializadas sino que también han sido muchos los establecimientos multideporte que han abandonado este nicho en busca de disciplinas más rentables y menos sujetas a la estacionalidad.

Mayor criba en el comercio urbano

Las tiendas de ciudad se han visto más perjudicadas que las ubicadas en las estaciones, ya que estas últimas se han beneficiado de una tendencia que se ha reforzado en los últimos años: el auge del alquiler. La disponibilidad de gamas más altas y la reducción de la cifra de días anuales de esquí han conducido al esquiador hacia el alquiler en detrimento de la compra. Y aunque muchas tiendas de ciudad han incorporado este servicio, el cliente prefiere alquilar en estación para no cargar con el material.

De este modo, la última década nos deja el cierre de tiendas míticas como FOSS, en Madrid, el comercio perteneciente a los hermanos Fernández-Ochoa; Esports Mañanés, en pleno centro de Barcelona; Yordas Sport, en León, uno de los pioneros del esquí en el norte; o, más recientemente, Deportes Tornal Moya, en Madrid, que cerró sus puertas en verano de 2018.

Junto a estas emblemáticas enseñas, han sido también muchos los pequeños comercios que se habían inaugurado con el crecimiento de los deportes blancos y que se vieron obligos a cerrar después. A falta de datos oficiales, los detallistas del sector estiman que el parque de tiendas de nieve se ha reducido como a mínimo a la mitad en esta década.

Los fuertes, mejor posicionados

En el otro extremo, se puede decir que los ‘supervivientes’, aunque no exentos de dificultades, se han hecho más fuertes y han ganado en posicionamiento. Cabe mencionar, por ejemplo, los casos de Cuylás, con siete puntos de venta entre Madrid, Barcelona y Baqueira; Skimarket, que en 2017 unificó sus dos tiendas en un único local de 750 metros cuadrados en Las Rozas; o Barrabés Esquí y Montaña que, con 7 puntos de venta que suman 5.500 metros cuadrados y una facturación de 24,5 millones de euros en 2018, sigue siendo líder de estos mercados por ingresos y superficie.

La distribución online también se concentra

La concentración no ha afectado únicamente a los comercios offline sino que también el canal online ha acusado este fenómeno. Los grandes operadores centroeuropeos han extendido sus tentáculos y han conquistado a un esquiador que, al igual que el resto de consumidores, está ávido de descuentos. Las malas temporadas han facilitado la acumulación de stocks y su consecuente salida posterior en forma de descuentos y ofertas.

Pero no sólo las webs de esquí extranjeras triunfan en España. Según los rankings elaborados por CMDsport sobre las tiendas online de nieve mejor posicionadas en nuestro país, la española Snowinn, del grupo de venta online de material deportivo Tradeinn, es el portal específico de venta de productos de esquí y snowboard mejor situado en España.

 


Hay 1 comentario

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  1. El Observador

    Normal, ir a esquiar y toda la parafernalia que implica a su alrededor roza a día de hoy la actividad de lujo con los actuales precios y los actuales salarios que no han ido incrementándose de igual forma.

    Y lo de tirarrte luego 4 horas de caravana para volver a casa ya ni hablamos.


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