FITNESS

Los beneficios de la Hidrocinesiterapia

hidrocinesiterapia

(15-4-2016). La Hidrocinesiterapia es el trabajo del movimiento dentro del agua que facilita el proceso de prevención y recuperación de distintas patologías gracias a los beneficios de la inmersión. Esther Mur, fisioterapeuta de Claror, explica los beneficios de esta terapia.

Como otros procedimientos terapéuticos naturales, el origen de la hidroterapia se remonta a la antigüedad. Las aplicaciones del agua con fines terapéuticos constituyen uno de los más viejos procedimientos curativos. Esther Mur, Doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y fisioterapeuta en los centros Claror, recuerda que el término hidroterapia deriva de los vocablos griegos Hydor (agua) y therapeia (curación). La hidroterapia se interpreta por tanto como la aplicación tópica del agua, en cualquier forma, estado o temperatura, con fines terapéuticos.

La Hidrocinesiterapia
La fisioterapeuta destaca la importancia del movimiento dentro de un proceso preventivo y de recuperación de la salud. “La Hidrocinesiterapia -o trabajo de movimiento dentro del agua- facilitará este proceso gracias a una serie de beneficios únicos que se producen en inmersión”, subraya. Este movimiento puede ser guiado por el fisioterapeuta y realizado por el paciente, o bien ser el propio fisioterapeuta quien mueve al paciente.

Distintas aguas y propiedades
Mur asegura que a los beneficios del movimiento dentro del agua se suman los beneficios resultantes de las características tan especiales que se producen en el cuerpo en contacto con ella. Estas características o propiedades, a grandes rasgos, se clasifican en:

  • Propiedades químicas: Son las derivadas de la composición del agua, de las que se desprenden diferentes propiedades terapéuticas. Éstas son de tres tipos: agua potable o hidroterapia/ spa; agua de mar o talasoterapia y agua mineromedicinal o hidrología/ balneoterapia. “Es interesante este concepto porque en función de la composición, la viscosidad, densidad, cohesión del agua variará, de tal manera que esto puede facilitar o, por el contrario, dificultar el movimiento o la flotación en el agua”, precisa la experta.
  • Propiedades térmicas: Se trata de conseguir beneficios sobre el organismo a partir de la temperatura del agua. Esta debe estar situada, por el extremo superior o el inferior, lo más alejada posible de la llamada temperatura indiferente (situada entre los 32º-35º ± 3º). Por otra parte, también se relaciona la temperatura del agua con el tipo de actividad que se realizará, ya que es importante mantener un equilibrio entre el calor que se genera y el calor que se disipa en el agua; de ahí que cuando realizamos actividades de más baja intensidad, sea necesario una temperatura del agua más elevada y viceversa.
  • Propiedades físicas: Hay que diferenciar entre aquellas que se producen por el simple hecho de que haya un cuerpo en inmersión. Son las propiedades hidrostáticas:
  1. Presión hidrostática o presión que ejerce el agua sobre un cuerpo sumergido que aumenta con la profundidad y es la responsable de la sensación de sujeción que se produce en el agua.
  2. Peso aparente o flotación que se entiende como la diferencia entre el peso del cuerpo fuera del agua, es decir con gravedad, y la fuerza de empuje o flotación que ejerce el agua, de tal manera que se produce la sensación de que dentro del agua el cuerpo parece que pese menos).
  3. Por otro lado tenemos las propiedades que se dan cuando el cuerpo que está inmerso se pone en movimiento. Son las propiedades como la resistencia hidrodinámica: aquella resistencia que ofrece el agua al adelanto del cuerpo y que depende de diferentes factores como la velocidad del movimiento, las palancas o superficies de trabajo, la naturaleza del líquido, la cohesión, viscosidad ….

Beneficios
Esther Mur destaca que la fisioterapia acuática es útil en diferentes campos como pueden ser la reumatología, neurología, traumatología, deporte, geriatría, pediatría, etc. Se aplica para el mantenimiento, recuperación y prevención de diferentes disfunciones, integrando y contemplando todo el proceso de recuperación.

No es necesario ser un gran nadador, asegura la fisioterapeuta, ya que las técnicas que se aplican, tanto cuando el fisioterapeuta pauta y guía un movimiento como cuando lo realiza directamente sobre el paciente, hacen un uso creativo de las propiedades del agua mencionadas anteriormente; es por este motivo que es imprescindible tener un buen conocimiento del comportamiento y características del agua sobre un cuerpo en inmersión, ya que de este dominio dependerá el éxito o no.


No hay comentarios

Añade el tuyo