FITNESS

Catorce médicos detenidos por recetar comprimidos para el crecimiento muscular

Con recetas falsificadas

(28-2-2014). La Guardia Civil de Cádiz ha procedido a una redada denominada ‘Operación Muscle’, donde se han puesto a disposición judicial a 25 personas por su presunta implicación en la retirada de forma ilegal de medicamentos cuyos principios activos estimulan el crecimiento muscular. Entre ellos hay imputados 14 médicos.

Entre los imputados se encuentran 14 médicos, un celador de hospital, un auxiliar de farmacia, un funcionario municipal y ocho particulares. Esta operación se enmarca dentro de los acuerdos a que se llegaron por parte de la Comisión Antifraude el pasado marzo.

Según explica la Benemérita en un comunicado, la operación se inició cuando los agentes tuvieron conocimiento, a través de la Inspección de Farmacia de la Delegación Territorial de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía en Cádiz, de unas supuestas irregularidades en la retirada de un grupo de medicamentos que se prescribe para estimular el crecimiento muscular, utilizado por algunas personas para obtener de forma rápida e ilegal una mejora en el rendimiento deportivo, utilizando incluso recetas falsificadas para su retirada.

Las investigaciones de los agentes permitieron determinar que no se trataría de una trama organizada, sino de una coincidencia en la retirada ilícita de los medicamentos, siguiendo seis líneas de investigación claramente diferenciadas, pero coincidentes en el tiempo y en el medicamento retirado.

La primera se centró en una Oficina de Farmacia de El Puerto de Santa María, en la que se había detectado varios pedidos de este tipo de medicamentos, sin que tras la inspección de la farmacia se encontraran las recetas que justificaran la dispensación de estos medicamentos, habiéndose realizado los pedidos sin el conocimiento del titular de la misma, por parte del auxiliar de farmacia, a espaldas de la contabilidad de la farmacia y utilizando las claves secretas que conocía por su condición de empleado de la misma.

Una vez obtenía los medicamentos se los suministraba a conocidos que los consumían para mejorar los resultados de sus entrenamientos de musculación en gimnasio. La segunda línea de investigación se centró en un Centro de Salud de Puerto Real, donde un médico estaba prescribiendo altas dosis de un medicamento anabolizante, a un paciente que habría sufrido una rotura del bíceps braquial hace años practicando culturismo. Varios años después de ser intervenido quirúrgicamente, convenció al médico para que le recetara este anabolizante aduciendo que había leído en Internet que era el que mejor iba para paliar las secuelas de su lesión.

Al parecer, según la Guardia Civil, el médico, sin contrastar la información, se lo recetó de forma sistemática durante varios años y en dosis superiores al consumo recomendado por las autoridades sanitarias. No contento con esto, aprovechando que su médico estaba de vacaciones, convenció también al sustituto de éste, para que le aumentara la dosis. Finalmente, los guardias civiles determinaron que no los utilizaba para aliviar las secuelas que decía padecer, sino porque había vuelto a practicar culturismo, consumiendo parte de los medicamentos prescritos y comercializando los restantes en el gimnasio en el que entrenaba.


No hay comentarios

Añade el tuyo