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Los alquileres de esquí, pendientes de las nevadas

alquileres de esqui

(18-1-2016). La bajada de las temperaturas de los últimos días ha mejorado el parte en las estaciones, lo que da esperanzas al sector. Los responsables de alquileres inciden en que este servicio está aún “más perjudicado” que la venta por la falta de nieve.

Begoña Rivera, responsable de Roca Roya, en Cerler, comenta que “las dos últimas temporadas no son las mejores para analizar la evolución de los alquileres de esquí porque han sido flojas y este servicio es el primer perjudicado”. Eso sí, reconoce que, en general, crece la tendencia del cliente a alquilar porque “la gente no quiere ni cargar con el material ni hacer mantenimiento”.

Desde Twinner Skiman, en Zaragoza, su responsable de deportes de nieve, Miguel Salinas, coincide en que “al igual que en el resto de aspectos de este negocio, el alquiler también está afectado por la falta de nieve, es crucial. Nuestro perfil de cliente es el de un esquiador que sube en el día o el fin de semana y esta Navidad se vio afectado por las anulaciones de últimas hora debido a la ausencia de unas buenas condiciones para los deportes blancos”.

Y es que hay tiendas de ciudad que también apuestan por este servicio. Es también el caso de Base Esports Josep, en Figueres. Su gerente, Anna Aparicio, indica que “está claro que los comercios urbanos estamos en desventaja respecto a los de estación en este tema, pero nosotros también nos aprovechamos de nuestra cercanía a las pista. Los fines de semana salen autobuses hacia las estaciones y hay gente que prefiere salir ya de casa con el equipo, sin tener que hacer colas ni esperar por el material cuando llega”.

Arranque complicado en Sierra Nevada y la Cordillera Cantábrica

También desde Sierra Nevada, donde las últimas nevadas han permitido ampliar el número de pistas esquiables, Carlos Dueñas, de Pascual Ski, aprecia que “el alquiler ha ido a más porque los equipos que se ofertan son mejores, los niños crecen y, en definitiva, el cliente quiere la comodidad que supone no trasladar el material. Pero si la temporada no se anima y hay unas buenas condiciones de nieve, este negocio se ve tanto o más perjudicado que la venta”.

Esto es precisamente lo que ha pasado hasta la fecha en la Cordillera Cantábrica, donde las estaciones no lograron abrir hasta este último fin de semana. José Baquero, propietario de la tienda Skimal, dice que “con las pistas cerradas, lo único que conseguimos alquilar hasta la fecha fueron raquetas de nieve”. En su caso, el alquiler aporta en torno al 30% del volumen de negocio, un porcentaje que también va creciendo por la creciente tendencia del aficionado a alquilar.

La crisis también afecta

Aunque son muchas las voces que apuntan que, en el caso del mercado de la nieve, las condiciones meteorológicas pesan más que la situación económica, los responsables de alquileres hacen hincapié en que la crisis también perjudica a este servicio. Así lo manifiesta Nino Moga, gerente de Deportes Moga (Baqueira), quien sostiene que “aunque la tendencia general del alquiler es al alza, ahora también está un poco estancado por la crisis. El esquiador ha acortado su estancia en la estación, pero también es cierto que el aumento de la rotación nos ayuda a compensar”.

Por su parte, Ana Galindo, responsable de Deportes Galindo, en Candanchú, habla de “un pequeño repunte” en los dos últimos años, si bien aprecia que “en estos años de crisis también se ha visto tocado y ha registrado un bajón respecto a las cifras de años anteriores”.


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