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Entrevista a los autores de la investigación

Así se modifica el ADN con la actividad física

Así se modifica el ADN con la actividad física

El ejercicio moderado-vigoroso actúa sobre uno de los elementos clave en el metabolismo de los triglicéridos. Imagen: Freepik.

(6-3-2020). Una investigación ha descubierto que la actividad física se relaciona con cambios en la estructura del ADN. Si se practica al menos durante 30’ diarios, se maximizan sus beneficios. Entrevistamos a los dos investigadores principales del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas.

La actividad física se relaciona con cambios en la estructura del ADN sin modificar la secuencia de letras de los genes, su estructura primaria. Así lo ha demostrado un estudio liderado por investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM).

Además, si el ejercicio se hace de forma moderada-vigorosa, es decir, caminar a diario de forma rápida o practicar algún deporte durante, al menos, 30′, permite maximizar sus beneficios.

Actúa sobre uno de los elementos clave en el metabolismo de los triglicéridos, que, en altas concentraciones, incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Estos cambios del ADN influyen en cómo se leen nuestros genes y en su nivel de expresión.

Alba Fernández Sanlés y Roberto Elosua. Fuente IMIM.

Respuestas de los dos investigadores

El estudio se ha publicado en la revista Medicine and Science in Sports and Exercise, han colaborado el Grupo de Epidemiología y Genética Cardiovascular del IMIM, el CIBERCV, CIBERESP, CIBERONC, el Instituto de Investigación Josep Carreras y la Facultad de Medicina de la UViC-UCC.

Hemos entrevistado al grupo de trabajo del estudio, formado por Alba Fernández-Sanlés  y Roberto Elosua. Ambos son los dos autores principales.

¿En qué ha consistido la investigación?

Es un estudio observacional en el que hemos analizado la asociación entre la actividad física realizada en el tiempo libre y las marcas de metilación del ADN. Los participantes en dos estudios poblacionales dieron datos sobre la frecuencia y tipo de actividad física que practicaban a través de cuestionarios validados, y se les extrajo en esa misma visita muestras sanguíneas para determinar los niveles de metilación de sus genomas. La metilación se determinó en más de 450.000 marcas distribuidas a lo largo del genoma. Las marcas de metilación del ADN son marcas químicas que regulan la expresión de  nuestros genes, y hay evidencia científica que diferentes factores relacionados con el estilo de vida, como el fumar, modifican estas marcas.

¿Qué población y entidades han participado?

Hemos realizado nuestro estudio con los datos de dos poblaciones: la catalana del estudio REgistre GIronì del COR (REGICOR) y la estadounidense del Framingham Offspring Study. Las dos incluyen mujeres y hombres voluntarios de las regiones donde tienen lugar esos dos estudios.

¿Qué conclusiones pricipales se han extraído?

Hemos identificado dos marcas de metilación del ADN que se relacionan con la práctica de actividad física de intensidad moderada y vigorosa. Una de esas dos marcas se localiza en un gen crítico en el metabolismo de los triglicéridos, cuyos niveles se conoce que se controlan con la actividad física, por lo que la metilación del ADN podría ser uno de los mecanismos moleculares que explican los beneficios de la actividad física sobre este factor de riesgo cardiovascular.  La otra marca se localiza en una región que no codifica ninguna proteína, pero que en estudios previos se ha relacionado con el envejecimiento y la inflamación.

¿Cómo influye el ejercicio físico y qué beneficios aporta, según su investigación?

Demostramos que hay cambios en las marcas de metilación del ADN relacionados con la actividad física. El hecho de que una de las marcas que encontramos esté en un gen cuyo producto es clave en el metabolismo de los triglicéridos, sugiere que la metilación del ADN es uno de los mecanismos moleculares que explican los beneficios de la actividad física sobre este factor de riesgo cardiovascular.

La novedad de nuestro estudio es que describimos que la práctica de actividad física puede modificar la estructura química de la molécula que contiene la información genética.

La práctica de actividad física puede modificar la estructura química de la molécula que contiene la información genética. Imagen: Freepik.

 ¿Qué recomendaciones pueden derivarse a los profesionales del ejercicio físico?

Las recomendaciones sobre la práctica de actividad física no se modifican. Nuestra aportación es que la actividad física, de intensidad moderada e intensa, tal y como recomiendan las guías médicas internacionales, tiene un impacto en unas marcas que regulan cómo se expresan nuestros genes.

¿Y a la población?

Las mismas, que la actividad física que incluye ejercicios de intensidad moderada e intensa, tal y como recomiendan las guías médicas internacionales, tiene un impacto en unas marcas que regulan cómo se expresan nuestros genes.

Estos cambios se observan ya con ejercicios como salir a caminar media hora. Y como mensaje más general, que nuestro estilo de vida tiene un impacto en cómo se expresan nuestros genes.

¿La investigación se ha terminado o hay una segunda fase?

Seguiremos estudiando qué mecanismos moleculares que regulan la expresión de nuestros genes explican los beneficios de la actividad física en salud.

Más información en del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas y en el Grupo de Epidemiología y Genética Cardiovascular

El artículo de referencia: Fernández-Sanlés A, Sayols-Baixeras S, Castro de Moura M, Esteller M, Subirana I, Torres-Cuevas S, Pérez-Fernández S, Aslibekyan S, Marrugat J, Elosua R. Physical Activity and Genome-wide DNA Methylation: The REGICOR Study. Med Sci Sports Exerc;2019 [Epub ahead of print]. doi: 10.1249/MSS.0000000000002174.


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