FITNESS

El franquiciado de Anytime Fitness Igualada, Adrián Parera, nos explica su experiencia

Anytime Fitness, la primera cadena que sufrió el confinamiento perimetral en España

"En un principio, nos sentimos completamente desamparados"

anytime-fitness-igualada

Hacía apenas medio año que Anytime Fitness Igualada había abierto sus puertas. Su propietario, Adriàn Cabrera, que también cuenta con un centro en Mataró, poco podía imaginar que sólo seis meses después de abrir la persiana de su establecimiento de Igualada se vería 'cercado' perimetralmente.

(12-3-2021). La comarca catalana de la Conca de Ódena fue la primera del Estado español que sufrió un confinamiento perimetral a causa del estallido de la pandemia del Covid-19. La cadena Anytime Fitness fue la primera en tener un efectivo bajo aquel régimen. El propietario de Anytime Fitness Igualada, nos explica su experiencia.

El 12 de marzo del año pasado, un brote por Covid19 en el Hospital de Igualada llevaba a la Generalitat de Catalunya a convertirse en la primera comunidad autónoma del Estado español que decretaba un confinamiento. Fue en la comarca de la Conca de Òdena, donde se encuentra la ciudad de Igualada. La medida supuso que a partir del viernes 13 de marzo, los 70.000 vecinos de aquella comarca no pudieran entrar ni salir de la zona delimitada por los Mossos d’Esquadra.

Adrián Cabrera, gerente del gimnasio Anytime Fitness Igualada y residente en Terrassa, vio vetado el acceso a la ciudad donde tenía su negocio. Pese a ello, sí pudieron seguir trabajando los cinco empleados que dispone la instalación. Adrián Cabrera recuerda que aquellos primeros días fueron “muy impactantes porque no habíamos vivido nunca nada igual”. El empresario reconoce, no obstante, que “las informaciones de una semana antes sobre un brote y que el Hospital de Igualada estaba desbordado ya nos hicieron presagiar que pasaría algo”.

Desamparo inicial

Sin embargo, como recuerda el franquiciado,  ese ‘algo’ se tradujo en mucha incertidumbre. Cabe señalar que Adriàn Cabrera regenta otro gimnasio en Mataró. Según evoca sobre aquellos días, “la información que nos llegaba de la Generalitat era escasa y muy confusa”.

En aquel primer instante la principal preocupación fueron los socios a los que “se les ofreció toda la información de la que nosotros disponíamos, que tampoco estaba completa”. También lamenta una falta de apoyo inicial por parte de la central, que Cabrera la excusa argumentando que “quizás no se habían dado cuenta de nuestra situación, ya que fuimos los primeros”, afirmando que si bien “al principio no percibimos gran apoyo”, con el paso de los días “hubo un cambio y nos sentimos más arropados”.

Primeras bajas

A pesar de implementar rápidamente medidas de seguridad y limpieza, el miedo hizo mella en los clientes traduciéndose en unas primeras bajas que se incrementaron con la aprobación por parte del Gobierno del Estado de Alarma en todo el territorio nacional a partir del 14 de marzo. “Percibimos muchas bajas”, señala Cabrera.

Con todo, el empresario valora positivamente las decisiones tomadas en aquellos primeros días de confinamiento. “Nos centramos en ser muy ágiles tomando decisiones y en la comunicación con los socios. Decidimos congelar las cuotas hasta la reapertura y lo pagado hasta la fecha, compensarlo una vez pudiéramos volver a funcionar, mientras ofrecíamos todos nuestros servicios online de forma gratuita para nuestros socios”.

Adaptación al nuevo escenario

Hacia tan sólo seis meses que Anytime Fitness Igualada había abierto sus puertas cuando la pandemia estalló, encontrándose el gimnasio aún en pleno crecimiento cuando se vió obligado a emigrar al canal online hasta la reapertura en junio. Un momento que Cabrera recuerda que fue significativo porque “a pesar del miedo que había en la sociedad, fueron muchos los clientes que decidieron volver a ejercitarse en nuestra instalación”.

En estos doce meses, Anytime Fitness Igualada ha pasado por otros dos cierres más, el último decretado hasta el pasado 8 de febrero, cuando el club empezó a ver la luz al final del túnel. “Por desgracia, adquirimos experiencia en cierres y reaperturas, y cada vez que se decretó un cierre actuamos con más rapidez comunicándonos con los clientes, congelando cobros y ofreciendo servicio online personalizado”.

Sobre las reacciones de los clientes, comenta haber encontrado “de todo”, “desde gente que se espera a que la pandemia pase para volver al gimnasio, a los que no faltan ni un día e incluso gente que se ofreció a seguir pagando la cuota cuando las congelamos en señal de apoyo a nuestro negocio”.

Previsión de abrir más centros

Transcurrido un año, “se percibe que la gente tiene una intención clara de volver a hacer ejercicio y se ha cansado de los abre-cierra, queriendo todos pensar que no habrá más cierres”, comenta.

Preguntado sobre el futuro del gimnasio, Cabrera señala como prioridad restablecer la normalidad en el centro que, por otra parte, a pesar de pasar por dificultades económicas durante los meses duros de confinamiento “nunca ha peligrado la viabilidad del negocio, ni hemos pensado en cerrar”. Es más, admite tener intenciones de abrir más clubes, si bien se trata de una operación que la pandemia ha parado indefinidamente.

El primer cierre de Anytime Fitness en España

Tim Devereaux, director general de Anytime Fitness en España, admite que no les pilló de sorpresa que se cerraran los primeros gimnasios, pero sí que “el resto se cerrara de forma tan generalizada en tan corto plazo de tiempo”.

El caso de Anytime Fitness Igualada supuso para la cadena Anytime Fitness la primera confrontación con uno de los efectos colaterales de la pandemia, el cierre de instalaciones deportivas. Tim Devereaux, el actual director general de la filial española, apunta al respecto que no les pilló del todo de sorpresa puesto que “sabíamos que el cierre de los centros escolares en algunas comunidades autónomas y el cierre del club de Igualada y de la comarca, iban a ser el preámbulo de un cierre a escala nacional”.

Lo que sí que sorprendió a la cadena es que todo se sucediera en tan poco tiempo. “No pensábamos que el de Igualada fuera el único cierre, pero nos sorprendió que el resto de cierres se produjeran tan pronto y de forma tan general en tan corto plazo”, señala Devereaux.

Un arranque de año prometedor

Por aquel entonces, Anytime Fitness había encarado un excepcional inicio de 2020, creciendo todos sus clubes a marzo de 2020 en un promedio del 10% respecto a marzo de 2019. “Antes de que la pandemia se hiciera real en España, contábamos con un potente plan de expansión para reforzarnos en las zonas en las que ya estábamos y en otras donde aún no habíamos llegado. En ese momento ya habíamos vendido tres nuevos territorios, y aún así en 2020 pudimos abrir dos nuevos clubes en Castelldefels y Viladecans”, resume el directivo.

Respuesta a los franquiciados

Devereaux define aquellos primeros momentos de pandemia como “una absoluta revolución” en la que “tuvimos que responder de forma urgente a una necesidad absolutamente nueva que podría haber puesto entre las cuerdas a nuestros franquiciados y socios”. A lo que añade que “fuimos rápidos y en tiempo récord ofrecimos soporte de 360 grados a toda nuestra red, reforzando el uso de nuestra app, y redoblando nuestros esfuerzos para acelerar la implementanción del entrenamiento en remoto y nuestro coaching model, dando así un mayor empuje a la personalización de nuestros servicios”.

También destaca que “apostamos por la comunicación con nuestros franquiciados y equipamos los centros con todas las medidas higiénico-sanitarias necesarias, así como bajar las cuotas a cero durante los periodos del cierre pero manteniendo el soporte, negociando reducciones con nuestros proveedores y encontrando algunos nuevos. También ayudamos a algunos clubes a renegociar sus alquileres y creamos un sistema de reservas para la comodidad de los clientes”.

Cambio de concepto

Un año después del estallido de la pandemia, la cadena se encuentra en plena redefinición de su propuesta de negocio. “Estamos adaptando nuestro negocio a un modelo cada vez más centrado en el socio, con un trato absolutamente personalizado. Nuestro Coaching Model ya es una realidad en algunos clubes y será implementando en el resto en España en el corto plazo”, señala Devereaux, quien cree que si algo bueno ha tenido la situación es que “ha demostrado que nuestra visión de futuro era acertada y que el camino a seguir era lograr un mayor entendimiento de lo que quieren nuestros socios, haciendo un mayor uso de la tecnología y teniendo un trato más cercano con ellos para conseguirlo”.


No hay comentarios

Añade el tuyo