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Cómo combatir la ansiedad con el Mindfulness

Cómo combatir la ansiedad con el Mindfulness

La práctica del Mindfulness, nos hace desarrollar nuestra atención, la consciencia, la compasión y la sabiduría. Ayuda a cualquier persona a ‘desprogramar’ su mente y las emociones derivadas de la angustia y la ansiedad. Imagen: Wavebreakmediamicro.

(1-4-2022). La especialista en Mindfulness Teresa Moroño nos explica cuáles son los primeros síntomas de un proceso de ansiedad, qué repercusiones tiene en la salud y cómo el Mindfulness nos ayuda a revertirlo y a aprender a vivir con menos estrés y ansiedad.

Teresa Moroño se ha formado profesionalmente en Meditación Mindfulness en las Universidades de Massachusetts y Brown, y Nirakara Mindfulness Institute y es la fundadora de MiCursoMindfulness.com.

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Moroño explica que en primer lugar hay que saber qué es la ansiedad. “Es una sensación displacentera”, define, “mediante la cual no nos encontramos a gusto. Puede ser de mayor o menor intensidad y en la cual se experimenta intranquilidad, agitación, insatisfacción, miedo, angustia. Y está causada generalmente por preocupaciones sobre el futuro y, la mayor parte de las veces, son infundadas”.

“La ansiedad a nivel bajo”, añade, “se puede canalizar para crear y emprender. Es lo que llamamos tono vital. A nivel alto, se torna paralizante para la persona, porque incapacita el poder estar con uno mismo y con los demás e impide disfrutar del momento”.

Teresa Moroño desarrolló hasta 2014 una carrera profesional como Bióloga pero después, “mi visión del estrés, ansiedad y otros factores de sufrimiento humano, me llevan a buscar una nueva orientación vital y profesional, lo que me llevó a formarme profesionalmente en Meditación Mindfulness en las Universidades de Massachusetts y Brown, y Nirakara Mindfulness Institute”, explica la fundadora y directora de MiCursoMindfulness.com.

 ¿Tengo ansiedad?

 También es importante saber detectar si estamos atravesando un proceso de ansiedad. Teresa Moroño asegura que “existen unos primeros síntomas de la ansiedad, que generalmente pasamos por alto y sobre los que no nos damos cuenta de ellos porque siempre estamos muy ocupados y no prestamos atención. Pero lo aconsejable es estar alerta para identificarlos y detectar que podríamos estar iniciando un proceso de ansiedad”.

Algunos de los primeros síntomas que denotan la ansiedad los enumera Teresa Moroño: “es sentirse un poco más cansado de lo habitual; cuesta llegar a concentrarse correctamente; estas inmerso en una actividad constante, lo que se denomina en Mindfulness ‘Hacer-hacer’, así que no paras nunca y siempre estás perdido en los pensamientos. Estás más irritable, olvidas las cosas y las palabras, cometes más errores. Duermes poco o duermes mal, o el sueño es de peor calidad, Normalmente se acumulan tensiones en el cuello, te duele la cabeza,… estos serían los primeros síntomas”.

Repercusión en nuestra salud

Estos procesos de ansiedad acarrean consecuencias en nuestra salud y en el día a día. Moroño destaca que puede producir “nerviosismo, falta de atención; no se duerme bien; se llega a sufrir dolores de estómago; a veces se tiene mucha hambre o, por el contrario, no se tiene nada de apetito”.

Además, “reaccionas fatal ante problemas simples y después, encima te sientes culpable porque has reaccionado mal y te sientes perdido. Te preocupas por asuntos que generalmente no han ocurrido; le das muchas vueltas al pasado y te criticas a ti mismo/a muy duramente y temes al futuro”.

A esto se añade que sientes dolores de cabeza y/o mareo e incluso te puedes llegar a desmayar; tienes sensación de ahogo, dolor de pecho; existe cansancio y el tono vital es bajo, con sensaciones que muchas veces te paralizan e incluso tienes miedo a salir de casa. En estos casos es un tipo de ansiedad algo más intensa y puede derivar en otras enfermedades si no se atajan”.

Qué es el Mindfulness

La especialista define que Mindfulness es un término anglosajón que se traduce al castellano cómo ‘Atención Plena’. La práctica del Mindfulness, nos hace desarrollar nuestra atención, nuestra consciencia, la compasión y la sabiduría. Ayuda a cualquier persona a ‘desprogramar’ su mente y las emociones derivadas de la angustia y la ansiedad.

El término  Mindfulness surge a finales de los 70´s en Estados Unidos. En 1980, el Doctor Jon Kabat-Zinn, miembro de la escuela de medicina de la Universidad de Massachusetts, inicia la investigación sobre la aplicación de un protocolo basado en Mindfulness dirigido a pacientes con dolor crónico.

El Mindfulness, nos ayuda a gestionar nuestras emociones de manera eficaz, pero se practica de manera independiente a cualquier religión, filosofía, cultura o creencia.

La neuroplasticidad permite que el cerebro cambie cuando aprendemos a hacer las cosas de manera diferente y es que, meditando e incentivando la atención plena, se generan nuevas conexiones neuronales que nos permiten hacer y sentir las cosas de otra forma. Imagen: Freepik.

Minddulness contra la ansiedad

Para vivir sin ansiedad y sin estrés es muy conveniente utilizar el Mindfulness y aprender las herramientas que ofrece. La especialista explica cómo, por ejemplo, “aprendes a practicar la atención plena, lo que significa que podrás aprender a vivir en el aquí y ahora, en el presente y sentir cada instante”.

También mejora la capacidad de que cada individuo pueda “sea más consciente de todo: tanto de lo que ocurre en tu cerebro, en tu mente y tus pensamientos, como lo que está pasando y ocurriendo en tu entorno”.

Teresa Moroño añade que se “aprende a no emitir juicios, a aceptar y a ser más curioso en tu vida. A tener más paciencia y a ‘soltar’, es decir, a dejar ir lo que no te corresponde en ese momento. Con el Mindfulness aprendes a vivir el presente como un regalo y ser amable con uno mismo y con los demás. Este concepto del Mindfulness es lo que se entiende en oriente como ‘felicidad’. Aprender a vivir en calma, con paz y de manera plena”.

Así, las herramientas del Mindfulness ayudan a desprogramar la mente de todas las emociones que se derivan de la ansiedad, aprendiendo a conectar con nuestro yo. Hoy en día hay mucha evidencia científica sobre la práctica y sus efectos sobre la salud y el bienestar que produce tanto a nivel físico como psicológico. La neuroplasticidad permite que el cerebro cambie cuando aprendemos a hacer las cosas de manera diferente y es que meditando e incentivando la atención plena se generan nuevas conexiones neuronales que nos permiten hacer y sentir las cosas de otra forma. Con el Mindfulness podemos potenciar estos aspectos alejando pensamientos negativos, responder de manera pausada a estímulos que normalmente nos enfadan y a cuidarnos y querernos, prosigue la especialista.

Consejos y recomendaciones finales

Para optimizar la práctica del Mindfulness contra la ansiedad, Teresa Moroño da siempre dos consejos. “Primero, que te comprometas. Con el Mindfulness te sentirás mejor pero tiene que haber éste compromiso para practicar un poco cada día. Segundo, aquellas personas que no saben meditar por sí mismas deberían ponerse en manos de un profesional que les guíe y que les asesore en la iniciación desde lo más básico”.

Es recomendable “que se esté muy motivado a la hora de la práctica para ir evolucionando. El Mindfulness lo puede practicar todo el mundo, pero ante enfermedades psicopatológicas se aconseja acudir a médicos especialistas, psicólogos y psiquiatras en cada caso”, finaliza Teresa Moroño.

Más información en Micursomindfulness.com


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