FITNESS

La preparadora física Gisela Álvarez nos explica qué hacer

Cómo combatir las agujetas

Un buen calentamiento es esencial para combatir las agujetas.

(28-3-2014). Las agujetas son la consecuencia de unas heridas diminutas, denominadas micro-traumas, que se originan en la fibra muscular. Al intentar movernos, los músculos afectados se endurecen, se vuelven rígidos, sensibles a la presión y provocan dolor.

Las agujetas nacen fruto de la acumulación de tensión sobre un músculo concreto y durante un movimiento de tipo excéntrico y dinámico, que es aquel que provoca la extensión del músculo en dirección opuesta a su tensión. En la mayoría de las ocasiones, este dolor no es perceptible hasta el día después del esfuerzo físico y la pérdida de fuerza que comporta puede prolongarse hasta una semana. Así lo explica Gisela Álvarez, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte e instructora de diversas actividades de fitness.

Este es un fenómeno muy común que se da, por ejemplo, después de realizar marcha alpina (durante el descenso). “Los músculos quedaran doloridos por el desgaste que sufren tras un ejercicio que no hacemos regularmente y en caso de sufrir agujetas en una actividad que practicamos con frecuencia estaríamos hablando de una coordinación deficiente”, asegura la preparadora física catalana.

Las molestias que sentimos al tener agujetas no se manifestarán antes de que hayan transcurrido unas cuantas horas desde el entrenamiento o puede que no llegue a manifestarse hasta el día siguiente. “Esto se debe a que los receptores del dolor no están localizados en la propia fibra muscular, sino en el tejido conjuntivo que la rodea. Primero, las sustancias que desencadenan el dolor tendrán que trascender las fibras musculares y estimular a los receptores del dolor”, puntualiza Álvarez.

Además, es probable que las fibras musculares propiamente dichas se hinchen, lo cual será también motivo de dolor. También puede suceder que el dolor se intensifique debido a una tensión o una contracción muscular refleja. Aún así, la situación volverá a la normalidad en un periodo de 4 a 7 días y no quedarán secuelas.

¿Cuáles son los momentos clave para sufrir agujetas?

– Después de periodos de inactividad física, como pueden ser las vacaciones de verano o Navidad. También podemos sufrirlas al volver al entrenamiento después de una lesión.

– Después de realizar movimientos (cargas) nuevos o poco habituales, incluso cuando practicamos con regularidad algún deporte. Por ejemplo, al añadir ejercicios nuevos a una clase de Body Pump.

– Después de un esfuerzo particularmente  intenso. Es decir, cuando, de un modo repentino, incrementamos la intensidad de la carga durante el ejercicio. Por ejemplo, al intensificar notablemente nuestro ejercicio de Ciclo indoor tanto en velocidad, como carga.

– Después de una carga excéntrica.

¿Qué hacer para que desaparezcan?

Si tenemos los músculos doloridos, hay que procurar no trabajar los músculos afectados y, en cualquier caso, evitar someterlos a su carga máxima durante un breve período de tiempo. Dependiendo de la percepción del dolor de cada persona, será posible mitigar transitoriamente  el dolor que nos causa el movimiento a través de algún estiramiento suave. Con frecuencia, resulta útil realizar algún ejercicio concéntrico que implique al músculo dañado.

“Asimismo, un tratamiento de aplicación de calor puede también ayudar a mitigar el dolor que nos causan las agujetas”, apunta Álvarez, quien asegura que los masajes no son aconsejables durante los días en los que padecemos agujetas.

Gisela Álvarez es licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universitat de Barcelona. Es entrenadora personal de Fitness y Pilates, instructora TRX y del Body Training System (BTS). En la actualidad dirige clases de Body Pump, Sh’Bam, Zumba y Body Combat, entre otras disciplinas, en diversos gimnasios de Barcelona.


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