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Morales Box crece en Madrid y aterriza en Bilbao

Alcanza los cinco boutique

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(13-9-2019). La cadena de gimnasios boutique de boxeo Morales Box inicia su plan de expansión mediante franquicias con la apertura de dos estudios en la capital y el primero en Bilbao.

Morales Box ha arrancado septiembre con la apertura de sus primeras franquicias, después de que a mediados del pasado año decidiera apostar por este modelo comercial para impulsar su expansión.

Coincidiendo con el tercer aniversario del primer club, abierto en el distrito madrileño de Chamartín en 2016, se acaba de inaugurar la primera franquicia de Morales Box, que se ha ubicado también dentro de Madrid, en concreto, en Las Tablas.

A esta apertura se le ha sumado otro proyecto más en Madrid, también en formato de franquicia, situado en el barrio madrileño de Suanzes y que ha sido bautizado como Morales Box Alcalá 507. Así como la que se ha convertido en la primera incursión de la cadena boutique en el País Vasco, con su entrada en Bilbao, en la alameda de Recalde, un bulevar ubicado en pleno centro de la capital vizcaya.

Con estas tres aperturas, Morales Box pasa a sumar cinco estudios boutique en España, siendo estos los primeros pasos de un plan de expansión que combinará la apertura de franquicias con la de centros propios y que pone la vista en el norte de España, Andalucía y el Levante, como próximos destinos.

BOXES DE 400 M2

Morales Box nace del imaginario de Cristian Morales y de un socio inversor que abrieron conjuntamente en septiembre de 2016 un primer centro en el barrio madrileño de Chamartín. Justo un año después, en 2017, llegó el turno del su segundo boutique, esta vez en la zona de Chamberí.

Los boutiques cuentan con un mínimo de 400 m2 de superficie y el montante inicial para poner en marcha un gimnasio Morales Box parte de 245.000 euros, con un canon de entrada de 25.000 euros (incluido). El plazo de recuperación de la inversión es de menos de tres años.

“Nuestra metodología se basa en clases muy dinámicas que van más allá del fitboxing. Cada día es algo diferente por lo que los socios no entran en una rutina y siempre disfrutan de clases muy personalizadas y variadas, con diferentes niveles a través de los cuales el socio termina dominando la técnica del boxeo de una forma divertida”, describe Cristian Morales.


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